jueves, 1 de junio de 2017

Buenos días, 1 de junio de 2017


“El bien que hicimos en la víspera
es el que nos trae felicidad por la mañana”.
(Proverbio hindú)
.

 
VIDEO
la magnífica lección de vida de un entrenador de básquet lituano a un periodista


 
 
SANTORAL

Justino,
mártir (c. a. 100-c. a. 166)
 
Nuestra Señora de la Luz
(Patrona de los empleados del gas y de la electricidad).
 
Justino, Simeón, Esteban, Benito, Juvencio, Felino, Gratiniano, Tespesio, Firmo, Crescenciano, Próculo, Esquirión, Pánfilo, mártires; Gerardo, Conrado, Gaudencio, Reveriano, obispos; Floro, Cándida, Claudio, Zenón, Fortunato, confesores; Iñigo, Caprasio, abades; Juan, soldado; Simeón, Bernardo, monjes.
 
 


REFLEXIÓN:
 
La gente que me gusta:

Primero que todo me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, que sabe lo que hay que hacer y lo hace en menos tiempo del esperado.

Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus actuaciones. La que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, que no pierde de vista que somos humanos y que podemos equivocarnos.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales. 

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonados a las decisiones de su jefe.

Me gusta la gente de criterio. La que no traga entero. La que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó. Y la que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente: a estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideales se trata.

Me gusta la gente de garra, que entiende los obstáculos como un reto.

Me gusta la gente que trabaja por resultados.

Con gente como esta me comprometo a lo que sea, así no reciba retribución económica alguna. Con haber tenido esa gente a mi lado, me doy por recompensado.

 
ORACIÓN:
 
Señor Jesús, en este día que comienza, quiero suplicarte que me regales la gracia de pensar en Ti en todo momento, de darte en rol principal en mi vida, en mi historia, porque solamente en tu presencia, mi vida tiene sentido y cada jornada tiene un propósito, santificante, justo y bueno.
 
Gracias por permitirme este momento de encuentro sincero contigo, gracias por amarme tal como soy, gracias por ayudarme a ser mejor, gracias por este día y por tantos proyectos que deseo compartir contigo, mi amigo, mi todo, mi Dios, te alabo, te bendigo, te ofrezco mi alabanza en tributo y adoración. Amén

 
Reflexión del Papa Francisco
 
Todos podemos permanecer unidos a Jesús de manera nueva. Si por el contrario uno perdiese la comunión con Él, se volvería estéril, es más, dañino para la comunidad. Y para expresar esta realidad Jesús usa la imagen de la vid y de los sarmientos.
 
Jesús es la vid, y a través de Él – como la linfa en el árbol – pasa a los sarmientos el amor mismo de Dios, el Espíritu Santo.
 
Precisamente: nosotros somos los sarmientos, y a través de esta parábola Jesús quiere hacernos entender la importancia de permanecer unidos a Él.
 
Los sarmientos no son autosuficientes, sino dependen totalmente de la vid, en donde se encuentra la fuente de su vida...
Es necesario mantenerse fieles al Bautismo, y crecer en la amistad con el Señor mediante la oración, la escucha y la docilidad a su Palabra, leer el Evangelio, la participación a los Sacramentos, especialmente a la Eucaristía y a la Reconciliación.
 
Si uno está íntimamente unido a Jesús, goza de los dones del Espíritu Santo, que – como nos dice san Pablo – son "amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia" (Gal 5,22); y en consecuencia hace tanto bien al prójimo y a la sociedad, como un verdadero cristiano.
 
De estas actitudes, de hecho, se reconoce que uno es un verdadero cristiano, así como por los frutos se reconoce al árbol. Los frutos de esta unión profunda con Jesús son maravillosos: toda nuestra persona es trasformada por la gracia del Espíritu: alma, inteligencia, voluntad, afectos, y también el cuerpo, porque somos unidad de espíritu y cuerpo.
 
Recibimos un nuevo modo de ser, la vida de Cristo se convierte también en la nuestra: podemos pensar como Él, actuar como Él, ver el mundo y las cosas con los ojos de Jesús...
 
Cada uno de nosotros es un sarmiento de la única vid; y todos juntos estamos llamados a llevar los frutos de esta pertenencia común a Cristo y a la Iglesia.
 
Confiémonos a la intercesión de la Virgen María, para que podamos ser sarmientos vivos en la Iglesia y testimoniar de manera coherente nuestra fe, coherencia de vida y de pensamiento. De vida y de fe. Conscientes que todos, según nuestras vocaciones particulares, participamos de la única misión salvífica de Jesucristo. (Reflexión antes del rezo del ángelus, 03 de mayo de 2015)
 
ESPECIAL BUENOS DÍAS

11 frases del papa Francisco a los líderes de Europa

Encuentro con los 27 presidentes de la UE para celebrar el 60º aniversario del Tratado de Roma

Contenido


Encuentro con los 27 presidentes de la UE para celebrar el 60º aniversario del Tratado de Roma 
Europa es una manera de concebir al hombre” 
Europa es solidaridad. La persona, en el centro 
Comunidad de personas” donde todos caben 
Sin miedo a los inmigrantes 
Contra los populismos 
No hay paz sin desarrollo 
El futuro de Europa 



Europa es una manera de concebir al hombre”

1. “Europa no es un conjunto de normas que cumplir, o un manual de protocolos y procedimientos que seguir. Es una vida, una manera de concebir al hombre a partir de su dignidad trascendente e inalienable y no solo como un conjunto de derechos que hay que defender o de pretensiones que reclamar”.

Europa es solidaridad. La persona, en el centro

2. “El primer elemento de la vitalidad europea es la solidaridad”.

3. “Europa encuentra de nuevo esperanza cada vez que pone al hombre en el centro y en el corazón de las instituciones”.

Comunidad de personas” donde todos caben

4. “Europa es una familia de pueblos y, como en toda familia, existen susceptibilidades diferentes, pero todos podrán crecer en la medida en que estén unidos. La Unión Europea nace como unidad de las diferencias y unidad en las diferencias. (…) Hoy la Unión Europea tiene necesidad de redescubrir el sentido de ser ante todo ‘comunidad’ de personas y de pueblos”.

5. “(…) La posibilidad de edificar sociedades auténticamente laicas, sin contraposiciones ideológicas, en las que encuentran igualmente su lugar el oriundo, el autóctono, el creyente y el no creyente”.

Sin miedo a los inmigrantes

6. “En un mundo que conocía bien el drama de los muros y de las divisiones, se tenía muy clara la importancia de trabajar por una Europa unida y abierta, y de esforzarse todos juntos por eliminar esa barrera artificial que, desde el Mar Báltico hasta el Adriático, dividía el Continente. ¡Cuánto se ha luchado para derribar ese muro! (…) Allí donde desde generaciones se aspiraba a ver caer los signos de una enemistad forzada, ahora se discute sobre cómo dejar fuera los ‘peligros’ de nuestro tiempo”.

7. “No se puede limitar a gestionar la grave crisis migratoria de estos años como si fuera solo un problema numérico, económico o de seguridad. La cuestión migratoria plantea una pregunta más profunda, que es sobre todo cultural. ¿Qué cultura propone la Europa de hoy?”.

8. “El miedo que se advierte encuentra a menudo su causa más profunda en la pérdida de ideales. Sin una verdadera perspectiva de ideales, se acaba siendo dominado por el temor de que el otro nos cambie nuestras costumbres arraigadas, nos prive de las comodidades adquiridas, ponga de alguna manera en discusión un estilo de vida basado sólo con frecuencia en el bienestar material”.

Contra los populismos

9. “Europa vuelve a encontrar esperanza en la solidaridad, que es también el antídoto más eficaz contra los modernos populismos. (…) Los populismos, al contrario, florecen precisamente por el egoísmo, que nos encierra en un círculo estrecho y asfixiante y no nos permite superar la estrechez de los propios pensamientos ni ‘mirar más allá’. Es necesario volver a pensar en modo europeo, para conjurar el peligro de una gris uniformidad o, lo que es lo mismo, el triunfo de los particularismos”.

No hay paz sin desarrollo

10. “Europa vuelve a encontrar esperanza cuando invierte en el desarrollo y en la paz. (…). No hay paz allí donde falta el trabajo o la expectativa de un salario digno. No hay paz en las periferias de nuestras ciudades, donde abunda la droga y la violencia”.

El futuro de Europa

11. “Europa vuelve a encontrar esperanza cuando se abre al futuro. Cuando se abre a los jóvenes, ofreciéndoles perspectivas serias de educación, posibilidades reales de inserción en el mundo del trabajo. Cuando invierte en la familia, que es la primera y fundamental célula de la sociedad. Cuando respeta la conciencia y los ideales de sus ciudadanos. Cuando garantiza la posibilidad de tener hijos, con la seguridad de poderlos mantener. Cuando defiende la vida con toda su sacralidad”. (…) La Unión Europa no tiene ante ella una inevitable vejez, sino la posibilidad de una nueva juventud”.

**********


No hay comentarios:

Publicar un comentario