miércoles, 26 de octubre de 2016

Buenos días, 26 de octubre de 2016. San Evaristo

"No basta amar.
Es preciso que el otro se dé cuenta de que es amado"
Don Bosco



 
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El Reto:
Hoy el reto del Amor es mirar las caídas de los demás poniéndote en su lugar.

 
El Propósito:
Hoy pídele al Señor sentir como una madre que siente con el hijo cuando le ve pasar un mal trago. O pídele recordar que esa misma caída la tuviste tú... y actúa con esa persona tal y como has experimentado que Cristo actuó contigo.



 
SANTORAL
 
Evaristo,
papa y mártir (s. II)
 
Rogaciano, Felicísimo, Luciano, Marciano, Heráclides, Tito, Floro, Eliavo, mártires; Alor, Amando, Basilio, Eata, Dorgan, Derbilia, Leptina, Atanasio, confesores; Gutberto, Fulco, Gaudioso, Rústico, Bernardo, Sigisbaldo, Aptonio, obispos; Evaristo, papa; Quadragésimo, abad; Cenid, monje.




 
 
REFLEXIÓN:


Tu valor no cambia
 
Un orador inició su seminario mostrando al auditorio un billete de 20 euros. Dirigiéndose a los espectadores, preguntó:
 
- ¿Quién quiere este billete?
Muchas manos se levantaron. Luego dijo:
- Se lo voy a dar a alguno de ustedes, pero primero permítanme hacerle esto... 
Cogiéndolo con ambas manos, lo convirtió en una bola, dejándolo todo arrugado. Entonces volvió a preguntar:
-¿Quién lo quiere todavía? --las manos volvieron a subir--. Bien, ¿y si le hago esto...? --lo dejó caer al suelo y lo pisoteó. Lo recogió y volvió mostrarlo al auditorio--. Y así, todo arrugado y sucio... ¿todavía lo quieren?
Las manos se mantuvieron arriba.
Amigos, han aprendido una lección muy valiosa: no importa todo lo que le haya hecho al billete, ustedes de cualquier manera lo quieren porque su valor no ha disminuido. Sigue valiendo los mismos 20 euros.
 
Moraleja: Muchas veces en nuestras vidas caemos, nos arrugamos, o nos revolcamos en la tierra por las decisiones que tomamos y por las circunstancias que nos rodean. Llegamos a sentir que no valemos nada. Pero no importa lo que hayamos pasado o cuanto pueda ocurrirnos, nunca perdemos el valor que tenemos ante los ojos de Dios. Sucios o limpios, abatidos o victoriosos, para Él somos igualmente valiosos.
 
 
 
ORACIÓN:

Buen Jesús, hoy, de manera especial, quiero darte gracias por perdonarme cada vez que mis actos rebeldes me apartan de Ti.
 
Quiero que hoy me llenes de tu luz y tu fuerza. Lléname de tu Espíritu Santo para que pueda siempre reconocer tu voz.
 
Te confío todos mis planes, sabes que son sanos y buenos, para que los pueda realizar.
 
Gracias por tu bendición, gracias por tu cuidado y sobre todo, gracias porque sé que hoy me ayudarás a ser feliz a lo largo de este día. Amén

 
Reflexión del Papa Francisco
 
Acumular es precisamente una cualidad del hombre, y que hacer las cosas y dominar el mundo también es una misión. Y ésta es la lucha de cada día: cómo administrar las riquezas de la tierra bien, para que estén orientadas al Cielo y se conviertan en riquezas del Cielo.
 
Hay una cosa que es verdadera, cuando el Señor bendice a una persona con las riquezas: lo hace administrador de aquellas riquezas para el bien común y para el bien de todos, no para el propio bien. Y no es fácil convertirse en un administrador honrado, porque existe siempre la tentación de la avidez, de ser importante.
 
El mundo te enseña esto y nos lleva por este camino. Pensar en los demás, pensar que lo que yo tengo está al servicio de los demás y que nada de lo que tengo me lo podré llevar conmigo. Pero si yo uso lo que el Señor me ha dado para el bien común, como administrador, esto me santifica, me hará santo.
 
Nosotros oímos con frecuencia las tantas excusas de las personas que pasan la vida acumulando riquezas. Por nuestra parte todos los días debemos preguntarnos: «¿Dónde está tu tesoro? ¿En las riquezas o en esta administración, en este servicio para el bien común?»
¡Es difícil, es como jugar con el fuego! Tantos tranquilizan su propia conciencia con la limosna y dan lo que les sobra a ellos. Ese no es administrador: el administrador toma para sí de lo que sobre y, como servicio, da todo a los demás.
 
Administrar la riqueza es un despojarse continuamente del propio interés y no pensar que estas riquezas nos darán la salvación. Acumular sí, está bien; tesoros sí, está bien, pero aquellos que tienen precio – digámoslo así – en la «bolsa del Cielo». ¡Allí, acumular allí!. 

(Homilía en Santa Marta. 19 de junio de 2015)
 

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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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10 hábitos que tienen algunos padres de familia que no dan buen ejemplo cristiano a sus hijos




Tabla de contenido

  1. 1.- Las famosas “mentiras blancas” 
  2. 2.- Evitar la Misa 
  3. 3.- Juegos sucios / lenguaje vulgar 
  4. 4.- Programas de televisión 
  5. 5.- Mentir acerca de la edad de los niños para conseguir precios más económicos. 
  6. 6.- Vestir indecentemente 
  7. 7.- Emborracharse en Navidad y otros festejos 
  8. 8.- Hablar mal de la Iglesia 
  9. 9.- Carteles y mala publicidad 
  10. 10.- Permitir al hijo vivir con su novia, o a la hija con el novio 

1.- Las famosas “mentiras blancas”

Con respecto a los que nos llaman de alguna empresa ofreciendo productos o servicios y que nos resultan molestas, frecuentemente le decimos a nuestros hijos que mientan diciendo: “Diles que no estoy”.

