viernes, 7 de octubre de 2016

Buenos días, 7 de octubre de 2016. Nuestra Señora del Rosario

Muchas veces basta una palabra, una mirada,
un gesto para llenar el corazón del que amamos.
Madre Teresa de Calcuta




 
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SANTORAL

Nuestra Señora del Rosario


Marcos, papa; Julia, Justina, vírgenes y mártires; Elano, Sergio, Baco, Leopardino, Marcelo, Apuleyo, Osita de Quarendón, mártires; Gustavo (Augusto), Canoco, abades; Paladio, Rigaldo, Cuarto, Eterio, Eumenio, Adelgiro, Armentario, obispos; Augusto, Elano, presbíteros; Adalgiso, confesor.
 

 
REFLEXIÓN:

El regalo de papá
 
Era el cumpleaños del niño. Después del tradicional ¡Feliz en tu día! y de haber apagado las seis velitas, vinieron los regalos de los presentes. Paquetes de todos los colores y tamaños. El último que iban a abrir parecía el mejor. Era el de su padre.
 
Una serie de capas de papel sobrepuestas envolvía el regalo. Se trataba de un papel que decía: «Hijo mío, este año te daré 365 horas de mi tiempo, una hora al día. Esta hora, normalmente después de comer, podrá ser diferente en días especiales, y será enteramente tuya. Iremos adonde quieras a jugar o simplemente a pasar el rato hablando el colegio, tus amigos, tus descubrimientos y dudas».

El regalo fue tan hermoso que tuvo que renovarlo en los años siguientes. Fue el mejor regalo de mi vida, aseguró el hijo, años después.
 
Moraleja: No cabe duda de que la autoridad paterna está en declive. Su influencia ha sido sustituida por la de los amigos, por la televisión y hasta por los colegas de la misma edad.
Sólo una vez nuestro hijo tendrá tres años y estará deseando abrazarse a nuestro cuello.
Sólo una vez tendrá cinco años y querrá jugar con nosotros.
Sólo una vez tendrá diez años y deseará estar con nosotros, en nuestro trabajo.
Sólo una vez será adolescente y verá en nosotros un amigo con quien conversar.
Sólo una vez estará en la universidad y querrá contrastar ideas con nosotros.
Si nos perdemos esas oportunidades, nos perdemos a nuestro hijo para siempre y él no tendrá padre.
 

Para reflexionar:

. ¿Cuánto tiempo reservas para hablar y jugar con tus hijos?
 
 
 
ORACIÓN:

Virgen del Rosario, Madre nuestra!
Ruega por nosotros ahora.
Concédenos el don inestimable de la paz,
la superación de todos los odios, rencores
y la reconciliación de todos los hermanos.

Que cese la violencia,
que progrese y se consolide el diálogo.
 
Que se abran nuevos caminos
de justicia y de prosperidad.
 
Te lo pedimos a ti,
a quien invocamos como Reina de la Paz.
 
Sé para nosotros puerta del cielo,
vida, dulzura y esperanza,
para que juntos podamos contigo glorificar
al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Amén.
 


ORACION II


Acordaos, ¡Oh clementísima Señora del Rosario!,
que nunca se oyó decir que alguien que haya recurrido a Vos,
invocado vuestro Santísimo nombre,
e implorado vuestra singular protección,
fuese por Vos abandonado.
 
Animados con esta confianza, a Vos recurrimos.
Os tomamos desde hoy y para siempre por Madre nuestra,
nuestra protectora, consuelo y guía,

esperanza y luz en la hora de la muerte.
Libradnos de todo aquello que pueda ofenderos
y a vuestro Santísimo Hijo, Jesús.

Preservadnos de todos los peligros del alma y del cuerpo;
dirigidnos en todos los negocios espirituales y temporales;
libradnos de la tentación del demonio,

para que andando por el camino de la virtud,
podamos un día veros y amaros en la eterna gloria,
por todos los siglos de los siglos.
Amén.
 


 

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