viernes, 24 de febrero de 2017

Buenos días, 24 de febrero de 2017


«No hay que hacerse ilusiones.
Nadie puede ser excelente en las cosas grandes,
si primero no lo es en las pequeñas»
SAN FRANCISCO JAVIER.



 
PROPÓSITO PARA HOY

Perdonaré sinceramente a aquellos que hoy me puedan causar alguna molestia o incomodidad, sin hacerles notar que me ofendieron.


 
VIDEO
Una sobrecogedora historia sobre cómo afrontar la Vida
 
 
 
SANTORAL
Modesto,
obispo († 486)
 
  Pretextato, Letardo, Modesto, obispos; Sergio, Montano, Lucio, Julián, Victorico, Flaviano, Prímolo, Domiciano y Primitiva, mártires; Baldomero, confesor; Edilberto, rey; Demetriades, matrona; Roberto de Arbriselle, fundador.
 
 

 
 

REFLEXIÓN:
 
El amor es gratuito
 
Había una persona muy santa que tenía una casa donde había recogido a varios niños huérfanos y los cuidaba. Era muy cariñosa con ellos, sin importarle los defectos o la ingratitud de los niños.
 
Los muchachos comenzaron a sentirse mal con este cariño tan gratuito al que ellos correspondían tan mal. No podían soportar que alguien los quisiera tal cual eran, sin esperar nada a cambio. Y buscaron la manera de ganarse ese amor por sus méritos.
 
Uno trató de corregir sus defectos para hacerse más digno del amor que recibía, pero no lo podía conseguir.
Otro trató de ser tan bueno con la monja como ella lo era con él, pero era egoísta y no atinaba a ser lo cariñoso que quería.
 
Otros se sintieron tan indignos de la caridad de aquella persona, que se fueron de la casa para convivir con gente cuya amistad fuera como la de ellos.
 
Otros se resistieron y se pusieron agresivos, porque en el fondo deseaban que ésta fuera interesada y egoísta como ellos.
 
Pero otros, decidieron ser más humildes y aceptar ser queridos tal cual eran y sin condiciones. Esto los liberó de sus complejos y tensiones y les dio mucha paz y aceptación de sí mismos, y les ayudó a querer a sus otros compañeros tal como eran, y a aceptarse unos a otros sin condiciones y gratuitamente.
 
No hay más que una sola clase de buen amor, pero hay mil copias diferentes(Le Rochefoucould)
 
Yo siempre he creído que el mejor medio de conocer a Dios es amar mucho.” (Vicent Van Gogh).
 
Ámame más, Señor, para quererte, Límpiame más y más y podré verte. Mírame y despeja de mi frente el calor que sufro que es de muerte. Hazme sentir tu amor y tus desvelos para que así pueda no dormirme en laureles y fracasos de otros tiempos. Ámame más, Señor, para quererte.
 

 
ORACIÓN:
 
Mi Dios, hoy quiero que me invada la alegría en el corazón, te pido que extiendas tu mano poderosa para apartar el mal de mi camino.
 
Creo en tu poder misericordioso que me hace ser libre de todo lo que me ata a mis malas inclinaciones y que no me permiten crecer y desarrollarme como Tú lo deseas.
 
En Ti creo, sé que no hay imposibles para los que tienen fe, para los que confían de corazón en tu generosidad. Debo hacer de mi vida una oración, porque en ella, Tú me confortas.
 
¡Hoy elijo vivir y luchar por ser feliz al lado de mi Madre María; hoy, junto a Ti, quiero darme la oportunidad de amar y ser amado! En tu nombre lo lograré. Amén

 
Reflexión del Papa Francisco:
 
¿Por qué estos doctores de la ley no entendían los signos de los tiempos y pedían un signo extraordinario, por qué no entendían? Antes que nada, porque estaban cerrados. Estaban cerrados en sus sistemas, habían organizado muy bien la ley, una obra maestra.
 
Todos los hebreos sabían lo que se podía hacer y lo que no, hasta donde se podía llegar. Estaba todo organizado, todos se sentían seguros allí.
 
Para ellos eran cosas extrañas las que hacía Jesús: Ir con los pecadores, comer con los publicanos. A ellos no les gustaba, era peligroso; estaba en peligro la doctrina, esa doctrina de la ley, que ellos, los teólogos, habían creado a lo largo de los siglos.
 
La habían hecho por amor, para ser fieles a Dios. Pero se encerraron allí, sencillamente habían olvidado la historia. Habían olvidado que Dios es el Dios de la ley, pero es el Dios de las sorpresas. Por otro lado también a su pueblo Dios le ha reservado sorpresas muchas veces, como cuando le ha salvado de la esclavitud de Egipto.
Ellos no entendían que Dios es el Dios de las sorpresas, que Dios es siempre nuevo; que nunca reniega de sí mismo, que nunca dice que se ha equivocado, nunca, pero nos sorprende siempre.
 
Y ellos no entendían y se encerraban en ese sistema hecho con tanta buena voluntad y le pedían a Jesús: "Pero, ¡Haz un signo!" Y no entendían los muchos signos que hacía Jesús y que indicaban que el tiempo estaba maduro. ¡Cerrazón!
 
Segundo, habían olvidado que ellos eran un pueblo en camino. ¡En camino! Y cuando nos encaminamos, cuando uno está en camino, siempre encuentra cosas nuevas, cosas que no conocía. Y un camino no es absoluto en sí mismo. (Homilía en Santa Marta, 13 de octubre de 2014)

 
Oración de Sanación

Señor mío, me levanto y miro al Cielo buscando tu rostro para agradecerte por haber venido a mi vida a través de tu sacrificio de amor, en el que me incluiste para formar parte de los que te adoran para siempre.
 
Ser cristiano es un camino, el anuncio de tu Reino me abre los sentidos para resolver situaciones de un modo completamente diferente a lo que mi naturaleza humana se inclina por hacer.
 
No quiero andar por la vida pensando que todo problema o enfermedad es un signo de tu cruz, o que la vida hay que convertirla en una cruz para darte verdaderos frutos de fe y de bondad.
 
Tú me has dado la misión de ser consuelo y fortaleza para otros, de sembrar alegría y optimismo, de llevar tu mensaje sanador, un mensaje que llena de esperanza por una vida mejor
 
El mejor signo de que te has manifestado plenamente en mi vida, es el signo de tu compasión, de tu perdón, por el cual has abierto torrentes de bendiciones para los que te aceptan y siguen ese signo de salvación.
 
Sé que Contigo puedo caminar seguro a dondequiera que vaya y puedo confiar en que Tú jamás te apartarás de mi corazón, sino que más bien, me darás la fortaleza para salir victorioso.
 
Quiero servirte siempre, no quedarme como congelado ante situaciones de necesidad, antes bien, ser valiente y actuar con compasión.
 
Dame de tu luz para ser un signo de tu bondad, un reflejo de tu misericordia y proclamador de tu amor en cada rincón del mundo. Amén
 
 
 
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario