jueves, 26 de mayo de 2016

Buenos días, 26 de mayo de 2016. San Felipe Neri


La vida no consiste en no caer
sino e saber levantarse cuando caemos
 
 
VIDEO
 
 
SANTORAL
Felipe Neri,
fundador (1515-1595)

Eleuterio, papa; Pedro Sans i Iordá, obispo mártir; Zacarías, Lamberto, obispos; Francisco Serrano, Joaquín Royo, Juan Alcober, Francisco Díaz, sacerdotes dominicos mártires; Simitrio, presbítero; Cuadrado, apologista; Felicísimo, Heraclio, Paulino, Prisco, Máxima, Montano, mártires; Alfeo, padre de Santiago, Albino, confesores; Berengario, monje; Exuperancio, abad; María Ana Jesús de Paredes, virgen; Carpo, discípulo de san Pablo.
 


REFLEXIÓN:
 
La camisa para el zar.
 
De León Tolstoi.
 
Había una vez un zar que se encontraba enfermo y dijo:
- Daré la mitad de mi reino a quién me cure.

La vida no consiste en no caer
sino e saber levantarse cuando caemos


VIDEO
¿Por qué hacemos la genuflexión?


SANTORAL
Felipe Neri,
fundador (1515-1595)
 https://www.youtube.com/watch?v=_OEqxzCffaE

Eleuterio, papa; Pedro Sans i Iordá, obispo mártir; Zacarías, Lamberto, obispos; Francisco Serrano, Joaquín Royo, Juan Alcober, Francisco Díaz, sacerdotes dominicos mártires; Simitrio, presbítero; Cuadrado, apologista; Felicísimo, Heraclio, Paulino, Prisco, Máxima, Montano, mártires; Alfeo, padre de Santiago, Albino, confesores; Berengario, monje; Exuperancio, abad; María Ana Jesús de Paredes, virgen; Carpo, discípulo de san Pablo.



REFLEXIÓN:

La camisa para el zar.

De León Tolstoi.

Había una vez un zar que se encontraba enfermo y dijo:
- Daré la mitad de mi reino a quién me cure.

Entonces todos los sabios se reunieron y deliberaron mucho rato sobre la manera de curar el zar, pero no sabían cómo hacerlo.
A pesar de los pesares, uno de aquellos sabios dijo que él lo podía hacer.

- Si en la tierra podemos encontrar un hombre feliz - dijo -, que le saquen la camisa y que el zar se la ponga: se curara.

El zar hizo que le buscaran por el mundo un hombre feliz: unos enviados suyos se desperdigaron por todo el reino, pero no encontraban ninguno. No había ni uno, de contento: uno era rico pero estaba enfermo, el otro estaba bueno pero era pobre; otro, rico y con salud, se quejaba de su mujer; otro, de su hijo. Todo el mundo deseaba una cosa u otra.

Un anochecer, el hijo del zar pasaba por delante de una barraca miserable y oyó a alguien que decía:
- Gracias a Dios he trabajado bien, he comido bien, me voy a la cama: ¿qué me falta, a mí?

El hijo del zar se alegró mucho; ordenó que entraran enseguida, que cogieran la camisa de aquel hombre, dándole por anticipado el dinero que quisiera, y que la enviaran al zar. Los mensajeros enseguida entraron en casa del hombre feliz y le quisieron coger la camisa, pero aquel hombre era tan pobre que no tenía camisa.

Y tú ¿reconoces y agradeces todo lo que sí tienes, para disfrutar de ello o te enfocas en lo que no tienes para sufrir por eso?

Todos tenemos problemas en algunos momentos de nuestra vida y todos deseamos cosas que no podemos tener o que hemos perdido, pero es importante que aprendamos a darles el valor adecuado.

La felicidad y el bienestar pueden ser parte de nuestra vida si aprendemos a agradecer y a disfrutar cada cosa que sí tenemos, aunque nos parezca insignificante.
Recuerda que hay muchas personas que desearían tener aquello que nosotros poseemos y no valoramos hasta que las perdemos.



ORACIÓN:

Oraciones para rezar en familia por cumpleaños y otras celebraciones

Cumpleaños:

Señor, nuestra familia está de fiesta por el cumpleaños de (nombre). Bendice nuestra mesa y concede por intercesión de san/santa (nombre del santo de quien cumple años) que nuestra familia crezca en tu amor y en la búsqueda constante de tu voluntad. Por Cristo, nuestro Señor.

De parte del homenajeado:

Señor, te agradezco que me hayas dado a san/santa (el nombre) como custodio de mi vida, a través de su nombre, que me fue confiado el día del Bautismo. Concede tu bendición a esta mesa y haz que, con el ejemplo y la intercesión de los santos, nuestros corazones se dirijan a Ti y a las necesidades de nuestros hermanos. Por Cristo nuestro Señor.

Por un nacimiento:

Oh, Padre, que haces fecundo el amor de tus hijos, te alabamos porque nos has querido colaboradores de tu designio de salvación. Gracias por el don del pequeño/a y concédenos ser custodios de la vida que a través de nosotros has transmitido. Bendice nuestra mesa y haz que podamos siempre glorificar tu santo nombre. Por Cristo nuestro Señor.

Aniversario de boda

Los esposos rezan juntos la oración:

En Cristo Jesús, tu Hijo, Oh Padre, que nos ha hecho una sola carne, con la fuerza de tu Espíritu nos dé la gracia de construir, cada día, nuestra casa sobre roca. Te alabamos por tu inmenso amor por nosotros. Junto a nuestros hijos, ramas de olivo en torno a nuestra mesa, te agradecemos y te pedimos que nos guíes siempre con tu ayuda a cumplir tu voluntad. Por Cristo nuestro Señor.