Es cierto que no es el peor caso del mundo, sin embargo, sigue siendo una mentira. Jesús nos recuerda que quien es fiel en lo poco, también lo será en lo mucho.

En ocasiones, los padres hacen decir 'pequeñas' mentiras a los niños


2.- Evitar la Misa

Quizás como padres de familia no conocemos el terrible escándalo (y muy mal ejemplo) que damos al faltar a la Misa por razones verdaderamente insignificantes, frecuentemente por razones sociales en las cuales los amigos se ponen por encima de Dios.

Esta es la esencia de la idolatría, poner personas, lugares o cosas por encima de Dios.

Al evitar la Misa consistentemente, los padres enseñan a sus hijos que la misa no es importante, que es insignificante y cualquier otra actividad tiene prioridad sobre la Misa. Así, no será sorpresa que cuando los hijos sean adolescentes, se revelarán ante la idea de ir a Misa.

La semilla será sembrada cuando sean niños, pero arrancada por el torbellino cuando sean adolescentes. Y con tanta complejidad: las hormonas, la presión de las malas amistades, el secularismo moderno y el ateísmo, ¿cómo van a resultar ilesos estos pequeños adolescentes por este ambiente anti Dios


3.- Juegos sucios / lenguaje vulgar

Jesús dice que seremos juzgados en aquel Día del Juicio Final por las palabras que hayamos dicho. Debemos ser lentos para hablar y rápidos para escuchar. También Jesús nos advierte: digan “si” cuando sea “sí” y “no” cuando sea “no”, porque el resto viene del enemigo.


Nuestras palabras se adhieren; San Juan Bosco recuerda tristemente que cuando era joven un hombre de avanzada edad le contó una historia fea. Años más tarde, y ya siendo sacerdote, aún no podía expulsar la suciedad moral de su memoria. Las acciones tienen consecuencias.


4.- Programas de televisión

Tan común en nuestros días es que los niños ven la televisión sin consultar a los papás o pedirles permiso, y así pueden ver “lo que sea”. O también ocurre que mientras ven la televisión en familia, al salir escenas impuras, los padres lo permiten, haciendo que sus hijos que miren lo que es pecaminoso.

Hay que tener mucho cuidado con los programas de televisión que se ven en familia

Si se desea poner a prueba lo que sale en la tele, piensa si Jesús, María y José aprobarían ver ese programa.¿Aprobaría la Sagrada Familia sentarse a tu lado a mirar ese programa?

Para ser un seguidor de Cristo, debemos tener extrema precaución con la cultura y estar dispuestos a nadar contra corriente.


5.- Mentir acerca de la edad de los niños para conseguir precios más económicos.

Quizás hayas llevado a tus hijos a un parque de diversiones o algún otro lugar donde el precio de la entrada depende de la edad del niño. Si tu hijo aparenta menos edad, ¿mentirías para pagar menos? ¡Esto también es un escándalo! Cuando el niño crezca, habrá aprendido este acto de corrupción, y lo multiplicará.


6.- Vestir indecentemente

Hay mamás que visten indecentemente y así enseñan a sus hijos que pueden vestir de la misma manera provocativa. Algo así como: “Está bien vestirse así en la América Moderna, sólo sigue la moda y ponte al ritmo”.

Esta actitud de pecado pone en juego la salvación de ambos: madre e hijos. Piénsalo y ora al doble.


7.- Emborracharse en Navidad y otros festejos

Qué común es que en las fiestas la gente se emborracha, causa conflictos violentos o peor aún, beben y luego conducen con los niños a bordo. Esto también es un escándalo ante los ojos de los niños, además es una actitud de pecado peligrosa que pone en riesgo su vida.

Nunca lo olvides: beber y conducir es fatal.

En fiestas como la Navidad a veces se abusa del alcohol


8.- Hablar mal de la Iglesia

Aun cuando la Iglesia está atravesando por una etapa difícil (así como ha ocurrido en estos 2000 años), criticar al Papa, a los Obispos, y Sacerdotes, no edifica a los más pequeños, al contrario, hace que vayan dando la espalda a la Iglesia. 

¿Por qué no orar y ayunar por la Iglesia y tratar de ser santos cada uno? Que nuestra conversación sirva para edificar y levantar, más que para tirar y destruir.


9.- Carteles y mala publicidad

La familia es llamada Iglesia Doméstica, esto significa que el ambiente completo donde vive la familia, debe reflejar la presencia de Jesús, María y José.


10.- Permitir al hijo vivir con su novia, o a la hija con el novio

Esta acción por parte de los padres sin duda es altamente escandalosa y merece la sentencia de la piedra de molino. ¿Por qué? La razón es tan obvia. Tener hermanos más pequeños expuestos a que miren a su hermano o hermana en un estado abierto de fornicación, es el peor ejemplo de todos para los más pequeños.

Así se les está enseñando que en poco tiempo ellos podrán pecar de la misma manera. Si los hermanos mayores han tomado la decisión equivocada de cohabitar y así rechazar a Dios de sus vidas, entonces hay que conducirlos fuera del contexto familiar para no manchar tanto la inocencia de sus hermanos más pequeños

(Traducción al español tomada de Píldoras de Fe)

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