lunes, 20 de junio de 2016

Buenos días, 20 de junio de 2016. San Silverio

Si no luchas por lo que quieres,
no te lamentes por lo que pierdes
 
 
 
VIDEO
 
 
 
El Papa Francisco anunció que a partir de ahora, el día de Santa María Magdalena no será litúrgicamente una simple "memoria” sino una "fiesta”, con su Misa propia.


 
SANTORAL
Silverio,
papa († 537)
 
Aldegunda, Florentina, vírgenes; Macario, Inocencio, Adalberto, obispos; Regimberto, Bertoldo, Mernico, Juan de Mathera, confesores; Novato, Pablo, Ciriaco, mártires; Gemma, virgen y mártir; José, anacoreta; Dermot O’Hurley, Margarita Bermingham viuda de Ball, Francisco Taylor, Ana Line, Margarita Cltheroe, Margarita Ward y compañeros mártires  ingleses, beatos.

 
 
REFLEXIÓN:
 
No pierdas tu alegría
 
La vida sin alegría es como un día sin sol.
El amor sin alegría puede degenerar en resignación.
El trabajo sin alegría se hace castigo.
La niñez sin alegría es planta de invernadero.
La juventud sin alegría es primavera sin flores.
La edad adulta sin alegría es verano sin cosechas.
La ancianidad sin alegría es otoño sin hojas.
La fe sin alegría es obligación.
La caridad sin alegría ofende.
La esperanza sin alegría cansa.
La Misa sin alegría no es fiesta del Señor.
La Penitencia sin alegría es dolor sin esperanza.
 
San Pablo conoce mejor que nadie lo que son las dificultades de la vida. Sin embargo, es él quien grita la alegría y el derecho a la alegría a los cristianos:«Estad alegres en el Señor. Os lo repito, estad alegres.» (Fil 4, 4-5)
El Evangelio está lleno de estas llamadas a la alegría. El primer saludo que se le hace a María es precisamente éste: «Alégrate, María, llena de gracia…» (Lc 1, 28) El mismo Evangelio ya es alegría, es «buena noticia», «buena nueva».
La Encarnación de Jesús nos devuelve el derecho a la alegría que nos había robado el pecado.La Muerte de Jesús nos devuelve el derecho a la alegría porque en su muerte ha sido vencida la misma muerte.La Resurrección de Jesús nos devuelve el derecho a la alegría pues nos habla de vida, de libertad, de gracia, de hombre nuevo.
 
 
ORACIÓN:

ORACION POR LA NUEVAS ELECCIONES
 
Dios Padre misericordioso, que quieres la salvación de todos los hombres, mira con amor y misericordia a tu querido pueblo español que nos preparamos a unas nuevas elecciones y deseamos construir el futuro con la verdad y los valores morales.
 
Que los resultados de las elecciones hagan posible un periodo sereno en el que podamos alabar y bendecir tu nombre con verdadera libertad y en paz.
 
Jesús, hijo de Dios, Palabra poderosa que gobiernas todo, Sabiduría eterna, te pido que tras las elecciones se asegure el derecho básico de los padres para educar a sus hijos con plena libertad.
 
Espíritu Santo, fuego de amor y luz limpísima que abre el entendimiento, danos la sabiduría y la claridad a todos aquellos que estamos llamados a votar: ilumínanos para ejercer nuestro derecho-deber  de una forma consciente y bien informada; con rectitud, mirando por el bien común,  por el progreso y la justicia.
 
Que nuestros gobernantes sepan tomar las decisiones necesarias para que la situación económica de nuestro país mejore, y todos nuestros conciudadanos puedan así disponer del bienestar material que necesitan para vivir dignamente.
 
Trinidad Santa, ayuda a tus hijos de España a dar un verdadero testimonio cristiano en todas las circunstancias de su vida. Que seamos sembradores de paz, de unidad y de alegría allá donde estemos; buscando el bien material y espiritual de todas las personas que se crucen en nuestro camino.
 
  Bendice a nuestro pueblo y haz que iniciemos una nueva etapa preocupándonos por regenerar nuestra Patria desde el estado de derecho; promoviendo los valores cívicos, morales y religiosos; la democracia y participación de todos y buscando el bien común especialmente con los más pobres y necesitados.
 
Virgen Inmaculada, nuestra patrona, cuida de tus hijos de España, para que por la misericordia de Dios siempre nos mantengamos bajo tu manto maternal.
Apóstol Santiago, ruega a Dios por España y por los españoles. Alcánzanos del Señor de la historia que el resultado de las elecciones no dificulte nuestra misión de ser testigos alegres del Evangelio, a la que nos llama el Santo Padre.
Santa Eulalia de Mérida, ruega por España
San Isidro, ruega por España
San Millán, ruega por España
San Fernando, ruega por España
San Vicente Ferrer, ruega por España
Santo Domingo de Guzmán, ruega por España
Santa Teresa de Jesús, ruega por España
San Juan de la Cruz, ruega por España
San Ignacio de Loyola, ruega por España
San Francisco Javier, ruega por España
San José De Calasanz, ruega por España
San Junípero Serra, ruega por España
San Antonio María Claret, ruega por España
Santa Ángela de la Cruz, ruega por España
San Josemaría Escrivá, ruega por España
Santa Vicenta María, ruega por España
Beato Ceferino Giménez, ruega por España.
Beata Eusebia Palomino, ruega por España.
 
Todos los santos y santas de España, rogad por una España inclusiva y no excluyente.
 
 
Dios mío, Tan grande es tu amor que no dejas de compadecerte de mí, a pesar de mis debilidades, porque digo y no hago, ofrezco y no cumplo. ¡Ven a iluminar mi oración! Dame la gracia que me hará crecer en amor y en fidelidad.
 
Petición

Señor, quiero ser todo para Ti, concédeme olvidarme de mis preocupaciones para poder escucharte.
 
Meditación del Papa

«Así les habló a los discípulos, expresando con la metáfora del sueño el punto de vista de Dios sobre la muerte física: Dios la considera precisamente como un sueño, del que se puede despertar.
Jesús demostró un poder absoluto sobre esta muerte: se ve cuando devuelve la vida al joven hijo de la viuda de Naím y a la niña de doce años. Precisamente de ella dijo: "La niña no ha muerto; está dormida", provocando la burla de los presentes. Pero, en verdad, es precisamente así: la muerte del cuerpo es un sueño del que Dios nos puede despertar en cualquier momento.
Este señorío sobre la muerte no impidió a Jesús experimentar una sincera compasión por el dolor de la separación. Al ver llorar a Marta y María y a cuantos habían acudido a consolarlas, también Jesús "se conmovió profundamente, se turbó" y, por último, "lloró". El corazón de Cristo es divino-humano: en él Dios y hombre se encontraron perfectamente, sin separación y sin confusión. Él es la imagen, más aún, la encarnación de Dios, que es amor, misericordia, ternura paterna y materna, del Dios que es Vida. Benedicto XVI, 9 de marzo de 2008.
 
Propósito

Hacer una visita al Santísimo Sacramento para escuchar lo que Dios me quiere decir hoy y dejarlo entrar en nuestra vida.
 
Diálogo con Cristo

Señor, sé, como decía san Agustín, que las aflicciones y tribulaciones que a veces sufrimos nos sirven de advertencia y corrección, y que si tuviera la fe debida, no temería a nada ni a nadie, porque todo pasa para nuestro bien, si sabemos poner todo en tus manos. Pero bien conoces mi debilidad, mi necesidad de sentir tu consuelo y tu presencia, ven a mi corazón, que quiere resucitar contigo, para poder experimentar el amor de Dios.
 
 

 


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