Bendición de la mesa un día normal

Oh, Dios, Padre nuestro, Tú abres la mano y sacias el hambre de todo viviente, te alabamos por lo que en tu bondad ofreces a nuestra familia. No permitas que el egoísmo consuma nuestro corazón y haznos atentos a las necesidades de cada hermano. Por Cristo nuestro Señor.
¡Familia que reza unida permanece unida!

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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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¿Es posible el amor romántico después de muchos años de matrimonio?
LA CLAVE ES NO PERDER LA ATENCIÓN A LOS DETALLES, QUE SON DIFERENTES EN CADA ETAPA DE LA VIDA DE PAREJA

Tabla de contenido

PRIMERA ETAPA 2
Amor matrimonial: 2
Pasan de lado errores y defectos en sus diferentes formas de entender la vida matrimonial recién estrenada. Si la esposa no domina la cocina simplemente lo solucionan en un abrir y cerrar de latas. 2
Amor romántico: 2
Se dicen todos los días que se quieren, les gusta escucharlo aunque lo sepan. 3
Se alegran cada día por tenerse cerca. 3
Buscan ser la mejor versión de sí mismos en su historia de amor. 3
SEGUNDA ETAPA 3
Comienzan a definirse y aceptarse defectos, limitaciones y aparecen con más frecuencia la confrontación por diferencias de temperamento o puntos de vista en aspectos prácticos, sin llegar a la perdida de la confianza o el respeto. 3
Amor romántico: 3
La flor, la llamada a cualquier hora del día, las atenciones son más personalizadas. 3
Hacen sentir y saber al otro que son ellos los protagonistas de su amor, que más allá de toda circunstancia, ellos y nada más ellos, son quienes presiden todos sus sentimientos. 3
Están dispuestos a proteger lo más importante que tienen: el amor del otro. 3
TERCERA ETAPA 3
Amor matrimonial: 3
No acostumbrarse a la compañía del otro. 4
No reconocer todo lo que hace bien, lo que se esfuerza. 4
No ignorarse, no largos silencios. 4
No hacer juicios equivocados sobre las intenciones del otro, antes preguntar. 4
No a la ironía, el sarcasmo, el grito, las ridiculización, descalificación o desdén. 4
No a resentimientos. 4
Amor romántico: 4
Estrés por el trabajo. 4
Conflictos educativos con los hijos. 4
Problemas económicos. 4
Temor al embarazo. 4
La rutina. 4
Falta de intimidad en su área de la casa. 4
Los conflictos naturales de pareja. 4
porque se usa como escape a las tensiones o frustraciones. 4
CUARTA ETAPA. 4
Amor matrimonial: 4
Se esfuerzan por ser leales y permanecer fieles al compromiso adquirido ya hace muchos años, en aquel si de su consentimiento tan plenamente humano para unir sus vidas, amarse, ayudarse, engendrar y educar a los hijos. A seguir trabajando día a día para reavivar el proyecto familiar, con la ilusión de mantener la unidad y el amor de todos los integrantes. 5
Amor romántico: 5
Han aprendido lo esencial del amor conyugal. Que el amor es personal y la persona es espíritu, por lo que su amor no muere, porque no lo mide el tiempo. Que sus cuerpos envejecidos jamás dejaran de mostrar su más íntimo principio de vida amorosa: el que no pasa entre las cosas que pasan, y por el que se seguirán amando por siempre. 5


El amor matrimonial y amor romántico, ambos amores forman una historia que pertenece a los dos y que pasa por etapas, pero se queda para siempre.

PRIMERA ETAPA

Amor matrimonial:

El proyecto de vida se inicia en el esfuerzo por adquirir la casa, los muebles o el electrodoméstico. Medios que se van incorporando al montaje acogedor y confortable del hogar. El esposo poda el césped, pinta, impermeabiliza mientras la esposa pone las cortinas, decora con cuadros y floreros, son como dos aves que construyen juntos el nido.

 Pasan de lado errores y defectos en sus diferentes formas de entender la vida matrimonial recién estrenada. Si la esposa no domina la cocina simplemente lo solucionan en un abrir y cerrar de latas.


Amor romántico:

Se ama con especial sensibilidad la parte angélica en el otro, su gracia, la frescura de su juventud y belleza, la ingenuidad misma. Vibran en ellos los recientes recuerdos del noviazgo, la boda, la luna de miel, los detalles personales; y comparten con propios y extraños la alegría de su amor. En la alcoba, la intensa intimidad del abrazo amoroso al vivir su co pertenencia en unidad de cuerpo y alma abiertos a la vida.
 Se dicen todos los días que se quieren, les gusta escucharlo aunque lo sepan.

 Se alegran cada día por tenerse cerca.

 Buscan ser la mejor versión de sí mismos en su historia de amor.




SEGUNDA ETAPA

Amor matrimonial:

El proyecto se va consolidando, llegan los hijos y comienzan los retos de su educación, las exigencias del gasto familiar crecen al igual que las motivaciones por el éxito profesional que exige entrega, preparación, competitividad. Ambos se concentran más en cumplir con fuerza en sus roles y dar lo mejor, es etapa de mucho trabajo, se piensa ya en asegurar el futuro con patrimonio y ahorros.
 Comienzan a definirse y aceptarse defectos, limitaciones y aparecen con más frecuencia la confrontación por diferencias de temperamento o puntos de vista en aspectos prácticos, sin llegar a la perdida de la confianza o el respeto.

Amor romántico:

Más allá del deseo y la atracción sexual, la visión y búsqueda del amado como el mayor bien crece y refuerza los sentimientos. El amor es ahora más reflexivo y aun se logra con cierta holgura el tiempo para la salida a cenar, al cine, celebrar aniversarios, sobre todo el de la boda.
 La flor, la llamada a cualquier hora del día, las atenciones son más personalizadas.

 Hacen sentir y saber al otro que son ellos los protagonistas de su amor, que más allá de toda circunstancia, ellos y nada más ellos, son quienes presiden todos sus sentimientos.

 Están dispuestos a proteger lo más importante que tienen: el amor del otro.

TERCERA ETAPA

Amor matrimonial:

Los hijos llegan a la adolescencia y juventud. Es necesaria más aplicación a la tarea de su disciplina y educación, el gasto familiar sigue incrementando, es necesario planear mejor la aplicación del ingreso, así como las actividades familiares, también asimilar contingencias como accidentes, enfermedades, perdidas familiares. Es el momento de vivir la fidelidad en toda su amplitud.
En lucha diaria se esfuerzan por evitar lo que desune, en aspectos como:
 No acostumbrarse a la compañía del otro.

 No reconocer todo lo que hace bien, lo que se esfuerza.

 No ignorarse, no largos silencios.

 No hacer juicios equivocados sobre las intenciones del otro, antes preguntar.

 No a la ironía, el sarcasmo, el grito, las ridiculización, descalificación o desdén.

 No a resentimientos.

Amor romántico:

El varón empieza a manifestar cierto olvido o descuido de los detalles amorosos absorbido por las más variadas actividades y responsabilidades, llega a olvidar los aniversarios, hasta el de bodas. Con todo, espera ser comprendido por una esposa que concede, pero no cede a la importancia que significa para ella mantener el romance. La intimidad sexual que antes era consecuencia natural del cariño espontaneo vivido a lo largo del día, es a veces causa de frustración por diferentes motivos como:
 Estrés por el trabajo.

 Conflictos educativos con los hijos.

 Problemas económicos.

 Temor al embarazo.

 La rutina.

 Falta de intimidad en su área de la casa.

 Los conflictos naturales de pareja.

 porque se usa como escape a las tensiones o frustraciones.

Ambos luchan contra los condicionamientos, es una etapa de nuevos ajustes en la relación, es necesario ser creativos en una etapa en la que cada cónyuge debe asumir la plena responsabilidad de mejorar la relación. El matrimonio es cosa de dos, por lo que es necesario aceptar los cambios, comprender que la relación es dinámica, que ellos mismos cambian y que los dos se tienen que ajustar a esos cambios.

CUARTA ETAPA.

Amor matrimonial:

Se cansan, aparecen los primeros achaques, los hijos se han casado, o han salido a ejercer sus profesiones en otra ciudad o país. Baja el ritmo, se sale de la turbulencia y es necesario mantenerse activos con intereses que puedan compartir. Todo adquiere un nuevo sentido en el que pasan de la agitación a una vida que, sin serlo ya, puede seguir siendo intensa, con nuevos intereses, nuevos proyectos.
 Se esfuerzan por ser leales y permanecer fieles al compromiso adquirido ya hace muchos años, en aquel si de su consentimiento tan plenamente humano para unir sus vidas, amarse, ayudarse, engendrar y educar a los hijos. A seguir trabajando día a día para reavivar el proyecto familiar, con la ilusión de mantener la unidad y el amor de todos los integrantes.


Amor romántico:

El esposo entrega la flor y recibe las facturas para sentarse luego a comer sabroso en la casa limpia y ordenada. Es su aniversario de bodas, no se ha olvidado, lo celebran como se celebra la vida. Él le canta una vieja canción de amor con palabras que dicen:

Tengo que darte las gracias por estar tan cerca de mí… y por las miles de cosa que yo siento junto a ti… gracias por haberme amado tanto… por haberte conocido, por tu risa , por tu llanto.
Por amarme, por quererme, por hacerme… tan… tan feliz.

 Han aprendido lo esencial del amor conyugal. Que el amor es personal y la persona es espíritu, por lo que su amor no muere, porque no lo mide el tiempo. Que sus cuerpos envejecidos jamás dejaran de mostrar su más íntimo principio de vida amorosa: el que no pasa entre las cosas que pasan, y por el que se seguirán amando por siempre.

Por Orfa Astorga de Lira, Orientadora familiar, Máster en matrimonio y familia.

 
Entonces todos los sabios se reunieron y deliberaron mucho rato sobre la manera de curar el zar, pero no sabían cómo hacerlo.
A pesar de los pesares, uno de aquellos sabios dijo que él lo podía hacer.
 
- Si en la tierra podemos encontrar un hombre feliz - dijo -, que le saquen la camisa y que el zar se la ponga: se curara.
 
El zar hizo que le buscaran por el mundo un hombre feliz: unos enviados suyos se desperdigaron por todo el reino, pero no encontraban ninguno. No había ni uno, de contento: uno era rico pero estaba enfermo, el otro estaba bueno pero era pobre; otro, rico y con salud, se quejaba de su mujer; otro, de su hijo. Todo el mundo deseaba una cosa u otra.
 
Un anochecer, el hijo del zar pasaba por delante de una barraca miserable y oyó a alguien que decía:
- Gracias a Dios he trabajado bien, he comido bien, me voy a la cama: ¿qué me falta, a mí?
 
El hijo del zar se alegró mucho; ordenó que entraran enseguida, que cogieran la camisa de aquel hombre, dándole por anticipado el dinero que quisiera, y que la enviaran al zar. Los mensajeros enseguida entraron en casa del hombre feliz y le quisieron coger la camisa, pero aquel hombre era tan pobre que no tenía camisa.
 
Y tú ¿reconoces y agradeces todo lo que sí tienes, para disfrutar de ello o te enfocas en lo que no tienes para sufrir por eso?
 
Todos tenemos problemas en algunos momentos de nuestra vida y todos deseamos cosas que no podemos tener o que hemos perdido, pero es importante que aprendamos a darles el valor adecuado.
 
La felicidad y el bienestar pueden ser parte de nuestra vida si aprendemos a agradecer y a disfrutar cada cosa que sí tenemos, aunque nos parezca insignificante.
Recuerda que hay muchas personas que desearían tener aquello que nosotros poseemos y no valoramos hasta que las perdemos.
 
 
 
ORACIÓN:

Oraciones para rezar en familia por cumpleaños y otras celebraciones
 
Cumpleaños:
 
Señor, nuestra familia está de fiesta por el cumpleaños de (nombre). Bendice nuestra mesa y concede por intercesión de san/santa (nombre del santo de quien cumple años) que nuestra familia crezca en tu amor y en la búsqueda constante de tu voluntad. Por Cristo, nuestro Señor.
 
De parte del homenajeado:
 
Señor, te agradezco que me hayas dado a san/santa (el nombre) como custodio de mi vida, a través de su nombre, que me fue confiado el día de

La vida no consiste en no caer
sino e saber levantarse cuando caemos


VIDEO
¿Por qué hacemos la genuflexión?


SANTORAL
Felipe Neri,
fundador (1515-1595)
 https://www.youtube.com/watch?v=_OEqxzCffaE

Eleuterio, papa; Pedro Sans i Iordá, obispo mártir; Zacarías, Lamberto, obispos; Francisco Serrano, Joaquín Royo, Juan Alcober, Francisco Díaz, sacerdotes dominicos mártires; Simitrio, presbítero; Cuadrado, apologista; Felicísimo, Heraclio, Paulino, Prisco, Máxima, Montano, mártires; Alfeo, padre de Santiago, Albino, confesores; Berengario, monje; Exuperancio, abad; María Ana Jesús de Paredes, virgen; Carpo, discípulo de san Pablo.



REFLEXIÓN:

La camisa para el zar.

De León Tolstoi.

Había una vez un zar que se encontraba enfermo y dijo:
- Daré la mitad de mi reino a quién me cure.

Entonces todos los sabios se reunieron y deliberaron mucho rato sobre la manera de curar el zar, pero no sabían cómo hacerlo.
A pesar de los pesares, uno de aquellos sabios dijo que él lo podía hacer.

- Si en la tierra podemos encontrar un hombre feliz - dijo -, que le saquen la camisa y que el zar se la ponga: se curara.

El zar hizo que le buscaran por el mundo un hombre feliz: unos enviados suyos se desperdigaron por todo el reino, pero no encontraban ninguno. No había ni uno, de contento: uno era rico pero estaba enfermo, el otro estaba bueno pero era pobre; otro, rico y con salud, se quejaba de su mujer; otro, de su hijo. Todo el mundo deseaba una cosa u otra.

Un anochecer, el hijo del zar pasaba por delante de una barraca miserable y oyó a alguien que decía:
- Gracias a Dios he trabajado bien, he comido bien, me voy a la cama: ¿qué me falta, a mí?

El hijo del zar se alegró mucho; ordenó que entraran enseguida, que cogieran la camisa de aquel hombre, dándole por anticipado el dinero que quisiera, y que la enviaran al zar. Los mensajeros enseguida entraron en casa del hombre feliz y le quisieron coger la camisa, pero aquel hombre era tan pobre que no tenía camisa.

Y tú ¿reconoces y agradeces todo lo que sí tienes, para disfrutar de ello o te enfocas en lo que no tienes para sufrir por eso?

Todos tenemos problemas en algunos momentos de nuestra vida y todos deseamos cosas que no podemos tener o que hemos perdido, pero es importante que aprendamos a darles el valor adecuado.

La felicidad y el bienestar pueden ser parte de nuestra vida si aprendemos a agradecer y a disfrutar cada cosa que sí tenemos, aunque nos parezca insignificante.
Recuerda que hay muchas personas que desearían tener aquello que nosotros poseemos y no valoramos hasta que las perdemos.



ORACIÓN:

Oraciones para rezar en familia por cumpleaños y otras celebraciones

Cumpleaños:

Señor, nuestra familia está de fiesta por el cumpleaños de (nombre). Bendice nuestra mesa y concede por intercesión de san/santa (nombre del santo de quien cumple años) que nuestra familia crezca en tu amor y en la búsqueda constante de tu voluntad. Por Cristo, nuestro Señor.

De parte del homenajeado:

Señor, te agradezco que me hayas dado a san/santa (el nombre) como custodio de mi vida, a través de su nombre, que me fue confiado el día del Bautismo. Concede tu bendición a esta mesa y haz que, con el ejemplo y la intercesión de los santos, nuestros corazones se dirijan a Ti y a las necesidades de nuestros hermanos. Por Cristo nuestro Señor.

