viernes, 16 de septiembre de 2016

Buenos días, 16 de septiembre de 2016. San Cornelio. San Rogelio



 
Nunca hay que decir « no me toca»,
sino « ¡Voy yo!»”.
SAN JUAN BOSCO
 
 

VIDEO
La forma de comunicarnos puede marcar la diferencia
 
 
 
SANTORAL
Cornelio,
papa (251-252)
 
Cipriano, obispo, mártires; Eufemia, virgen y mártir; Lucía, Geminiano, Ludmila, Rogelio, Servideo, Sebastiana, mártires; Auxilio, Abundio, Principio, Niniano, obispos; Eumelia, virgen y mártir; Abundancio, diácono; Marciano, Juan Macías, confesores; Edita, virgen; Eugenia, abadesa; Juan, anacoreta.
 

 
 
REFLEXIÓN:
 
Escalones hacia la felicidad
 
·         No puedes ser todo para todas las personas
·         No puedes hacer todas las cosas al mismo tiempo.
·         No puedes hacer todas las cosas igual de bien.

·         No puedes hacer todas las cosas mejor de lo que lo hacen los demás, tú las haces a tu manera.
 
Tu humanidad se hace presente como en el resto de la gente.
Así que:
Debes buscar dentro de ti quién eres, y ser ése.

 
·         Debes decidir las prioridades, y cumplirlas.

·         Debes encontrar tu fuerza y usarla.

·         Debes aprender a no competir con los demás.
 
Por lo tanto: 

Habrás aprendido a aceptar que eres único.

Habrás aprendido a fijar las prioridades y a tomar decisiones.

Habrás aprendido a vivir con tus limitaciones.

Habrás aprendido a respetarte.
Y serás un mortal más vital.
 
Atrévete a creer:
Que eres una persona maravillosa e irrepetible.
Que más que un derecho, es tu tarea encomendada ser quien eres. 

 
Que la vida no es un problema a resolver, sino un regalo de Dios que disfrutar.

 
De esta forma podrás sobreponerte y disfrutar de las cosas que antes te deprimían.
 
 
ORACIÓN:

Oración para dar gracias a Dios
 
Gracias a Ti, Jesús, por ser y por estar.
 
Por buscarme, por esperarme.
 
Por tirar de mí, por empujarme cuando no puedo más.
 
Por pensarme en un hogar, por hacerme hogar.
 
Gracias por poder cuidar a otros. Por poner en mi camino risas y fidelidad.
 
Gracias por regalarme una vida. Por la salud que pronto olvido. Por mis fuerzas, por mi pasión.
 
Gracias, Jesús, por el mar y por el cielo. Por la noche y las estrellas. Por el campo y el sendero. Por el agua y por el pan.
 
Gracias por las lágrimas y las cruces. Por la noche y por la luz. Por ponerme en un lugar, por mis raíces.
 
Gracias porque te quedas conmigo, porque te puedo tocar”.
 
P. Chinnapong
 

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ESPECIAL  BUENOS DÍAS
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Manual para los abuelos:

CÓMO ENTENDER A LOS NIETOS ADOLESCENTES





Lo más importante:
Amarlos no es algo que se les debe dar como premio por la buena conducta

Tabla de contenido

La adolescencia no es un capítulo de reality 
  1. La adolescencia sí es una crisis, pero de camino a la madurez, a ser mayores. 
Los adultos son los guías de montaña, no los montañistas 
  1. La adolescencia es un proceso de construcción personal. 
  2. El rol de un abuelo es ser guía y memoria 
La adolescencia y el tsunami afectivo 
En la familia se ama por ser 

La adolescencia no es un capítulo de reality

La adolescencia sí es una crisis, pero de camino a la madurez, a ser mayores.

Si se ha hecho un buen trabajo en formar a los chicos desde la infancia, lo más probable es que se tenga un adolescente viviendo su crisis de crecimiento y cuestionamientos personales sin sangre ni rejas. Considerar la adolescencia como una crisis con tintes patológicos sólo hará que se interpreten todas las conductas del nieto como algo negativo y generará una actitud defensiva por parte de los abuelos.

