martes, 10 de mayo de 2016

Buenos días, 10 de mayo de 2016. San Juan de Ávila, Patrono de los sacerdotes de España


La más bella palabra en labios de un hombre es la palabra madre,
y la llamada más dulce: madre mía.
 Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.


VIDEO
David Howell Evans, conocido artísticamente como The Edge, miembro de la banda irlandesa U2 liderada por Bono, tocó con su guitarra bajo los frescos de Miguel Ángel el pasado sábado, tras asistir a un congreso en el Vaticano sobre enfermedades raras, pues colabora con una fundación especializada en la investigación de la angiogénesis. Interpretó una canción de Leonard Cohen y tres de U2, ayudado por un coro irlandés.


SANTORAL
Juan de Ávila,
sacerdote (1500-1569)
PATRONO DE LOS SACERDOTES ESPAÑOLES
Nuestra Señora de los Desamparados.
Aureliano, Agatón, Cantaldo, Antonino, obispos; Afrodisio, Gordiano, Epímaco, Palmacio, Simplicio, Félix, Blanda, Silvio, Filadelfio, Cirino, Cuarto, Quinto, Dioscórides, mártires; Concesa, Amaro, Maturino, confesores; Calepodio, presbítero; Job, profeta; Congal, abad; Damián de Molokai, beato.

REFLEXIÓN:
Érase una vez seis hombres sabios que vivían en una pequeña aldea.
Los seis sabios eran ciegos. Un día alguien llevó un elefante a la aldea. Los seis sabios buscaban la manera de saber cómo era un elefante, ya que no lo podían ver.
"Ya lo sé", dijo uno de ellos. "¡Palpémoslo!". "Buena idea", dijeron los demás. "Ahora sabremos como es un elefante". Así, los seis sabios fueron a "ver" al elefante. El primero palpó una de las grandes orejas del elefante. La tocaba lentamente hacia adelante y hacia atrás. "El elefante es como un gran abanico", gritó el primer hombre. El segundo tanteó las patas del elefante. "Es como un árbol", exclamó. "Ambos estáis equivocados", dijo el tercer hombre. "El elefante es como una soga". Éste le había examinado la cola.
Justamente entonces el cuarto hombre que examinaba los finos colmillos, habló: "El elefante es como una lanza".
"No, no", gritó el quinto hombre. "Él es como un alto muro", había estado palpando el costado del elefante. El sexto hombre tenía cogida la trompa del elefante. "Estáis todos equivocados", dijo. "El elefante es como una serpiente".
"No, no, como una soga".
"Serpiente".
"Un muro".
"Estáis equivocados".
"Estoy en lo cierto".
Los seis hombres se ensalzaron en una interminable discusión durante horas sin ponerse de acuerdo sobre cómo era el elefante.
Probablemente esta historia te ha hecho sonreír, ya que, ¿Cuál es el problema?
¡Eso es! Cada hombre podía "ver" en su mente sólo lo que podía sentir con sus manos. Como resultado cada uno se reafirmaba en que el elefante era como él lo sentía. Ninguno escuchaba a los demás.
Esos hombres estaban inmersos en un conflicto basado en la percepción (lo que creían "ver").


ORACIÓN:
Mi buen Jesús, te doy gracias por el ejemplo de María, la Virgen, nuestra modelo de discípulo. En ella encuentro una invitación a guardar en mi corazón todas las Palabras que me comunicas. Te pido, Señor mío, que hoy me des la posibilidad de ser agradecido siempre, que no olvide fácilmente todas las bendiciones que me han dado. Gracias por la bendición de tener una familia en la que 

