lunes, 20 de febrero de 2017

Buenos días, 20 de febrero de 2017. Santa Jacinta


Se confía y se espera en lo que se ama
SANTO TOMAS.





 
PROPÓSITO DEL DÍA

Preséntale al Señor aquella situación que te hace sentir pobre o indefenso,
pues ésa es la puerta por donde entra el "Gas" de tu cocina, para que puedas ser fuego de Dios. 


 
VIDEO
 
 
 
SANTORAL
 
JACINTA
 
Tiranión, Silvano, Peleo, Nilo, Eleuterio, Posidio, Falcón, Sadot, León, Euquerio, obispos; Dídimo, Potamio y Nemesio, mártires; Zenobio, presbítero; Besarión, Eulrico, anacoretas; Paulina, virgen.
 
 

 
 
REFLEXIÓN:

Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la Relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chofer.

  Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chofer lo
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aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez.

  - 'Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir por una noche.   He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra   por palabra.  Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante.

  Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como  ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió la farsa. El chofer expuso la conferencia que había
​ ​
oído repetir tantas veces a Einstein.

  Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta, sin  embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó:

 - 'La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que se la responda la persona que se encuentra al final de la sala..., que es mi chofer'.
 
Moraleja: no dudemos en ceder el protagonismo al otro
 
 
ORACIÓN:
 
Hoy es un nuevo día, Señor. Un día más para conocerte mejor… un día más para amarte más. Un nuevo día para volver a empezar…
 
Reflexión del Papa Francisco:
 
La sencillez de Dios es un gran y hermoso misterio. Un misterio que parece siempre ir en contra de la forma en que vivimos. Una vida en donde el tiempo no espera; donde parece no haber tiempo para la paciencia.
 
Nos acostumbramos a una seguridad que sólo llega cuando presionamos el botón de «enviar» seguido de la confirmación «listo»… sólo así nos envuelve la paz.

La sencillez de Dios nos lleva por el camino de la confianza… de la paciencia y de la esperanza. Hacemos y no vemos; no vemos y desesperamos. Jesús nos dice, haz y aunque no veas… sigue haciendo… confía. Paciencia, que aquello que se siembra en tierra buena tiende a crecer. Esperanza, pues la cosecha será más de la que puedes imaginar.
 
Nos invita a confiar en la grandeza de su amor. Nos invita a esperar, no pasivamente, sino movidos por ese mismo amor. Nos invita a no olvidar que aquél que cree en Él tendrá vida eterna. Nos invita a no olvidar que aquél que permanece en Él, ése verdaderamente dará fruto, y fruto en abundancia. Nos invita a creer en la sencillez de su amor. A creer aun cuando no veamos… a esperar lo que se nos será dado… a amar… simplemente a amar.
 
Señor, creo en Ti… aumenta mi fe.
 
«Ningún ingreso triunfal, ninguna manifestación grandiosa del Omnipotente: él no se muestra como un sol deslumbrante, sino que entra en el mundo en el modo más sencillo, como un niño dado a luz por su madre, con ese estilo que nos habla la Escritura: como la lluvia cae sobre la tierra, como la más pequeña de las semillas que brota y crece. Así, contrariamente a lo que cabría esperar y quizás desearíamos, el Reino de Dios, ahora como entonces, “no viene con ostentación”, sino en la pequeñez, en la humildad.»

(Homilía de S.S. Francisco,28 de julio de 2016).
 
 


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