lunes, 6 de marzo de 2017

Buenos días, 6 de marzo de 2017. Santa Coleta y San Conon

No comiences el nuevo día con las piezas rotas de ayer..

EL PROPÓSITO DEL DÍA
Escuchar.
A lo largo del día te cruzarás con muchas personas que hablarán contigo: familia, conocidos, personas acordes a ti, personas con otros puntos de vista... Ahora, en tu oración, ora por cada una de ellas y pídele a Cristo poder verlas como Él las ve, verlas bajo la luz del amor. Escucha con atención... ¡y descubrirás que, con ellos, Cristo te regala un montón de puntos de luz que antes no habías visto!


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Cada mes se producen 772 ataques violentos y 322 asesinatos contra cristianos por el hecho de serlo. Además, son atacados hasta 214 lugares de culto e iglesias.
El Papa Francisco ha querido que en este mes de marzo se tenga en cuenta el sufrimiento de estos perseguidos, cristianos que pertenecen a todas las confesiones.
El Papa lanza esta pregunta: "¿Cuántos de ustedes rezan por los cristianos que son perseguidos?” Francisco invita a rezar por ellos para que experimenten el apoyo de todas las comunidades cristianas a través de la oración y de la ayuda material.

SANTORAL
Coleta,
virgen (1380-1447)
Marciano, Olegario, Basilio, Evagrio, Crodegando, Claudiano, obispos; Agapio, Víctor, Victorino, Claudiano, Basa, Marciano, Conón, mártires; Cirilo, Evagrio, confesores; Coleta, Rosa de Viterbo, Kinesburga, Kineswuida, vírgenes; Bauterio, anacoreta

REFLEXIÓN:

Mi hijo de siete años entró cabizbajo en mi despacho de casa. Mientras empezaba a buscar un libro atentamente en las estanterías, me di cuenta de que seguramente ya habría acabado La telaraña de Carlota, con el que llevaba ensimismado un par de días.
Probablemente tenía la edad de mi hijo cuando leí por última vez La telaraña de Carlota, así que lo único que recuerdo es que el final era muy triste y que tenía algo que ver con una araña. Cuando mi hijo lo cogió para leerlo la historia lo atrapó de inmediato.
Le pregunto si le ha gustado el libro y si era triste. Asintió con la cabeza y siguió ojeando, así que insistí. “Cariño, cuéntame de qué va la historia. Ya no me acuerdo. ¿Era triste?”.
Sin responderme, de repente salió corriendo de mi despacho dando un portazo.
Salí en su búsqueda, intrigada por su reacción, pero cuando abrí la puerta lo encontré de pie justo delante, llorando.
No quiero hablar de eso, papá”, me dijo entre grandes sollozos.
Es la primera vez que experimenta una ola de emoción tan fuerte de una obra de ficción. Reconozco que es un nuevo peldaño, una nueva “primera vez” que le ayude a formar su carácter.
Así que, le envolví en mis brazos y le arrullé palabras de consuelo, y de inmediato sucumbí a mi inseguridad: ¿Por qué diantre leemos historias tristes?, me pregunté, recordando que La telaraña de Carlota había sido un libro escolar para mí. Es un niño y yo me preocupo por protegerle de tantísima tristeza en la vida ¿y luego voy y le doy esto?
Mi hijo únicamente toleró mis abrazos durante unos pocos minutos —un niño de 7 años tiene un límite de consuelo por parte de sus padres— y luego se fue corriendo a distraerse con otras cosas. Pero yo volví a mi escritorio todavía con dudas. Le envié un mensaje rápido al párroco con quien siempre puedo contar para reflexiones.
Respondió rápidamente, pero entendiendo tanto mi deseo de ayudar a mi hijo como mi inseguridad.
Recuerda que tu función no es protegerle del sufrimiento, sino ayudarle a encontrar la felicidad”, empezó diciéndome, recordándome que de todas formas no podemos escapar del sufrimiento, ya que es parte de la experiencia del ser humano, y —contrariamente a lo que nos dice nuestra cultura— no es un obstáculo para la felicidad. Recuerda cuántas historias leemos sobre personas que sufren profundamente pero que también son profundamente felices, me decía mi párroco.
El sufrimiento puede ayudarnos a ver la humanidad en los demás y, por lo que me has dicho, parte de tu esfuerzo regular con [tu hijo] está en ayudarle a empatizar, a aprender a ver a otra persona como una persona, igual que él, alguien que también tiene sentimientos y un mundo interior propio, de forma que aprenda a ser más sensible y considerado cuando interactúe con otros”.
Y por cierto”, prosiguió, “este es un propósito de la ficción, el adentrarte en una historia para enseñarte una lección, porque el ser humano aprende más con una historia que con cualquier otra forma”.