Tú me manifiestas que me amas. Gracias por cada uno de sus miembros y todo lo que me hacen sentir. Te suplico que en este momento la bendigas y le hagas sentir tu presencia maravillosa. Amén
Reflexión del Papa Francisco:
Nosotros debemos decirnos la verdad: no toda la vida cristiana es una fiesta. ¡No toda! Se llora, tantas veces se llora. Cuando estás enfermo; cuando tienes un problema en tu familia con un hijo, con una hija, la esposa, el marido; cuando ves que el sueldo no alcanza hasta fin de mes y tienes un hijo enfermo; cuando ves que no puedes pagar la cuota del crédito inmobiliario de la casa y se deben ir… Tantos problemas, tantos que nosotros tenemos. Pero Jesús nos dice: «¡No tengas miedo!. Sí, estarán tristes, llorarán y también la gente se alegrará, la gente que está contra ti»”.
También hay otra tristeza, la tristeza que nos llega a todos nosotros cuando vamos por un camino que no es bueno. Cuando, por decirlo sencillamente, vamos a comprar la alegría, la alegría, esa del mundo, esa del pecado, al final hay un vacío dentro de nosotros, hay tristeza. Y ésta es la tristeza de la mala alegría. La alegría cristiana, en cambio, es alegría en esperanza, que llega.
Pero en el momento de la prueba nosotros no la vemos. Es una alegría que es purificada por las pruebas y también por las pruebas de todos los días: «su tristeza se cambiará en alegría». Pero cuando vas a lo de un enfermo o a lo de una enferma que sufre tanto es difícil decir: «¡Ánimo! ¡Coraje! ¡Mañana tendrás alegría!». ¡No, no se puede decir! Debemos hacerla sentir como la hizo sentir Jesús. También nosotros, cuando estamos precisamente en la oscuridad, que no vemos nada: «Yo sé, Señor, que esta tristeza se cambiará en alegría. ¡No sé cómo, pero lo sé!». Un acto de fe en el Señor. ¡Un acto de fe!
Para comprender la tristeza que se transforma en alegría Jesús toma el ejemplo de la mujer que da a luz: Es verdad, en el parto la mujer sufre tanto, pero después, cuando el niño está con ella, se olvida. Lo que queda, por tanto, es la alegría de Jesús, una alegría purificada. Esa es la alegría que queda. Una alegría escondida en algunos momentos de la vida, que no se siente en los momentos feos, pero que viene después, una alegría en la esperanza. Éste, por tanto, es el mensaje de la Iglesia de hoy: ¡no tener miedo!. (Homilía en Santa Marta, 30 de mayo de 2014)
Diálogo con Jesús
Jesús, Señor de mi vida, sé que Tú me has llamado a vivir en la alegría, en la felicidad, aún en medio de las pruebas, en medio de tantas dificultades, luchas y problemas.
Envíame Señor tu Espíritu, para no dejarme amargar, afligir o entristecer por nada de lo que suceda en esta vida pasajera. Tomo como mía las palabras del Salmista: “El Señor está cercano a quien tiene el corazón herido” (Sal 34,19) Confío en que Tú me acompañas mi Señor.
Inunda mi vida con tu Espíritu poderoso, quiero sentir tu presencia que fortalece el alma y la prepara para todo reto.
Necesito de Ti. Hoy, Tú quieres hacerme feliz y yo también lo deseo. Te entrego todas las situaciones por las que estoy atravesando, esas que me crean angustia y me roban la paz.
Quiero aprender a disfrutar de todo lo que me has ofrecido en esta vida, vivir cada momento con alegría e intensidad. Ayúdame a cambiar mis tristezas y frustraciones alegrías y oportunidades. Confío en tu promesa fiel, confío en tu Palabra que me conforta.
Quiero que también a mí me digas esas palabras de esperanzas que le pronunciaste a Josué "No tengas miedo ni te desanimes, porque Yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas.". Así sea mi Señor.

Propósito para hoy:
Hoy agradeceré, en una oración especial, los dones que he recibido en mi vida, y haré esa obra de misericordia que he estado posponiendo
Reflexionemos juntos esta frase:
"Pidamos por los seminaristas, para que, oyendo la voz del Señor, la sigan con decisión y alegría". (Papa Francisco)
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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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Mi hija de 12 años ya tiene novio ¿eso es bueno?
Algunos riesgos del noviazgo a edades tempranas

