viernes, 20 de enero de 2017

Buenos días, 20 de enero de 2017. San Fabian y San Fructuoso


''Cuando los problemas llegan,
es tu familia quien te apoya.''
Guy Lafleu.





El Propósito del Día

Entrégale a Dios ese proyecto.
Esto no quiere decir que no se vaya a realizar, simplemente entrégale el control, pídele no adelantarte y vivir el presente.
Él te va a regalar la alegría del hoy.


VIDEO

Educar no es fácil, nada fácil. Son muchas las cuestiones cotidianas en las que los padres pueden perder los nervios. ¡No te preocupes! ¡Nos pasa a todos! Lo mejor ante eso es…tomárselo con humor.


SANTORAL

Fabián,
papa y mártir († 250)
Fructuoso de Tarragona,
obispo y mártir, y sus diáconos
Eulogio y Augurio, mártires; Fabián y Sebastián, Neófito, Eusebio, Eutiquio y Basílides, mártires; Mauro, Desiderio, obispos; Eutimio, Fequino, abades; Eusebio, ermitaño; Pedro el Telonario, confesor.



REFLEXIÓN:
Las lámparas y la vela 

Había una vez una lámpara líder que organizó una fiesta para todas las lámparas de la región. Fueron todas vestidas con sus respectivas pantallas retocadas y adornadas como todas las lámparas.
En un momento determinado una pobre vela entró tímidamente en la sala y hubo una súbita amenaza de cortocircuito que afecto a algunas lámparas que empezaron a brillar un poco menos. Poco a poco la lámpara líder fue aceptando la presencia de la velita en el inmenso salón de fiestas. Resolvió hacer poco caso de ella y llamó a sus compañeras para que se acercaran a fin de que pudieran oír lo que la velita, sin pantalla, tenía que decir.

- ¿Quién es usted? -- pregunto la lámpara líder.
- Una vela, como usted ve... Respondió la pobre velita.

- Eso lo sabemos. Pero, ¿qué hace usted?

- Yo tengo luz independiente, que sin embargo también la recibo de otra fuente. Soy símbolo de fe; a pesar de que ustedes son más fuertes que yo, no llevo pantalla, porque sé que mi vida es efímera, mi luz nace de dentro de mí, oscila y mi patrón vuelve a encenderme sin necesitar mucha ayuda, soy tan peligrosa como usted, pero no origino tantas catástrofes; una criatura puede usarme, pero me respeta más que a usted, voy disminuyendo mientras ilumino. Valgo mucho a los ojos de los hombres que, cuando no consiguen encender a ustedes, recurren a mí.

Las lámparas no lograban contener la risa histérica frente a aquel espectáculo de inferioridad. Súbitamente hubo un malestar general en todas y se fueron apagando, gritando en demanda de socorro, hasta que la sala quedo a oscuras. Solo quedó la velita que acompañó al electricista para el trabajo de reparación.

Cuando las lámparas volvieron en sí y se reunieron para pedir disculpas a la velita, est
a ya era un puñadito de cera dando el último suspiro. Había dado la vida para que sus amigas más fuertes pudieran continuar la fiesta.



ORACIÓN:

Oración

Gracias, Señor, por la vida que me concedes, por la oportunidad de entrar en relación contigo.
Gracias por todos y cada uno de los beneficios que me concedes. Te pido perdón por mis faltas y pecados y te pido me ayudes a serte fiel siempre, a jamás dejarte solo.
Acrecienta mi fe para que crea en Ti con más fuerza. Aumenta mi confianza en Ti para que no la cifre en cosas pasajeras. Te amo, pero aumenta mi amor. Concédeme, Señor, la gracia de la oración.

Reflexión del Papa

En este pasaje podemos comprobar cómo Jesús pasa a nuestro lado y nos llama. Cristo se presenta a nosotros en las actividades diarias, cuando menos lo esperamos, ya sea en la oficina, ya sea en las labores de casa. Él nos ve y nos llama.

El seguimiento de este llamado requiere dejar las cosas de lado y seguirle a Él totalmente. Esto no significa que haya que dejar de trabajar en ese momento o salir del trabajo para estar con Él (aunque si fuera posible sería maravilloso, como quien atiende a su mejor amigo recibiéndole en casa y no sólo llamando por teléfono). Jesús nos llama sin importarle lo que somos o cómo somos. No le importa si somos un banquero, un albañil, un ama de casa, un pecador o un santo. Eso sí, una vez que le hemos respondido se nos pide dejarlo todo y seguirlo. Escogió a pescadores y a publicanos. Y no fueran los más inteligentes o capaces de su tiempo. Dios escoge a quien quiere. No hay motivos para tener miedo a fallarle, a no ser del todo fieles a Cristo en nuestro trabajo. Los apóstoles también le dejaron pero, sin embargo, tuvieron el valor de levantarse.