Por un nacimiento:

Oh, Padre, que haces fecundo el amor de tus hijos, te alabamos porque nos has querido colaboradores de tu designio de salvación. Gracias por el don del pequeño/a y concédenos ser custodios de la vida que a través de nosotros has transmitido. Bendice nuestra mesa y haz que podamos siempre glorificar tu santo nombre. Por Cristo nuestro Señor.

Aniversario de boda

Los esposos rezan juntos la oración:

En Cristo Jesús, tu Hijo, Oh Padre, que nos ha hecho una sola carne, con la fuerza de tu Espíritu nos dé la gracia de construir, cada día, nuestra casa sobre roca. Te alabamos por tu inmenso amor por nosotros. Junto a nuestros hijos, ramas de olivo en torno a nuestra mesa, te agradecemos y te pedimos que nos guíes siempre con tu ayuda a cumplir tu voluntad. Por Cristo nuestro Señor.

Bendición de la mesa un día normal

Oh, Dios, Padre nuestro, Tú abres la mano y sacias el hambre de todo viviente, te alabamos por lo que en tu bondad ofreces a nuestra familia. No permitas que el egoísmo consuma nuestro corazón y haznos atentos a las necesidades de cada hermano. Por Cristo nuestro Señor.
¡Familia que reza unida permanece unida!

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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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¿Es posible el amor romántico después de muchos años de matrimonio?
LA CLAVE ES NO PERDER LA ATENCIÓN A LOS DETALLES, QUE SON DIFERENTES EN CADA ETAPA DE LA VIDA DE PAREJA

Tabla de contenido

PRIMERA ETAPA 2
Amor matrimonial: 2
Pasan de lado errores y defectos en sus diferentes formas de entender la vida matrimonial recién estrenada. Si la esposa no domina la cocina simplemente lo solucionan en un abrir y cerrar de latas. 2
Amor romántico: 2
Se dicen todos los días que se quieren, les gusta escucharlo aunque lo sepan. 3
Se alegran cada día por tenerse cerca. 3
Buscan ser la mejor versión de sí mismos en su historia de amor. 3
SEGUNDA ETAPA 3
Comienzan a definirse y aceptarse defectos, limitaciones y aparecen con más frecuencia la confrontación por diferencias de temperamento o puntos de vista en aspectos prácticos, sin llegar a la perdida de la confianza o el respeto. 3
Amor romántico: 3
La flor, la llamada a cualquier hora del día, las atenciones son más personalizadas. 3
Hacen sentir y saber al otro que son ellos los protagonistas de su amor, que más allá de toda circunstancia, ellos y nada más ellos, son quienes presiden todos sus sentimientos. 3
Están dispuestos a proteger lo más importante que tienen: el amor del otro. 3
TERCERA ETAPA 3
Amor matrimonial: 3
No acostumbrarse a la compañía del otro. 4
No reconocer todo lo que hace bien, lo que se esfuerza. 4
No ignorarse, no largos silencios. 4
No hacer juicios equivocados sobre las intenciones del otro, antes preguntar. 4
No a la ironía, el sarcasmo, el grito, las ridiculización, descalificación o desdén. 4
No a resentimientos. 4
Amor romántico: 4
Estrés por el trabajo. 4
Conflictos educativos con los hijos. 4
Problemas económicos. 4
Temor al embarazo. 4
La rutina. 4
Falta de intimidad en su área de la casa. 4
Los conflictos naturales de pareja. 4
porque se usa como escape a las tensiones o frustraciones. 4
CUARTA ETAPA. 4
Amor matrimonial: 4
Se esfuerzan por ser leales y permanecer fieles al compromiso adquirido ya hace muchos años, en aquel si de su consentimiento tan plenamente humano para unir sus vidas, amarse, ayudarse, engendrar y educar a los hijos. A seguir trabajando día a día para reavivar el proyecto familiar, con la ilusión de mantener la unidad y el amor de todos los integrantes. 5
Amor romántico: 5
Han aprendido lo esencial del amor conyugal. Que el amor es personal y la persona es espíritu, por lo que su amor no muere, porque no lo mide el tiempo. Que sus cuerpos envejecidos jamás dejaran de mostrar su más íntimo principio de vida amorosa: el que no pasa entre las cosas que pasan, y por el que se seguirán amando por siempre. 5


El amor matrimonial y amor romántico, ambos amores forman una historia que pertenece a los dos y que pasa por etapas, pero se queda para siempre.

PRIMERA ETAPA

Amor matrimonial:

El proyecto de vida se inicia en el esfuerzo por adquirir la casa, los muebles o el electrodoméstico. Medios que se van incorporando al montaje acogedor y confortable del hogar. El esposo poda el césped, pinta, impermeabiliza mientras la esposa pone las cortinas, decora con cuadros y floreros, son como dos aves que construyen juntos el nido.

 Pasan de lado errores y defectos en sus diferentes formas de entender la vida matrimonial recién estrenada. Si la esposa no domina la cocina simplemente lo solucionan en un abrir y cerrar de latas.


Amor romántico:

Se ama con especial sensibilidad la parte angélica en el otro, su gracia, la frescura de su juventud y belleza, la ingenuidad misma. Vibran en ellos los recientes recuerdos del noviazgo, la boda, la luna de miel, los detalles personales; y comparten con propios y extraños la alegría de su amor. En la alcoba, la intensa intimidad del abrazo amoroso al vivir su co pertenencia en unidad de cuerpo y alma abiertos a la vida.
 Se dicen todos los días que se quieren, les gusta escucharlo aunque lo sepan.

