viernes, 17 de marzo de 2017

Buenos días, 17 de marzo de 2017. San Patricio



"Donde haya odio y oscuridad,
pongamos un poco de amor y de esperanza, 
para darle un rostro más humano a la sociedad".
PAPA FRANCISCO


 
PROPÓSITO DE HOY
No permitas que el miedo te haga ver tus problemas más grandes de lo que en realidad son.
 
 


VIDEO


El odio es un sentimiento que nos consume, nos quita un pedazo de lo que verdaderamente somos, de la felicidad, de las sonrisas, del brillo en los ojos, de la espontaneidad; nos arrebata por completo la dulzura del corazón. Nos hace seres fríos y distantes, llenos de rabia, queriendo contagiar a los demás de eso que nos quema por dentro, nos duele más que nada en el mundo, pero nunca le decimos a los demás que es más la tristeza que el odio o tal vez ni siquiera nosotros mismos somos conscientes de ello.
 


SANTORAL

PATRICIO,
Obispo y Patrón de Irlanda
(c. a. 380-c. a. 459)
 
Patricio, Agrícola, Atón, obispos; José de Arimatea, Teodoro, Alejandro, Teódulo, Pablo, mártires; Gertrudis, Witburga, vírgenes; Desiderato (Deseado), Dionisio, Gabriel Lalemant, mártires.
 
 

 
 

REFLEXIÓN:
 
Un jefe, hombre suspicaz y quisquilloso, se quejaba de sus subordinados. Una tarde al salir del trabajo se dirigió a un “Todo a un euro” y se compró un letrero con esta inscripción:

– “Aquí mando YO”

Muy satisfecho lo colgó en la puerta de su despacho. Poco más tarde, pegada a la misma puerta, encontró una nota que decía:

– “Llamó su esposa. Dice que le devuelva SU cartel”
 
Moraleja: Cuando alguien es aupado a un cargo o tarea superior a sus capacidades es imposible que se encuentre cómodo. Y, como no reconoce su incapacidad, culpa a quienes le rodean o están a sus órdenes. Se vuelve extremadamente celoso defensor de su autoridad y acaba siendo una tortura para quienes trabajan con él.

Algunas veces, obedecer no es fácil. Pero saber mandar no lo es nunca. Y el  que no tiene inteligencia y voluntad para obedecer, está incapacitado para  saber mandar.

Lo sensato y eficaz es revisar los propios fallos.
Sólo así podremos ayudarnos y ayudar

 
 
ORACIÓN:
 
Mi Señor, te doy gracias por todo acto de bondad y de compasión que pones mi corazón para que sea manso y humilde como el tuyo.
 
Te entrego hoy mis cargas y esas intranquilas emociones que me roban la paz e interfieren con la realización de mis sueños.
 
Te suplico que apartes de mis labios toda palabra mal sana y no provechosa que me vea tentados a pronunciar. Dame una especial capacidad para actuar movido por tu amor y por la fuerza de tu perdón. Amén

 
Reflexión del Papa Francisco:
 
La oración no es algo mágico, no se hace magia con la oración. A nosotros, Jesús nos enseña: "No debemos ir con tantas palabras donde Él", porque Èl lo sabe todo.
 
La primera palabra del Padrenuestro es "Padre", esta es la clave de la oración. Sin decir, sin escuchar esa palabra no se puede orar. ¿A quién debo orar?, ¿al Dios Todopoderoso?, demasiado lejos. Ah, esto no lo siento. Jesús ni siquiera lo sentía.
 
¿A quién debo orar?, ¿al Dios cósmico?, un tanto habitual en estos días, ¿no?... orar al Dios cósmico, ¿no? ¡Tú debes rezarle al Padre!... Tú debes orar a quien te engendró, al que te dio la vida. No a todos: a todos es demasiado anónimo. A ti, a  mí.
 
Y también orar a aquel que te acompaña en tu camino: que conoce toda tu vida. Todo: lo que es bueno y lo que no es tan bueno. Él lo sabe todo. Si no empezamos la oración con esta palabra, no dicha de los labios, sino dicha desde el corazón, no podemos orar en cristiano...
 
Tenemos un Padre. Cercanísimo, ¡eh!, que nos abraza... Todas estas preocupaciones, inquietudes que tenemos, dejémoslas al Padre: Él sabe lo que necesitamos.
 
Padre, ¿qué?, ¿mi padre? No, ¡Padre nuestro! Porque no soy hijo único, ninguno de nosotros, y si no puedo ser un hermano, será difícil convertirme en un hijo de este Padre, porque es el padre de todos. Sin duda que es el mío, pero también de los demás, de mis hermanos. Y si no estoy en paz con mis hermanos, no puedo decirle «Padre» a Él.
 
Jesús, después de habernos enseñado el Padrenuestro, subraya que si no perdonamos a los demás, tampoco el Padre perdonará nuestros pecados. Es muy difícil perdonar a los demás, verdaderamente es muy difícil, porque siempre tenemos aquel pesar dentro...
 
No se puede orar con enemigos en el corazón. Esto es difícil, sí, es difícil, no es fácil. «Padre, no puedo decir Padre, no me viene». Es cierto, yo lo entiendo. «No puedo decir nuestro, porque este me hizo esto, eso y...» ¡no se puede! «Estos deben de ir al infierno, ¿no? ¡no son de los míos!».
 
Pidamos hoy al Espíritu Santo que nos enseñe a decir «Padre» y a poder decir «nuestro», haciendo la paz con todos nuestros enemigos (Homilía en Santa Marta, 16 de agosto de 2013)

 
Oración de Sanación
 
Señor Jesús, quiero hoy que me ayudes a reparar mis fuerzas para que con tu gracia divina pueda salir victorioso de las situaciones adversas y de los enemigos que quieren verme caer
 
Quiero unirme a Ti en la oración al Padre que nos ama, nuestro Padre, para que su poderoso nombre sea santificado por siempre, y que su Reino y su poder siempre esté dentro de nosotros.
 
Oh Padre, que nunca prevalezcan mis deseos, sino que se haga siempre tu voluntad perfecta, que ilumina mi vida y que quiere que yo sea feliz cumpliendo con tus promesas y mandatos divinos
 
Te pido perdón Padre por todas mis faltas. por mis omisiones, por la indiferencia con la que a veces trato a los demás, por mis malas actitudes y mi falta de compromiso en anunciarte y serte fiel.
Dame la gracia de perdonar y de olvidar, sabes bien que eso es lo que quiero. Descubrir tu voz que me invita a la reconciliación a dejar atrás el dolor y las desgracias vividas.
 
No permitas nunca que el enemigo malo se apodere de mí. Tú conoces los problemas y sentimientos que me embargan, las cargas que me preocupan, las circunstancias que me perturban, Todo te los entrego.
 
Quiero ser un hijo tuyo amado, que sepa obedecerte y amarte por encima de todo y dejar que me hables al corazón.
 
Con tu ayuda venceré, porque tu amor dura para siempre y tu misericordia llena mi alma de paz y tranquilidad al saberme consolado por Ti. Amén
 
**********************
 
 







1 comentario:

  1. Hacia tiempoque no escuchaba , una homiloia, tan estupenda , como la de la misa de 12 en S. Francisco. Muchisimas gracias pater!! Hizo honor al refran : Lo bueno , si breve , dos veces bueno!! Una parroquiana agradecida

    ResponderEliminar