El Papa Juan Pablo II lo dijo al inicio de su pontificado; "no tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo". Hagámoslo porque para Dios nada es imposible.

Jesús llama a Pedro, Andrés, Santiago y Juan: están pescando, pero dejan enseguida las redes y le siguen. El Señor quiere preparar a sus discípulos para su nueva misión. Es precisamente de Dios, del amor de Dios, preparar los caminos... preparar nuestras vidas, para cada uno de nosotros. Él no nos hace cristianos por generación espontánea: ¡Él prepara! Prepara nuestro camino, prepara nuestra vida, desde hace tiempo.

Parece que Simón, Andrés, Santiago y Juan hayan sido elegidos definitivamente aquí, ¡sí han sido elegidos! ¡Pero ellos en este momento no han sido definitivamente fieles! Después de esta elección se han equivocado, han hecho propuestas no cristianas al Señor: ¡han renegado al Señor! Pedro en grado superlativo, los otros por temor: tienen miedo y se van. Han abandonado al Señor. El Señor prepara. Y luego, después de la Resurrección, el Señor ha tenido que continuar en este camino de preparación hasta el día de Pentecostés. Y después de Pentecostés también, alguno de estos – Pedro, por ejemplo – se ha equivocado y Pablo ha tenido que corregirlo. Pero el Señor prepara.

(Cf. S.S. Francisco, 13 de enero de 2014, homilía en Santa Marta).



****************************
ESPECIAL BUENOS DÍAS
****************************

Lectio Divina Dominical III del Tiempo Ordinario Ciclo A


«El pueblo que vivía en tinieblas vio una luz intensa»


Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.


TEXTO BÍBLICO: Mateo 4, 12-23

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:

«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló».

Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:

«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».

Pasando junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.

Les dijo:

«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Jesús recorría toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.


1.- LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.

El Evangelio de este domingo relata los inicios de la vida pública de Jesús en las ciudades y en los poblados de Galilea. Su misión no parte de Jerusalén, es decir, del centro religioso, centro incluso social y político, sino que parte de una zona periférica, una zona despreciada por los judíos más observantes, con motivo de la presencia en esa región de diversas poblaciones extranjeras; por ello el profeta Isaías la indica como «Galilea de los gentiles» (Is 8, 23).

Es una tierra de frontera, una zona de tránsito donde se encuentran personas de diversas razas, culturas y religiones. La Galilea se convierte así en el lugar simbólico para la apertura del Evangelio a todos los pueblos. Desde este punto de vista, Galilea se asemeja al mundo de hoy: presencia simultánea de diversas culturas, necesidad de confrontación y necesidad de encuentro.

Partiendo de Galilea, Jesús nos enseña que nadie está excluido de la salvación de Dios, es más, que Dios prefiere partir de la periferia, de los últimos, para alcanzar a todos.

La salida de Jesús nace al tomar conocimiento del arresto de Juan, es decir, su sensibilidad lo moviliza y lo hace “salir”. Y esto mismo ocurrió para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías. Los cinco nombres geográficos que cita el profeta, señalan las regiones del norte de Galilea y de la Transjordania que fueron conquistadas por los asirios en el año 734 a. C.  Las primeras palabras que predica Jesús serán el compendio de toda su misión, bien podríamos decir que en estas palabras encontramos un resumen de todas sus predicaciones: “Convertíos, porque el Reino de los Cielos está cerca”. Este reino ya está cerca, más aún, ya ha venido a nosotros, porque Jesús no anuncia un reino terreno, delimitado en el espacio y en el tiempo; anuncia que Dios es quien reina, que Dios es el Señor, y que su señorío está presente, es actual, y se está realizando.

Jesús comienza su misión no sólo desde un sitio descentrado o periférico, sino también con hombres que se catalogarían, así se puede decir, «de bajo perfil». Para elegir a sus primeros discípulos y futuros apóstoles, no se dirige a las escuelas de los escribas y doctores de la Ley, sino a las personas humildes y a las personas sencillas, que se preparan con diligencia para la venida del reino de Dios. Jesús va a llamarles allí donde trabajan, a orillas del lago: son pescadores. Se trata de la llamada a los primeros discípulos, los hermanos Simón y Andrés, y luego a los otros dos hermanos, Santiago y Juan.  Les llama, y ellos le siguen, inmediatamente. Dejan las redes y van con Él: su vida se convertirá en una aventura extraordinaria y fascinante. Cuando estos se encuentran justo en medio de su trabajo, oyen la llamada de Jesús y no dudan un solo momento; no dicen. «Déjanos regresar a casa para hablar con nuestra familia». Cuando aún no habían visto ningún milagro, creyeron en una promesa tan grande y renunciaron a todo para seguirle. Pensemos que en este momento Jesús no era conocido del modo en que lo será más tarde con sus predicaciones y/o milagros. Experimentaron la fascinación de la luz secreta que emanaba de Él, y sin demora la siguieron para iluminar con su fulgor el camino de su vida. Esta es la luz a la que se refiere el profeta Isaías, y que el evangelista introduce en el evangelio de este día.