 Se alegran cada día por tenerse cerca.

 Buscan ser la mejor versión de sí mismos en su historia de amor.




SEGUNDA ETAPA

Amor matrimonial:

El proyecto se va consolidando, llegan los hijos y comienzan los retos de su educación, las exigencias del gasto familiar crecen al igual que las motivaciones por el éxito profesional que exige entrega, preparación, competitividad. Ambos se concentran más en cumplir con fuerza en sus roles y dar lo mejor, es etapa de mucho trabajo, se piensa ya en asegurar el futuro con patrimonio y ahorros.
 Comienzan a definirse y aceptarse defectos, limitaciones y aparecen con más frecuencia la confrontación por diferencias de temperamento o puntos de vista en aspectos prácticos, sin llegar a la perdida de la confianza o el respeto.

Amor romántico:

Más allá del deseo y la atracción sexual, la visión y búsqueda del amado como el mayor bien crece y refuerza los sentimientos. El amor es ahora más reflexivo y aun se logra con cierta holgura el tiempo para la salida a cenar, al cine, celebrar aniversarios, sobre todo el de la boda.
 La flor, la llamada a cualquier hora del día, las atenciones son más personalizadas.

 Hacen sentir y saber al otro que son ellos los protagonistas de su amor, que más allá de toda circunstancia, ellos y nada más ellos, son quienes presiden todos sus sentimientos.

 Están dispuestos a proteger lo más importante que tienen: el amor del otro.

TERCERA ETAPA

Amor matrimonial:

Los hijos llegan a la adolescencia y juventud. Es necesaria más aplicación a la tarea de su disciplina y educación, el gasto familiar sigue incrementando, es necesario planear mejor la aplicación del ingreso, así como las actividades familiares, también asimilar contingencias como accidentes, enfermedades, perdidas familiares. Es el momento de vivir la fidelidad en toda su amplitud.
En lucha diaria se esfuerzan por evitar lo que desune, en aspectos como:
 No acostumbrarse a la compañía del otro.

 No reconocer todo lo que hace bien, lo que se esfuerza.

 No ignorarse, no largos silencios.

 No hacer juicios equivocados sobre las intenciones del otro, antes preguntar.

 No a la ironía, el sarcasmo, el grito, las ridiculización, descalificación o desdén.

 No a resentimientos.

Amor romántico:

El varón empieza a manifestar cierto olvido o descuido de los detalles amorosos absorbido por las más variadas actividades y responsabilidades, llega a olvidar los aniversarios, hasta el de bodas. Con todo, espera ser comprendido por una esposa que concede, pero no cede a la importancia que significa para ella mantener el romance. La intimidad sexual que antes era consecuencia natural del cariño espontaneo vivido a lo largo del día, es a veces causa de frustración por diferentes motivos como:
 Estrés por el trabajo.

 Conflictos educativos con los hijos.

 Problemas económicos.

 Temor al embarazo.

 La rutina.

 Falta de intimidad en su área de la casa.

 Los conflictos naturales de pareja.

 porque se usa como escape a las tensiones o frustraciones.

Ambos luchan contra los condicionamientos, es una etapa de nuevos ajustes en la relación, es necesario ser creativos en una etapa en la que cada cónyuge debe asumir la plena responsabilidad de mejorar la relación. El matrimonio es cosa de dos, por lo que es necesario aceptar los cambios, comprender que la relación es dinámica, que ellos mismos cambian y que los dos se tienen que ajustar a esos cambios.

CUARTA ETAPA.

Amor matrimonial:

Se cansan, aparecen los primeros achaques, los hijos se han casado, o han salido a ejercer sus profesiones en otra ciudad o país. Baja el ritmo, se sale de la turbulencia y es necesario mantenerse activos con intereses que puedan compartir. Todo adquiere un nuevo sentido en el que pasan de la agitación a una vida que, sin serlo ya, puede seguir siendo intensa, con nuevos intereses, nuevos proyectos.
 Se esfuerzan por ser leales y permanecer fieles al compromiso adquirido ya hace muchos años, en aquel si de su consentimiento tan plenamente humano para unir sus vidas, amarse, ayudarse, engendrar y educar a los hijos. A seguir trabajando día a día para reavivar el proyecto familiar, con la ilusión de mantener la unidad y el amor de todos los integrantes.


Amor romántico:

El esposo entrega la flor y recibe las facturas para sentarse luego a comer sabroso en la casa limpia y ordenada. Es su aniversario de bodas, no se ha olvidado, lo celebran como se celebra la vida. Él le canta una vieja canción de amor con palabras que dicen:

Tengo que darte las gracias por estar tan cerca de mí… y por las miles de cosa que yo siento junto a ti… gracias por haberme amado tanto… por haberte conocido, por tu risa , por tu llanto.
Por amarme, por quererme, por hacerme… tan… tan feliz.

 Han aprendido lo esencial del amor conyugal. Que el amor es personal y la persona es espíritu, por lo que su amor no muere, porque no lo mide el tiempo. Que sus cuerpos envejecidos jamás dejaran de mostrar su más íntimo principio de vida amorosa: el que no pasa entre las cosas que pasan, y por el que se seguirán amando por siempre.

Por Orfa Astorga de Lira, Orientadora familiar, Máster en matrimonio y familia.

l Bautismo. Concede tu bendición a esta mesa y haz que, con el ejemplo y la intercesión de los santos, nuestros corazones se dirijan a Ti y a las necesidades de nuestros hermanos. Por Cristo nuestro Señor.
 
