miércoles, 15 de junio de 2016

Buenos días, 15 de junio de 2016


Cada momento de la vida es como si Dios dijera,
Mira sé que te equivocaste en ese momento, pero aquí hay otro nuevo.
Madre Angélica. Fundadora de la EWTN


 
VIDEO
 
El español Alberto Ortega Martín es, desde agosto de 2015, el embajador de la Santa Sede en Irak y Jordania. En esta conferencia ofrecida en la catedral del Buen Pastor de San Sebastián describe la situación de los cristianos en el convulso Oriente Medio, sometidos a una persecución brutal con una fidelidad que les convierte en faro espiritual para los católicos de todo el mundo.
 
 

SANTORAL
María Micaela del Santísimo Sacramento,
virgen y fundadora (1809-1865)
 
Vito (Guy), Modesto, Crescencia, Esiquio, Dulas, Benilde, Livia (Olivia), Leónida, Eutropia, Felipe, Zenón, Narseo, mártires; Germana de Pibrac, virgen; Landelino, abad; beata Yolanda (Elena); Alberico, Abraham, confesor; Bernardo de Menthon, presbítero patrono de los montañeros y alpinistas.

 

REFLEXIÓN:

PARA LLEVAR UNA VIDA MÁS FELIZ
 
 
Aunque los seres humanos no llegamos a este mundo con un manual de instrucciones que nos enseñe cómo vivir con felicidad, si lo pensamos por un momento, nos daremos cuenta de que no lo necesitamos. Hoy aprenderás que la vida es mucho más simple de lo que parece, y que lo único que necesitarás para alcanzar la felicidad es recordar algunas reglas que te enseñarán a valorar esas pequeñas bendiciones que la vida nos otorga y muchas veces ignoramos.
 
Antes de decir algo malo, piensa en aquellos que no están presentes para defenderse.
 
Antes de quejarte sobre el sabor o la calidad de la comida, piensa en todas aquellas personas que están pasando hambre en el mundo.
 
Antes de gritarle a tu pareja, piensa en la inmensa soledad que envuelve a otras personas.
 
Antes de quejarte sobre tu situación actual, piensa en aquellos que nunca llegaron a disfrutar el día de hoy.
 
Antes de enojarte porque la casa está desordenada, recuerda que hay personas que ni siquiera tienen un lugar dónde dormir.
 
Antes de señalar a alguien con el dedo acusador, recuerda que tú también eres humano y puedes cometer errores.
 
 
Y la regla más importante de todas…
Antes de dejar que un pensamiento negativo arruine tu humor,
sonríe y da las gracias por estar vivo.
 
Recuerda mirar en cinco direcciones cada día:
 
Hacia adelante – Para saber a dónde vas.
 
Hacia atrás – Para recordar de dónde vienes y evitar cometer errores pasados.
 
Hacia abajo – Para asegurarte de no pisotear o humillar a nadie en el camino.
 
Hacia los costados – Para ver quién está a tu lado para apoyarte, y quién te necesita.
 
Hacia arriba – Para recordar que siempre hay alguien cuidándote.
 
 
ORACIÓN:

Señor, gracias por recordarme que no quieres ofrecimientos ni una oración alejada de la realidad mi vida. Limpia mi corazón de todo resentimiento y amargura, de todo rencor o envidia, con tu gracia podré ser un instrumento de tu paz.
 
Petición

Señor, concédeme disculpar de inmediato, con un gesto bondadoso, todas las ofensas y pequeñas molestias del día.
 
Meditación del Papa Francisco

En las tablas de la ley está la ley hacia Dios y la ley hacia el prójimo y las dos van juntas. Yo no puedo decir: 'Pero, no, yo cumplo los tres primeros mandamientos… y los otros más o menos'. No, si tú no haces estos, esos no puedes hacerlos y si tú haces eso, debes hacer esto. Están unidos: el amor a Dios y el amor al prójimo son una unidad y si tú quieres hacer penitencia, real no formal, debes hacerla delante de Dios y también con tu hermano, con el prójimo.
 
Y como dice el apóstol Santiago, puedes tener mucha fe pero si no haces obras, no sirve de nada. Uno puede ir a misa todos los domingos y comulgar, y se puede preguntar: ¿cómo es tu relación con tus trabajadores? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿También pagas la contribución para la pensión? ¿Para asegurar la salud?
 
Esos hombres y mujeres de fe que dividen las tablas de la ley: 'sí, sí, yo hago esto' - '¿pero tú das limosna?' - 'sí, sí, siempre envío el cheque a la Iglesia' - 'Ah, muy bien. Pero a tu Iglesia, en tu casa, con los que dependen de ti -ya sean hijos, abuelos, trabajadores- ¿eres generoso, eres justo?' Tú no puedes hacer ofrendas a la Iglesia sobre los hombros de la injusticia que haces con tus trabajadores. Esto es un pecado gravísimo: es usar a Dios para cubrir la injusticia. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 20 de febrero de 2015, en Santa Marta).
 
