viernes, 8 de abril de 2016

Buenos días, 8 de abril de 2016. San Dionisio




“En la vida solo se puede vivir desde el amor o desde el miedo y
el amor disipa todo el miedo,
como la más pequeña brizna de luz es capaz de disipar la oscuridad”.


VIDEO



SANTORAL
Dionisio,
obispo († c. a. 180)

Concesa, Edesio, Jenaro, Máxima, Macaria, Herodión, Flegonte, Asincrito, Bademo, Mercuriana, mártires; Amancio, Dionisio, Perpetuo, Redento, obispos; Alberto, patriarca; Faibe, Filarete, Alberto, confesores; Gualterio, abad; Julián de San Agustín, beato.



REFLEXIÓN:

El amor, la felicidad, el milagro, sólo se conseguirá cuando, como hacía Juan XXIII, hagamos cuatro cosas:
– dejar sobre la mesa “nuestras” preocupaciones personales, nuestros importantísimos papeles asomarnos a la ventana del alma, saliendo de nosotros mismos tomando los prismáticos del amor, que ven más allá que los cortos ojos de nuestro egoísmo; sabiendo descubrir que en torno a cada cúpula, a cada cosa, hay gente que sufre y que es feliz, y que los unos y los otros son nuestros hermanos.
Cada vez que levantamos a una persona que está decaída, logramos un milagro. Un abrazo es una forma de compartir la alegría, y los momentos tristes por los que pasamos. Dicen que necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer como personas.
Un abrazo nos da:
Seguridad: Todos necesitamos sentirnos seguros, si no lo conseguimos, actuamos de forma ineficiente y nuestras relaciones interpersonales, declinan
Confianza: La confianza nos puede hacer avanzar cuando el miedo se impone a nuestro deseo de participar con entusiasmo en algún desafío de la vida
Fortaleza: Cuando transferimos nuestra energía con un abrazo, aumenta nuestra propia fuerza
Salud: El contacto físico y el abrazo, imparten una energía vital,? capaz de olvidar o sanar dolencias menores

 ORACIÓN:

Amado Padre, Tú me conoces bien y sabes qué es lo que quiero y necesito.

Sé que me amas y me bendices todos los días. Pero igual me hace mucho bien contarte lo que estoy viviendo y recibir tus palabras de amor. Hoy quiero pedirte de manera muy especial que me hagas comprender que soy una persona débil.

Que no tenga miedo de asumir mis debilidades ya que ellas no me apartan de tu amor incondicional. Sé que me amas por encima de todo y que hoy me estás llenando de tu fuerza y de tu poder.

Gracias por hacerme comprender que la única manera de vencer mis debilidades es asumirlas y enfrentarlas desde el amor que me das a diario.

Gracias por todas las bendiciones que hoy vas a regalarme. Amén.

Reflexión del Papa Francisco:

Nosotros podemos y debemos juzgar situaciones de pecado – violencia, corrupción, explotación, etc. –, pero no podemos juzgar a las personas, porque sólo Dios puede leer en profundidad sus corazones. Nuestra tarea es amonestar a quien se equivoca, denunciando la maldad y la injusticia de ciertos comportamientos, con el fin de liberar a las víctimas y de levantar al caído.

El evangelio de Juan nos recuerda que «la verdad os hará libres». Esta verdad es, en definitiva, Cristo mismo, cuya dulce misericordia es el modelo para nuestro modo de anunciar la verdad y condenar la injusticia. Nuestra primordial tarea es afirmar la verdad con amor.

Sólo palabras pronunciadas con amor y acompañadas de mansedumbre y misericordia tocan los corazones de quienes somos pecadores. Palabras y gestos duros y moralistas corren el riesgo hundir más a quienes querríamos conducir a la conversión y a la libertad, reforzando su sentido de negación y de defensa.
Algunos piensan que una visión de la sociedad enraizada en la misericordia es injustificadamente idealista o excesivamente indulgente. Pero probemos a reflexionar sobre nuestras primeras experiencias de relación en el seno de la familia. Los padres nos han amado y apreciado más por lo que somos que por nuestras capacidades y nuestros éxitos. Los padres quieren naturalmente lo mejor para sus propios hijos, pero su amor nunca está condicionado por el alcance de los objetivos.

La casa paterna es el lugar donde siempre eres acogido. Quisiera alentar a todos a pensar en la sociedad humana, no como un espacio en el que los extraños compiten y buscan prevalecer, sino más bien como una casa o una familia, donde la puerta está siempre abierta y en la que sus miembros se acogen mutuamente.(Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2016)

Diálogo con Jesús

Mi Señor, tu trazas tu camino a seguir con claridad y justicia, con honestidad y generosidad, con tu gran verdad. Tengo que aprovechar el tiempo para darte lo que realmente te mereces, darte lo que de por sí ya es tuyo y no encerrarme en mi egocentrismo barato que solo conduce por un camino individualista y lleno de frustraciones.

Solicito tu ayuda generosa para que con tu gracia me llenes de sabiduría para saber librarme de las trampas que me tiende el mundo, para no perderme entre tantas distracciones y así olvidarme de la verdad y nada más que la verdad, me hará libre.

Ayúdame a dar a conocer tu amor a los demás, a llevar tu mensaje de reconciliación y salvación y sobre todo, darles a conocer tu perdón consolador y a no vivir esclavos de ese pecado que nos enceguece y va apagando la luz de la vida.

Quiero ponerme en sintonía y aprender a vivir como Tú, que toda tristeza siempre la transformabas en alegría. Dame, Señor mío, ánimo y fortaleza para salir adelante, para hacer obras y prodigios en tu nombre y entregarte los frutos de la acción de Tu Espíritu Santo en mi vida. Amén

Reflexionemos juntos esta frase:

"Cuiden la creación. Pero, sobre todo, cuiden a las personas que no tienen lo necesario para vivir". (Papa Francisco)



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