ORACIÓN:

Señor, gracias por estar en mi primer pensamiento de la mañana.
Quiero entregarte hoy todos mis miedos, preocupaciones, dolores y confusiones, porque sé que sólo pueden encontrar sanación en Ti.
Gracias, porque sé que siempre estarás conmigo y me ayudarás a que todo me salga bien y harás que todas las dificultades y todos los problemas sean auténticos trampolines que me impulsen a lograr mis objetivos.
Te suplico que seas el escudo que no permita que los malos deseos, palabras destructivas o las acciones de aquellos que no me quieren, me hagan daño y me hagan sufrir.
Cuento con tu presencia para la realización de tantos sueños que tengo y que quiero ver realizados. Amén

Reflexión del Papa Francisco

La Cuaresma llega a nosotros como tiempo providencial para cambiar de rumbo, para recuperar la capacidad de reaccionar ante la realidad del mal que siempre nos desafía.
La Cuaresma es para vivirla como tiempo de conversión, de renovación personal y comunitaria mediante el acercamiento a Dios y la adhesión confiada al Evangelio. De este modo nos permite también mirar con ojos nuevos a los hermanos y sus necesidades.
Es por ello que la Cuaresma es un momento favorable para convertirse al amor a Dios y al prójimo; un amor que sepa hacer propia la actitud de gratuidad y de misericordia del Señor, que se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza.
Al meditar los misterios centrales de la fe, la pasión, la cruz y la resurrección de Cristo, nos daremos cuenta de que el don sin medida de la Redención se nos ha dado por iniciativa gratuita de Dios.
Acción de gracias a Dios por el misterio de su amor crucificado; fe auténtica, conversión y apertura del corazón a los hermanos: son elementos esenciales para vivir el tiempo de Cuaresma.
En este camino, queremos invocar con especial confianza la protección y la ayuda de la Virgen María: que sea Ella, la primera creyente en Cristo, quien nos acompañe en los días de oración intensa y de penitencia, para llegar a celebrar, purificados y renovados en el espíritu, el gran misterio de la Pascua de su Hijo. (Audiencia general, 05 de Marzo de 2014)

Oración de Sanación
Señor Jesús, gracias por este nuevo día en donde me regalas una nueva oportunidad de hacer las cosas bien y caminar hacia Ti alegre y lleno de esperanza sabiéndome seguro de tu presencia.
Tú me moldeas y purificas mi corazón. Estoy dispuesto a hacer de esta Cuaresma un tiempo para mirar hacia mi vida interior, tener una verdadera conversión y búsqueda incesante de tu luz y de tu amor.
Quiero liberarme de todos aquellos apegos que me apartan de Ti y dirigirme confiado hacia el sacramento de la reconciliación, en donde me esperas con los brazos abiertos.
Que las cenizas sean para mi alma una huella imborrable que refleja el inmenso amor con el que me acoges para cambiar mi vida y darme vida nueva llena de gozo.
Quiero comenzar este camino teniendo en cuenta las 3 actitudes que debemos tener en este tiempo de conversión y que fortalecen el espíritu: ayuno, limosna y oración.
Que la oración me enseñe a mantener puesta mi fe y mi esperanza solo en Ti y a conservar todo deseo de superación de un mejor futuro para mí y el de los míos.
Que la limosna me ayude a no ser un ambicioso y que debo compartir mis bienes con los demás, y que el ayuno me demuestre que no sólo de pan vive el hombre sino de tu Palabra que da vida.
Confío en que me acompañas, me iluminas y guías mis pasos para salir victorioso con el sello de tu compasión. Amén

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