Los últimos dos versículos del evangelio no muestran la actividad de Jesús, y la novedad de su mensaje, nos dice que en Él, Dios se ha hecho cercano, que ya reina en medio de nosotros, como lo demuestran los milagros y las curaciones que realiza.

Preguntas para recordar el texto bíblico:

  1. ¿Cuál es la región a la que se dirige Jesús al tomar conocimiento del arresto de Juan? ¿Cuál es la ciudad en la que se establece?
  2. ¿Qué dice la profecía de Isaías y que debía de cumplirse?
  3. ¿Cuáles son las palabras de Jesús en su primera predicación?
  4. ¿Cuáles eran los nombres de los dos primeros hermanos a los cuales llamo Jesús? ¿Qué estaban haciendo estos?
  5. ¿Con que palabras Jesús los llamó? ¿De qué modo respondieron estos?
  6. ¿Y el nombre de los otros dos hermanos? ¿Qué se encontraban haciendo estos? ¿De qué modo siguieron a Jesús?
  7. ¿Qué gestos y obras acompañaban a Jesús en su paso por Galilea?
  8. ¿Qué ocurrió como consecuencia de su conocimiento en la región?


2.- MEDITACIÓN: ¿Qué me o nos dice Dios en el texto?

¿Qué me dice? ¿Qué nos dice? Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:


Preguntas para la meditación

Ante este texto tan importante, debo preguntarme:

· ¿Cuáles son las prisiones que tengo yo en mi vida? ¿las cosas que me impiden vivir en libertad?

· Jesús llega a las regiones para cumplir las profecías. ¿He dejado que la luz de Cristo me ilumine?

· ¿Qué significa hoy volverse a Dios?

· ¿Mi conversión es clara ante los demás? ¿Las otras personas descubren que yo sí estoy verdaderamente en el camino del Señor? ¿cómo lo descubren?

· ¿Anuncio la Buena noticia de Jesús? O ¿soy tímido en este anuncio?

· ¿Cómo me llama a mí Jesús hoy?

· Los discípulos dejaron sus redes y su familia para seguir a Jesús:
¿Cuáles son las cosas que me impiden hoy seguir a Jesús? ¿cómo puedo superar esto?

· ¿A qué misión me llama hoy Jesús a mí?

· ¿Me dispongo a dejar todo por Jesús?


3.- ORACIÓN: ¿Qué le digo o decimos a Dios?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor.


SEÑOR, VEN A MI
En éste instante me entrego a Ti,
Como instrumento para Tu tarea.
ENTRA SEÑOR EN MI CUERPO

Te entrego mis ojos, para que Tu mirada inunde de LUZ,
 a los hombres;

Te entrego mi lengua, para que Tu palabra los colme
de sabiduría y esperanza;

Te entrego mis oídos, para que escuches el llanto de los que sufren
y la risa de los niños;

Te entrego mis manos, para que sanes a los enfermos
 y acaricies a todos los seres;

Te entrego mis pies, para que camines por el mundo.

ENTRA SEÑOR EN MI CORAZÓN

Desde aquí, irradia AMOR a todo lo viviente:
Trasmuta deseos y pasiones, en sentimientos de alegría,
compasión, ternura y armonía.

ENTRA SEÑOR EN MI MENTE

Desde aquí, irradia Tu PAZ;
Disuelve todos los pensamientos negativos
que separan a los hombres de Ti.

TE AMO SEÑOR, CON TODO MI CORAZÓN,
MI CUERPO Y MI MENTE
MAS YA NO SOY YO,
SINO TU, EN MI
Y EL PADRE EN NOSOTROS.
Amén


Hacemos un momento de silencio y reflexión para responder al Señor. Hoy damos gracias por su resurrección y porque nos llena de alegría. Añadimos nuestras intenciones de oración.


4.- CONTEMPLACIÓN: ¿Como interiorizo o interiorizamos la Palabra de Dios?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.


«El pueblo que vivía en tinieblas vio una luz intensa» (Versículos 16)


5.- ACCION: ¿A qué me o nos comprometemos con Dios?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

En lo personal, centraré mi vida en el servicio a Dios y a mí prójimo. Un modo concreto de hacerlo es realizar una obra de caridad con quien esté sufriendo o esté pasando un momento difícil y de este modo manifestar la cercanía de Dios.

En familia o en grupo, a partir de lo reflexionado decidimos realizar una actividad evangelizadora.


*******************

No hay comentarios:

Publicar un comentario