Tabla de contenido

¿Qué podemos hacer los padres si nuestro hijo(a) adolescente tiene una relación con un amigo(a) especial, es decir con una connotación de vínculo afectivo propia de un noviazgo formal? 
  1. Que las conversaciones con él o ella, enfaticen que es una relación especial, que deberá de desarrollarse en un marco de respeto, que nada asegura que los noviazgos en general culminan en matrimonio. 
  2. Que las niñas tengan conocimiento de los riesgos de andar a solas con él, sobre todo en sus días fértiles en el que el autocontrol es nulo, y que sepan que ellos son una bomba hormonal a punto de explotar. Hablar sobre las consecuencias… 
  3. Provocar que los encuentros de las parejas adolescentes sean en actividades en grupo, en iniciativas sociales, en las reuniones familiares, para que nunca se aíslen. 
  4. Que ese amigo(a) especial, sea de su edad o no más de año y medio de diferencia, que compartan los mismos principios y creencias personales y familiares. 
  5. Que satisfagan la necesidades propias de la edad de experiencias intensas, en grupo y haciendo lo correcto, observando las reglas de urbanidad. 
  6. Estar pendientes de que cuiden de sus compromisos, cuanto mejor si en casa se lucha por vivir de cara a Dios, porque cuando es así, los adolescentes también se sienten comprometidos con Dios, y es más probable que cuiden su comportamiento. 
  7. Prohibir no es lo conducente, porque puede ser que mientan, que se escondan. La actitud de los padres es determinante para que los hijos tengan confianza y poder instituir las normas con las que se viven las relaciones sociales en la familia. 


En el teléfono se escucha una voz estudiadamente formal de un chico que pregunta:
¿Está Rocío?
¿De parte de quién?
Un corto silencio, un leve carraspeo, y la respuesta:
De un amigo.
Oye, pero los amigos tienen nombre.
pues… soy Roberto.
Vaya… Roberto, el chico del colegio al que Rocío ayuda en matemáticas.
Últimamente Rocío de doce años entrados a trece, se arregla con esmero, pasa largas horas hablando por teléfono con alguien, se pone histérica y colorada y hasta llega a llorar cuando se le amenaza con quitarle su teléfono móvil, pues la han sorprendido hablando a altas horas de la noche.
Ya no sale con sus amigos, ha rechazado las excursiones que tanto le gustaban, dejó de interesarle las clases especiales de canto y de piano, su conversación es cortante, precipitada…
Recientemente, después de una discusión al teléfono, se encierra mucho en su cuarto, ha adelgazado, algo le pasa, no es la misma.
 
El noviazgo a tempranas edades, hasta antes de los once años aproximadamente, realmente no es noviazgo, es la relación de un niño(a) con alguien muy especial de quien realmente no se está enamorado, sino que se idealiza, es un juego combinado con la fantasía propia de la edad; su nivel de pensamiento se limita a lo que viven, por lo que no tienen participación otros sentidos que den una connotación sexual, como sucede en edades posteriores.
Ya en la pubertad, como en el caso de Rocío, existen riesgos, por los que es importante llegar antes.

En casa, el noviazgo debe de ser un tema tratado con la naturalidad con que se habla sobre temas como el matrimonio, el embarazo, nacimiento y demás acontecimientos en torno al ciclo vital y que tienen que ver con las relaciones entre personas; en cuanto a las relaciones de noviazgo se debe hablar de su significado real, enmarcándolo en los principios morales que lo rigen; no se debe de tomar a broma este tema, ya que forma parte de la perspectiva de los jóvenes para vivirlo o para añorarlo.

Es importante considerar que a partir de la pubertad, se va despertando tanto a la atracción física como a los vínculos afectivos. Esto sucede cuando en el jovencito aún no se dan las capacidades para dirigir sus sentimientos por la razón, por lo que es muy susceptible a la frustración a veces muy desproporcionada con la realidad, por lo que en esta etapa el noviazgo implica un riesgo más que una positiva experiencia. La frustración de una ruptura no la sabe ni la pueden manejar, a veces con consecuencias imprevisibles.

En lo que coincidimos casi todos los especialistas, es que en los noviazgos prematuros, lo que los jovencitos buscan es lo que consideran que no tienen en su casa, en su muy subjetiva apreciación no se sienten aceptados tal y como son, en las características propias de su edad con todas sus complejidades y vulnerabilidad. Siendo así, fácilmente responden a cualquier estímulo, una mirada, una sonrisa, a un abrazo, un reconocimiento de admiración o complacencia.