Por un nacimiento:
 
Oh, Padre, que haces fecundo el amor de tus hijos, te alabamos porque nos has querido colaboradores de tu designio de salvación. Gracias por el don del pequeño/a y concédenos ser custodios de la vida que a través de nosotros has transmitido. Bendice nuestra mesa y haz que podamos siempre glorificar tu santo nombre. Por Cristo nuestro Señor.
 
Aniversario de boda
 
Los esposos rezan juntos la oración:
 
En Cristo Jesús, tu Hijo, Oh Padre, que nos ha hecho una sola carne, con la fuerza de tu Espíritu nos dé la gracia de construir, cada día, nuestra casa sobre roca. Te alabamos por tu inmenso amor por nosotros. Junto a nuestros hijos, ramas de olivo en torno a nuestra mesa, te agradecemos y te pedimos que nos guíes siempre con tu ayuda a cumplir tu voluntad. Por Cristo nuestro Señor.
 
Bendición de la mesa un día normal
 
Oh, Dios, Padre nuestro, Tú abres la mano y sacias el hambre de todo viviente, te alabamos por lo que en tu bondad ofreces a nuestra familia. No permitas que el egoísmo consuma nuestro corazón y haznos atentos a las necesidades de cada hermano. Por Cristo nuestro Señor.
¡Familia que reza unida permanece unida!
 
 -----------------------------------------------
ESPECIAL BUENOS DÍAS
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¿Es posible el amor romántico después de muchos años de matrimonio?

La clave es no perder la atención a los detalles, que son diferentes en cada etapa de la vida de pareja

Tabla de contenido

PRIMERA ETAPA 
  1. Amor matrimonial: 
Pasan de lado errores y defectos en sus diferentes formas de entender la vida matrimonial recién estrenada. Si la esposa no domina la cocina simplemente lo solucionan en un abrir y cerrar de latas. 2
  1. Amor romántico: 
Se dicen todos los días que se quieren, les gusta escucharlo aunque lo sepan. 
Se alegran cada día por tenerse cerca. 
Buscan ser la mejor versión de sí mismos en su historia de amor. 

SEGUNDA ETAPA 

Comienzan a definirse y aceptarse defectos, limitaciones y aparecen con más frecuencia la confrontación por diferencias de temperamento o puntos de vista en aspectos prácticos, sin llegar a la perdida de la confianza o el respeto. 
  1. Amor romántico: 
La flor, la llamada a cualquier hora del día, las atenciones son más personalizadas. 
Hacen sentir y saber al otro que son ellos los protagonistas de su amor, que más allá de toda circunstancia, ellos y nada más ellos, son quienes presiden todos sus sentimientos. 
Están dispuestos a proteger lo más importante que tienen: el amor del otro. 

TERCERA ETAPA 
  1. Amor matrimonial: 
No acostumbrarse a la compañía del otro. 
No reconocer todo lo que hace bien, lo que se esfuerza. 
No ignorarse, no largos silencios. 
No hacer juicios equivocados sobre las intenciones del otro, antes de preguntar, ¿Es posible el amor romántico después de muchos años de matrimonio?¿Es posible el amor romántico después de muchos años de matrimonio?
No a la ironía, el sarcasmo, el grito, las ridiculización, descalificación o desdén. 
No a resentimientos. 
  1. Amor romántico: 
Estrés por el trabajo. 
Conflictos educativos con los hijos. 
Problemas económicos. 
Temor al embarazo. 
La rutina. 
Falta de intimidad en su área de la casa. 
Los conflictos naturales de pareja. 
porque se usa como escape a las tensiones o frustraciones. 

CUARTA ETAPA. 
  1. Amor matrimonial: 
Se esfuerzan por ser leales y permanecer fieles al compromiso adquirido ya hace muchos años, en aquel si de su consentimiento tan plenamente humano para unir sus vidas, amarse, ayudarse, engendrar y educar a los hijos. A seguir trabajando día a día para reavivar el proyecto familiar, con la ilusión de mantener la unidad y el amor de todos los integrantes. 
  1. Amor romántico: 
Han aprendido lo esencial del amor conyugal. Que el amor es personal y la persona es espíritu, por lo que su amor no muere, porque no lo mide el tiempo. Que sus cuerpos envejecidos jamás dejaran de mostrar su más íntimo principio de vida amorosa: el que no pasa entre las cosas que pasan, y por el que se seguirán amando por siempre. 


El amor matrimonial y amor romántico, ambos amores forman una historia que pertenece a los dos y que pasa por etapas, pero se queda para siempre.

PRIMERA ETAPA

Amor matrimonial:

El proyecto de vida se inicia en el esfuerzo por adquirir la casa, los muebles o el electrodoméstico. Medios que se van incorporando al montaje acogedor y confortable del hogar. El esposo poda el césped, pinta, impermeabiliza mientras la esposa pone las cortinas, decora con cuadros y floreros, son como dos aves que construyen juntos el nido.

  • Pasan de lado errores y defectos en sus diferentes formas de entender la vida matrimonial recién estrenada. Si la esposa no domina la cocina simplemente lo solucionan en un abrir y cerrar de latas.

Amor romántico:

Se ama con especial sensibilidad la parte angélica en el otro, su gracia, la frescura de su juventud y belleza, la ingenuidad misma. Vibran en ellos los recientes recuerdos del noviazgo, la boda, la luna de miel, los detalles personales; y comparten con propios y extraños la alegría de su amor. En la alcoba, la intensa intimidad del abrazo amoroso al vivir su co pertenencia en unidad de cuerpo y alma abiertos a la vida.
  • Se dicen todos los días que se quieren, les gusta escucharlo aunque lo sepan.