Propósito

Si estoy distanciado de alguna persona, dar el primer paso para la reconciliación.
 
Diálogo con Cristo

Lo que cultivo en mi corazón, bueno o malo, va floreciendo y eventualmente se manifiesta en mis acciones. Gracias, Jesucristo, Tú me has enseñado a amar y a buscar la santidad. Me has dado la fe, la esperanza y la caridad para sostenerme y orientarme hacia la fuente de tu gracia, para poder vivir el amor diariamente. María, madre de la misericordia, ayúdame a cultivar un corazón semejante al tuyo
 
 ----------------------------------------------
ESPECIAL BUENOS DÍAS
----------------------------------------------


La culpa del terrorismo no es de Dios, pero Él puede ayudarnos a combatirlo

Habla una de las víctimas del ataque de terroristas palestinos a la Sinagoga de Roma en 1982. Su hermano, de dos años, murió


Gadiel nació en Roma hace 37 años. Trabaja en una aseguradora y tiene pasión por la música, toca y canta en un grupo. Sonríe a menudo, tiene ojos vivaces, ama muchísimo la vida. Pero por dentro está herido.

Su apellido es Tachè. Y en Roma, evoca años oscuros. Su hermano Stefano fue asesinado a los dos años de edad en el atentado palestino contra la Sinagoga (1982). Violentas ráfagas de metralla y bombas de mano, ese día de fiesta de la comunidad, le quitaron su hermano y su infancia.

“Yo era un niño de 4 años, tenía toda la vida delante y era feliz, hasta las 12 de ese 9 de octubre”. Solo en los días posteriores sufrió unas treinta intervenciones quirúrgicas, y después muchas otras: “Tengo esquirlas metálicas por todo el cuerpo, me dieron por todas partes”.

Después las heridas del alma. Las de un niño que se despierta del coma y ya no encuentra a su hermano, con el que jugaba el día antes. “No recuerdo casi nada, mi mente lo ha borrado todo, pero me han contado que para mi fue trágico descubrir que Stefano ya no estaba”.

“No culpo a Dios por lo que pasó, no se puede culpar a Dios por algo semejante, la culpa la tienen los hombres, que tienen el mal dentro de ellos. Solo una persona – que no puede siquiera ser llamada persona – puede hacer esto. No es humano, así que no puedo echar la culpa a Dios”.

Gadiel creció en una familia que ha intentado darle una vida “normal”, una cierta tranquilidad y serenidad emotiva. Y ha crecido en la fe de su pueblo: “Hoy creo que tengo una fe profunda, que estoy particularmente ligado a Dios, me siento profundamente judío, quizás no soy muy ortodoxo, pero me siento profundamente judío”.

La familia Tachè siempre ha protegido su dolor con el silencio. “Hemos tenido dentro mucha rabia, porque uno no se resigna nunca a que no llegue la justicia. No hubo justicia ese día, nadie ha pagado ni cumplido ni un día de cárcel, y esto hace a mi familia poco feliz, es más, profundamente infeliz”.

Después, Gadiel empezó a hablar: “Mi rabia casi explotó. No era justo callar, que la opinión pública, pero también muchos de mis amigos, no recordasen el hecho o no supieran lo que pasó”.

Treinta años después, en 2012, gracias al empeño de Gadiel, el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, incluyó el nombre de Stefano en la lista de las víctimas del terrorismo. Y en febrero de 2015, también el presidente actual Sergio Mattarella, recién elegido, recordó a Stefano como “víctima del terrorismo”.

Frente a lo que sucede hoy en el mundo, Gadiel está muy preocupado: “Estamos afrontando un periodo que me da mucho miedo, muy distinto del que pasamos en 1982. Los atentados parecen ya la normalidad, y esto no es aceptable. No hay que dar la responsabilidad a Dios, pero podemos pedir a Dios que nos de la fuerza a los hombres para combatir el mal”.

Gadiel se encontró con el Papa Francisco, durante la visita a la Sinagoga, ante la placa que recuerda la muerte de su hermano. Y ha participado también en la organización de la visita.

“Es uno de los pasos más importantes de este Papa. Está siguiendo un camino importante, que comenzó con Juan Pablo II y que continuó con Benedicto XVI. Estamos en un momento en que las tres religiones monoteístas deben dialogar y colaborar. Si queremos la paz, tenemos que dialogar y encontrar una armonía”.

Y así, tiende una mano también a los musulmanes. “Espero que este recorrido sea una forma para abrir un dialogo también con el Islam, porque si de verdad queremos la paz, necesitamos el diálogo”. ¿Un imán en la sinagoga? ¿Por qué no? “Si de verdad hay voluntad de dialogar por parte del mundo musulmán, sería oportuno hacerlo, obviamente deben existir presupuestos que debemos crear juntos, Creémoslos”.

Marinella Bandini / Aleteia



No hay comentarios:

Publicar un comentario