martes, 13 de diciembre de 2016

Buenos días, 13 de diciembre de 2016. Santa Lucía


Si el viento no sirve,
usa los remos.



El Reto para hoy

Escribiré una nota o email a esa persona que está pasando por un mal momento,
con la esperanza de que ese saludo pueda convertirse en una semilla de fe en su vida


VIDEO


SANTORAL

Lucía,
virgen y mártir († c. a. 300)

Patrona de modistas, oculistas, fotógrafos y ciegos
Aristón, Edburga, Elías, Judoco, confesores; Eustracio, Auxencio, Mardario, Orestes, Eugenio, Antíoco, mártires; Audverto, Ursicino, obispos; Columba, Odilia u Otilia, abadesas; Arsenio, monje.




REFLEXIÓN:


Tomás es un chico de siete años que vive con su mamá, una pobre costurera, en una sola habitación, en una pequeña ciudad del norte de Escocia. La víspera de Navidad, en su cama, el chico espera, ansioso, la venida de Papá Noel. Según la costumbre de su país, ha colocado en la chimenea una gran media de lana, esperando encontrarla, a la mañana siguiente, llena de regalos.

Pero su mamá sabe que no habrá regalos de Navidad para Tomás por su falta de dinero. Para evitar su desilusión, le explica que hay bienes visibles, que se compran con dinero, y bienes invisibles, que no se compran, ni se venden, ni se ven, pero que lo hacen a uno muy feliz: como el cariño de la mamá, por ejemplo.
Al día siguiente, Tomás despierta, corre a la chimenea y ve su media vacía. La recoge con emoción y alegría y se la muestra su mamá: "¡Está llena de bienes invisibles!", le dice, y se le ve feliz.

Por la tarde va Tomás al salón parroquial donde se reúnen los chicos, cada cual mostrando orgulloso su regalo. "¿Y a ti, Tomás, ¿qué te ha traído Papá Noel?", le preguntan.

Tomás muestra feliz su media vacía: "¡A mí me ha traído bienes invisibles!", contesta.

Los chicos se ríen de él. Entre ellos Federico un niño consentido quien tiene el mejor regalo, pero no es feliz. Por envidia sus compañeros le hacen burla porque su coche no tiene marcha atrás, y enfurecido destruye el valioso juguete.

El papá de Federico se aflige, y se pregunta cómo podría darle gusto a su hijo. En eso ve a Tomás sentado en un rincón, feliz con su media vacía. Le pregunta: "¿Que te ha traído Papá Noel?"

"A mí bienes invisibles", contesta Tomás ante la sorpresa del papá de Federico, y le explica que no se ven, ni se compran, ni se venden, como el cariño de una mamá.

El papá de Federico comprendió. Los muchos regalos visibles y vistosos no habían logrado la felicidad de su hijo. Tomás había descubierto, gracias a su mamá, el camino a la felicidad.


ORACIÓN:

Señor, gracias por el don de la vida.

Tú eres el Dios del amor y de la compasión, por eso, todas esas situaciones que hoy me incomodan y me hacen irritar las pongo en tus manos y las dejo a tu voluntad.

Te suplico que actúes en mi corazón en este momento y me llenes de toda la paz que necesito para salir adelante.

Que sea este el preciso instante para pedirte perdón por todo lo malo que he hecho y para sentir que me acoges de nuevo en tu regazo. Quiero resucitar a una nueva vida, cargada de esperanzas y llena de actos de caridad. Mi vida está en tus manos. Amén


Reflexión del Papa Francisco

Es precisamente éste el mensaje más profundo: la alegría de Dios. Un Dios a quien no le gusta perder. Y por ello, para no perder, sale de sí y va, busca. Es un Dios que busca a todos aquellos que están lejos de Él.

Precisamente como el pastor[...] que va a buscar a la oveja perdida y, aunque esté oscuro, deja a las demás ovejas en un lugar seguro y va a buscar la que falta, va a buscarla.