Cuando un(a) adolescente se enfrasca en un noviazgo, por ser precoz tendrá un distractor muy fuerte en sus actividades esenciales: su educación académica, deportiva y social tendrán un sesgo a la baja. Se nublaran bellas características de esta edad como los grandes ideales; el definir proyectos de vida en servicio a los demás; de apertura a la relación amistosa con ambos sexos.

Ampliando más los inconvenientes sobre las características positivas y propias de la edad, podemos señalar que los adolescentes son de sentimientos intensos, llevan las emociones y sentimientos a flor de piel; si expresan que están tristes, es que de veras están muy tristes; cuando expresan que están contentos, es que están muy contentos. Es la edad de las grandes amistades para toda la vida, son amigos de verdad, confidentes, leales, ya que lo entregan todo y esto forma parte de su crecimiento, de su camino a la madurez.

El noviazgo prematuro corta, obstruye este necesario proceso con el grave inconveniente de que al entregarse completamente en lo emocional, tienen mucho que perder, ya que estas relaciones conllevan rupturas por la que uno de los dos, o los dos, terminaran sufriendo y sintiendo que lo han perdido todo.

Los más riesgosos, son los noviazgos largos en la adolescencia, ya que uno de los dos termina devastado, sintiendo que ha perdido una parte de su identidad, y no sabe cómo recuperarla. Esto debido a que todos los momentos que debieron ser distintos y valiosos en esa etapa ha sido con él o con ella. Se deprimen de tal forma que pueden llegar a sentir un grave y peligroso vacío en sus vidas, y cuando llega la edad del verdadero noviazgo, ellos tienen temor, miedo a comprometerse, a decir esta relación es mía. Quedan afectados por lo que se hizo en la adolescencia, y los fantasmas del pasado los alcanzan, se le complica tomar una decisión de compromiso.

Los padres debemos de preguntarnos qué tanto satisfacemos las necesidades psico-afectivas de nuestro hijo(a) adolescente, de apapacho, sinceridad, confianza; reafirmando la identidad del hijo especialmente la madre, y el padre la de la hija.

¿Qué podemos hacer los padres si nuestro hijo(a) adolescente tiene una relación con un amigo(a) especial, es decir con una connotación de vínculo afectivo propia de un noviazgo formal?

 

Que las conversaciones con él o ella, enfaticen que es una relación especial, que deberá de desarrollarse en un marco de respeto, que nada asegura que los noviazgos en general culminan en matrimonio.

Que las niñas tengan conocimiento de los riesgos de andar a solas con él, sobre todo en sus días fértiles en el que el autocontrol es nulo, y que sepan que ellos son una bomba hormonal a punto de explotar. Hablar sobre las consecuencias…

Provocar que los encuentros de las parejas adolescentes sean en actividades en grupo, en iniciativas sociales, en las reuniones familiares, para que nunca se aíslen.

Que ese amigo(a) especial, sea de su edad o no más de año y medio de diferencia, que compartan los mismos principios y creencias personales y familiares.

Que satisfagan la necesidades propias de la edad de experiencias intensas, en grupo y haciendo lo correcto, observando las reglas de urbanidad.

Estar pendientes de que cuiden de sus compromisos, cuanto mejor si en casa se lucha por vivir de cara a Dios, porque cuando es así, los adolescentes también se sienten comprometidos con Dios, y es más probable que cuiden su comportamiento.

Prohibir no es lo conducente, porque puede ser que mientan, que se escondan. La actitud de los padres es determinante para que los hijos tengan confianza y poder instituir las normas con las que se viven las relaciones sociales en la familia.

 
Los padres de familia debemos lograr que nuestros hijos vivan con intensidad lo propio de la edad juvenil, es decir, que cada etapa se cubra en extensión e intensidad con las experiencias necesarias para madurar sin el obstáculo que representa una relación afectiva prematura.
 
Por Orfa Astorga de Lira, Orientadora familiar y Máster en matrimonio y familia por la Universidad de Navarra


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