Los adultos son los guías de montaña, no los montañistas

La adolescencia es un proceso de construcción personal.

Esto quiere decir que nadie puede suplir el protagonismo del adolescente en esta etapa. Si bien los padres, principalmente, son artífices de la educación de sus hijos, los abuelos también pueden ayudar a ser una autoridad para ellos. Aquí nos referimos a autoridad de la misma manera que cuando decimos: “El doctor López es una ‘autoridad’ en pediatría”. Es decir, cuando confiamos plenamente en el criterio del doctor López para que trate a un niño. No porque López grita o impone, sino porque demuestra con su quehacer profesional que es competente.

El rol de un abuelo es ser guía y memoria

En el caso de los abuelos, entendemos la autoridad como esa competencia que poseen para conducir a sus nietos a la madurez. Y para lograr esto no se puede esperar resultados a corto plazo ni vivir por los nietos. El rol de un abuelo es ser guía. “El guía de montaña no camina por los excursionistas, son ellos los que deben caminar hasta llegar al destino. Tampoco el guía puede quedarse en el refugio y decirles a los excursionistas que sigan sus indicaciones. El guía y los excursionistas caminan juntos, la diferencia es que éste tiene más experiencia que los otros”, dice Bárbara Sotomayor y Alberto Masó en su libro “Padres que dejan huella”

La adolescencia y el tsunami afectivo

Si algo caracteriza a la adolescencia es el desborde afectivo que suele descuadrar a los adultos. Y no es para menos. El chico empieza a experimentar cambios físicos en la pubertad que luego se trasladan hasta la intimidad, generando crisis de personalidad, para terminar, si se hizo un buen recorrido desde el inicio, en una etapa de equilibrio y entusiasmo por la vida.
Todo esto en un periodo de aproximadamente 10 años. En ese “tour de montañista” aparecen respuestas exageradas, gritos, portazos, llantos e ira que revolucionan la hasta entonces tan pacífica convivencia. Esta avalancha de emociones también se puede manifestar en retraimiento, incomunicación y abatimiento. O ensoñación.
Sea como sea, lo importante es saber que el adolescente no se ha vuelto loco ni lo ha poseído un ente desconocido que suplantó al tierno niño que teníamos hasta hace poco. Antes de llamar al exorcista del barrio, es más recomendable tratar de entenderlo, aceptarlo y saber guiarlo (acompañarlo, ayudarlo).
Para lograr esto, es responsabilidad de todo abuelo o formador informarse y buscar ayuda para dar los pasos certeros como guías, creando un ambiente que favorezca la adaptación del chico. Literatura sobre el tema, hay de sobra. Personas calificadas para dar consejo, también. Lo que no se debe hacer es pasar por alto esta etapa sin saber cómo actuar. Prevenir es mejor que lamentar.

En la familia se ama por ser

En la familia se ama permanentemente por ser, por existir, sin importar el rol social o profesional. No es un amor condicionado. Es en la familia donde uno entra libremente y con confianza, dejando todas las máscaras afuera, porque dentro del hogar ya no son necesarias.
Y es con ese amor con el que se debe amar a los nietos adolescentes, a pesar de sus gritos, malcriadeces o crisis existenciales. Porque no se trata sólo de aceptarlos y por eso amarlos con resignación. Es algo más grande: es sólo a través de un amor incondicional —sin abandonar la firmeza y la exigencia— que ellos van a lograr ese gran paso de la infancia a la adultez de manera armoniosa, sintiéndose seguros de sí mismos, con una autoestima saludable y con ilusión por el futuro.

Amarlos no es algo que se les debe dar como premio por la buena conducta.

Al contrario. Sólo con un amor sereno y maduro por parte de sus padres y de sus abuelos es que ellos aprenderán, también, a amar de manera madura, completa e incondicional a sí mismos y a su prójimo. Algo, sin duda, imprescindible para alcanzar la verdadera felicidad.
Artículo escrito para el Blog Piensa Profuturo- Lima, Perú.
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