Nuestro Dios, por lo tanto, es un Dios que busca. Su trabajo es buscar: ir a buscar para volver a invitar.

En esencia, Dios no tolera perder a uno de los suyos. Esta será también la oración de Jesús el Jueves santo: "Padre, que no se pierda ninguno de los que me has dado".

Es, por tanto, un Dios que camina para buscarte y tiene una cierta debilidad de amor hacia aquellos que se han alejado más, que se han perdido. Va y les busca. Y, ¿cómo busca? Busca hasta el final. Como este pastor que va por la oscuridad buscando hasta que encuentra a la oveja perdida...

Dios busca porque piensa: "A este hijo no lo pierdo, ¡es mío! ¡No quiero perderlo!". Él es nuestro Padre. Nos busca siempre.

Pero el trabajo de Dios no es sólo buscar y encontrar. Porque cuando nos encuentra, cuando encuentra a la oveja, no la deja a un lado ni pregunta: "¿Por qué te has perdido? ¿Por qué te has caído". Más bien la vuelve a llevar al sitio justo.

Podemos decir forzando la palabra que Dios reacomoda: acomoda otra vez a la persona que ha buscado y encontrado; de forma que, cuando el pastor la vuelve a llevar en medio de las demás, la oveja perdida no tenga que escuchar tú estás perdida, sino: tú eres una de nosotras... (Homilía en Santa Marta, 07 de noviembre de 2013)


Oración de Sanación

Señor, no existe algún rincón de mi ser que no haya quedado agradecido por el regalo inmenso de la vida que me has dado. Hoy quiero salir de todos mis miedos y sentirte en cada situación de mi vida.

Quiero sentirme que soy uno de los tuyos, que puedo confiar en tu amor y en tu gracia. Te pido perdón por todas esas veces que no me he dejado tocar por tu amor y he salido en la búsqueda de trofeos sin tomarte en cuenta alejándome de tu bendición.

Te pido perdón por perderme entre las vanidades del mundo. Tú eres el Dios del abrazo y de la reconciliación, me manifiestas tu gran misericordia rescatándome de caminos llenos de dolor y de frustración en los que, por mi propia causa, me he involucrado.

Admito que me he dejado seducir por placeres terrenales que están completamente opuestos a tus mandatos de amor y me arrepiento porque en ellos me encerré en un mundo vacío y con una alegría superficial.

Ven Señor, ven. Aparta de mi corazón de cualquier complejo de superioridad que me distraiga de tus caminos, hazme sentir nuevamente la fuerza de tu amor y el gozo de vivir bajo tu presencia.

Que la humildad sea mi bandera. Rescátame, como a tu oveja perdida, y júntame nuevamente a tu redil. Hazme sentir que soy tuyo, que no hay peligro del que no pueda librarme porque cuento con tu auxilio y tu poder

Cuéntame entre los tuyos. Quiero poder seguirte con fidelidad y escuchar tu voz a cada instante, aun en medio de las dificultades del mundo. Mi alma descansa ahora sabiéndose protegida por Ti. Camino con paso firme y seguro porque tu presencia amorosa me consuela y me llena de vida. Amén


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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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Decálogo para la Navidad

Si tienes tristeza, ¡alégrate!

La Navidad es Gozo.

Si tienes enemigos, ¡reconcíliate!

La Navidad es Paz.

Si tienes amigos, ¡búscalos!

La Navidad es Encuentro.

Si tienes pobres a tu lado, ¡ayúdalos!

La Navidad es Don.

Si tienes soberbia, ¡sepúltala!

La Navidad es Humildad.

Si tienes compromisos, ¡cumple!

La Navidad es Justicia.

Si tienes pecados, ¡conviértete!

La Navidad es Gracia.

Si tienes tinieblas, ¡enciende tu lámpara!

La Navidad es Luz.

Si tienes errores, ¡reflexiona!

La Navidad es Verdad.

Si tienes odio, ¡olvídalo!

La Navidad es Amor.

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