  • Se alegran cada día por tenerse cerca.

  • Buscan ser la mejor versión de sí mismos en su historia de amor.

SEGUNDA ETAPA

Amor matrimonial:

El proyecto se va consolidando, llegan los hijos y comienzan los retos de su educación, las exigencias del gasto familiar crecen al igual que las motivaciones por el éxito profesional que exige entrega, preparación, competitividad. Ambos se concentran más en cumplir con fuerza en sus roles y dar lo mejor, es etapa de mucho trabajo, se piensa ya en asegurar el futuro con patrimonio y ahorros.
  • Comienzan a definirse y aceptarse defectos, limitaciones y aparecen con más frecuencia la confrontación por diferencias de temperamento o puntos de vista en aspectos prácticos, sin llegar a la perdida de la confianza o el respeto.

Amor romántico:

Más allá del deseo y la atracción sexual, la visión y búsqueda del amado como el mayor bien crece y refuerza los sentimientos. El amor es ahora más reflexivo y aun se logra con cierta holgura el tiempo para la salida a cenar, al cine, celebrar aniversarios, sobre todo el de la boda.
  • La flor, la llamada a cualquier hora del día, las atenciones son más personalizadas.

  • Hacen sentir y saber al otro que son ellos los protagonistas de su amor, que más allá de toda circunstancia, ellos y nada más ellos, son quienes presiden todos sus sentimientos.

  • Están dispuestos a proteger lo más importante que tienen: el amor del otro.

TERCERA ETAPA

Amor matrimonial:

Los hijos llegan a la adolescencia y juventud. Es necesaria más aplicación a la tarea de su disciplina y educación, el gasto familiar sigue incrementando, es necesario planear mejor la aplicación del ingreso, así como las actividades familiares, también asimilar contingencias como accidentes, enfermedades, perdidas familiares. Es el momento de vivir la fidelidad en toda su amplitud.
En lucha diaria se esfuerzan por evitar lo que desune, en aspectos como:
  • No acostumbrarse a la compañía del otro.

  • No reconocer todo lo que hace bien, lo que se esfuerza.

  • No ignorarse, no largos silencios.

  • No hacer juicios equivocados sobre las intenciones del otro, antes preguntar.

  • No a la ironía, el sarcasmo, el grito, las ridiculización, descalificación o desdén.

  • No a resentimientos.

Amor romántico:

El varón empieza a manifestar cierto olvido o descuido de los detalles amorosos absorbido por las más variadas actividades y responsabilidades, llega a olvidar los aniversarios, hasta el de bodas. Con todo, espera ser comprendido por una esposa que concede, pero no cede a la importancia que significa para ella mantener el romance. La intimidad sexual que antes era consecuencia natural del cariño espontaneo vivido a lo largo del día, es a veces causa de frustración por diferentes motivos como:
  • Estrés por el trabajo.

  • Conflictos educativos con los hijos.

  • Problemas económicos.

  • Temor al embarazo.

  • La rutina.

  • Falta de intimidad en su área de la casa.

  • Los conflictos naturales de pareja.

  • porque se usa como escape a las tensiones o frustraciones.

Ambos luchan contra los condicionamientos, es una etapa de nuevos ajustes en la relación, es necesario ser creativos en una etapa en la que cada cónyuge debe asumir la plena responsabilidad de mejorar la relación. El matrimonio es cosa de dos, por lo que es necesario aceptar los cambios, comprender que la relación es dinámica, que ellos mismos cambian y que los dos se tienen que ajustar a esos cambios.

CUARTA ETAPA.

Amor matrimonial:

Se cansan, aparecen los primeros achaques, los hijos se han casado, o han salido a ejercer sus profesiones en otra ciudad o país. Baja el ritmo, se sale de la turbulencia y es necesario mantenerse activos con intereses que puedan compartir. Todo adquiere un nuevo sentido en el que pasan de la agitación a una vida que, sin serlo ya, puede seguir siendo intensa, con nuevos intereses, nuevos proyectos.
  • Se esfuerzan por ser leales y permanecer fieles al compromiso adquirido ya hace muchos años, en aquel si de su consentimiento tan plenamente humano para unir sus vidas, amarse, ayudarse, engendrar y educar a los hijos. A seguir trabajando día a día para reavivar el proyecto familiar, con la ilusión de mantener la unidad y el amor de todos los integrantes.

Amor romántico:

El esposo entrega la flor y recibe las facturas para sentarse luego a comer sabroso en la casa limpia y ordenada. Es su aniversario de bodas, no se ha olvidado, lo celebran como se celebra la vida. Él le canta una vieja canción de amor con palabras que dicen:

Tengo que darte las gracias por estar tan cerca de mí… y por las miles de cosa que yo siento junto a ti… gracias por haberme amado tanto… por haberte conocido, por tu risa , por tu llanto.
Por amarme, por quererme, por hacerme… tan… tan feliz.

  • Han aprendido lo esencial del amor conyugal. Que el amor es personal y la persona es espíritu, por lo que su amor no muere, porque no lo mide el tiempo. Que sus cuerpos envejecidos jamás dejaran de mostrar su más íntimo principio de vida amorosa: el que no pasa entre las cosas que pasan, y por el que se seguirán amando por siempre.

Por Orfa Astorga de Lira, Orientadora familiar, Máster en matrimonio y familia.



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