martes, 5 de julio de 2016

Buenos días, 5 de julio de 2016

"Corran como locos, no sólo hacia Dios, 

sino también hacia el projimo".

San Antonio María Zaccaria
 




«SIN FAMILIA NO HAY SOCIEDAD, SIN VIDA NO HAY CIUDADANOS, SIN CIUDADANOS NO EXISTE PAÍS».





SANTORAL

Antonio María Zaccaria, presbítero y fundador; Agatón, Trifina, Atanasio, Basilio y compañeros, mártires; Cirila, Aroa, Lucía, Domicio, Doctrino, Filomena, Juan, Simeón, mártires; Marta, Probo, Gracia, Esteban, Tomás, Trófima, Valeio, Zoe, mártires


REFLEXIÓN:

Juzgar el hecho, sin conocer qué se hace

Una madre ve que su hija tiene dos hermosas manzanas, una en cada mano. Como en ese momento le apetece comer una manzana, le pregunta a la niña:

- ¿Me quieres dar una, cariño?

La pequeña reacciona de una manera que a la mamá le sorprende y entristece: da un mordisco a una de las manzanas, saborea el bocado e, inmediatamente, da un mordisco a la otra y repite  el mismo gesto de lento paladeo.

La mamá piensa, apenada, que su hija se está comportando de forma insolente, caprichosa y egoísta. No suele comportarse así. Pero se queda asombrada cuando ve que la niña le tiende una de las manzanas diciendo:

-    Toma, mamá, esta es la más dulce.

Cuántas veces juzgamos una acción que vemos hacer a una persona y le atribuimos un carácter totalmente distinto a la realidad y que solo conoce la persona que lo ejecuta.

Por torpeza, precipitación, error, influencias externas, intereses, etc., ponemos en la acción del otro una intención  que nunca tuvo.
Solo los protagonistas tienen las claves del significado de lo que hacen. El proceso explicativo o atributivo que hace el observador, se apoya unas veces en las evidencias más palmarias, otras en meras conjeturas y, las más, en los intereses, deseos, filias y  fobias o, quizás,  maldad del intérprete. Sucede con los hechos y sucede, no menos veces, con las palabras.



ORACIÓN:

Tú sabes, Jesús, lo que tengo en mi corazón. Te pido que me ayudes a acudir con un corazón abierto a ti. Soy también yo una de tus ovejas, ten compasión de mí. Dispón mi corazón para hacer esta meditación contigo.


Petición

Señor Jesús, vivimos errantes como ovejas sin pastor,tu nuestro pastor y danos sacerdotes según tu corazón para apacentar tu rebaño.


Meditación del Papa Francisco

Esta gente lo ha seguido siempre para escuchar su palabra - ¡una palabra que daba esperanza! Las palabras de Jesús dan siempre esperanza. Y también para tocar incluso sólo un borde de su manto. Jesús mismo buscaba a estas multitudes cansadas y agobiadas como ovejas sin pastor y las buscaba para anunciarles el Reino de Dios y para curar a muchos en el cuerpo y en el espíritu. Ahora los llama a todos a su lado: “Venid a mí”, y les promete alivio y consuelo.
Esta invitación de Jesús se extiende hasta nuestros días, para llegar a muchos hermanos y hermanas oprimidos por precarias condiciones de vida, por situaciones existenciales difíciles y a veces privados de válidos puntos de referencia. En los países más pobres, pero también en las periferias de los países más ricos, se encuentran muchas personas cansadas y agobiadas bajo el peso insoportable del abandono y la indiferencia. La indiferencia: ¡cuánto mal hace a los necesitados la indiferencia humana! Y peor, ¡la indiferencia de los cristianos!  
(Homilía de S.S. Francisco, 13de julio de 2014).


Diálogo con Cristo

Jesús, mi Buen Pastor, te agradezco todos los cuidados que tienes para conmigo. No soy digno de ser tu oveja, pero, dado que lo soy, nunca te apartes de mí. Soy débil y sé que lo soy, por eso, nunca permitas que me aleje de ti, que nunca me aleje de tu rebaño.
Además, Jesús, te pido aquello que tú me pides: danos sacerdotes santos según tu corazón.

Propósito

Hoy Invitaré a una persona o amigo a rezar un padrenuestro y avemaría por las vocaciones.



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