lunes, 11 de julio de 2016

Buenos días, 11 de julio de 2016. San Benito

"Una alegría compartida se transforma en doble alegría; 
una pena compartida, en media pena".
 


Día 5. Novena en honor a la Virgen del Carmen. Te animo a rezar a la Estrella de los mares desde:


 
SANTORAL

Benito de Nursia, Drostán de Deer, Bertrando de Grandselve, Quetilo de Viborg; Sigisberto de Disentis, Abades; Abundio de Córdoba, Cindeo de Panfilia Mártires y Sacerdotes; Cipriano de Brescia,  Marciano de Iconio,  Plácido de Disentis, Sabino de Brescia,  Sidronio de Sens ,Mártires; Leoncio de Burdeos, Obispo; Marciana de Mauritania, Mártir, Virgen; Olga de Kiev, laica; Pío I, papa;



 
REFLEXIÓN:

El canasto de Carbón
 

Esta es la historia de un anciano que vivía en una granja en las montañas junto a su   joven nieto.
 
Cada mañana, el abuelo se sentaba en la mesa de la cocina para leer su vieja y estropeada Biblia. Su nieto, que quería ser como él, intentó imitarlo de cualquier forma.
 
Un día el nieto le preguntó:
 
-  Abuelo, yo intento leer la Biblia, me gusta pero yo no la entiendo; y lo que logro entender se me olvida en cuanto cierro el libro.
 
-  ¿Qué hay de bueno en leer la Biblia? - preguntó el nieto...
 
El abuelo calladamente dejó de echar el carbón en la estufa y le dijo:
 
"Baja el canasto del carbón y ve al río y tráeme un canasto de agua".
 
El muchacho hizo tal y como su abuelo le dijo, aunque toda el agua se salió antes de que él pudiera volver a la casa
 
-  El abuelo se rió y dijo:  "Tendrás que moverte un poco más rápido la próxima vez".
Y lo envió nuevamente al río con el canasto para intentar de nuevo...
 
  Esta vez el muchacho corrió más rápidamente, pero de nuevo el canasto estaba vacío antes de que llegara de vuelta a la casa.  Ya sin respiración, le dijo a su abuelo que era imposible llevar agua en un canasto; y fue a conseguir un balde a cambio.
 
El anciano dijo:
 -  "Yo no quiero un balde con agua", yo quiero un canasto con agua.  Tú puedes hacer esto...
 
-  "Tú simplemente no estás intentando lo suficiente", y salió a la puerta para mirar la prueba del muchacho de nuevo.
 
  A estas alturas, el muchacho sabía que era imposible, pero quería mostrar a su abuelo que aún cuando corriese tan rápido como podía, el agua se saldría antes que llegase a la casa.  El muchacho sacó el agua y corrió fuerte, pero cuando llegó donde su abuelo el canasto estaba de nuevo vacío...
 
Ya sin poder respirar dijo:
 
-  "¡ Mira abuelo, es inútil !"...
 
-  "¿ Por qué piensas que es inútil? - dijo el anciano...
 
" Mira dentro del canasto"...
 
El muchacho miró el canasto y por primera vez comprendió que el canasto parecía diferente....  En lugar de un sucio canasto carbonero, estaba limpio.
 
-  "Hijo" - dijo el abuelo... esto es lo que pasa cuando tú lees la Biblia, tal vez no puedes entender o recordar todo, pero cuando la lees, te cambiará el interior.
Esa es la obra de Dios en nuestras vidas, para cambiarnos desde adentro, y lentamente transformarnos en la imagen de " Su Hijo".
 
"porque viva es la palabra de Dios, es enérgica y más cortante que una espada de dos filos; Porque penetra  hasta los últimos rincones del alma y del espíritu , de las articulaciones y de la médula , descubriendo las intenciones y los pensamientos del corazón."... Hebreos 4,12


ORACIÓN:

Salmo 65 I - HIMNO PARA UN SACRIFICO DE ACCIÓN DE GRACIAS
 
Aclama al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
 
Decid a Dios: «¡Qué terribles son tus obras,
por tu inmenso poder tus enemigos se rinden!»
 
Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
 
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres:
transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
 
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna eternamente;
sus ojos vigilan a las naciones,
para que no se subleven los rebeldes.
 
Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
haced resonar sus alabanzas,
porque él nos ha devuelto la vida
y no dejó que tropezaran nuestros pies.
 
¡Oh Dios!, nos pusiste a prueba,
nos refinaste como refinan la plata;
nos empujaste a la trampa,
nos echaste a cuestas un fardo:
 
sobre nuestro cuello cabalgaban,
pasamos por fuego y por agua,

pero nos has dado respiro.

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