martes, 8 de marzo de 2016

Buenos días, 8 de marzo de 2016

"Conócete. Acéptate. Supérate".
SAN AGUSTÍN
 


 
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SANTORAL
Juan de Dios,
fundador (1495-1550)
Patrono de los bomberos y practicantes;
 
Quintilo, Cirilo, obispos; Julián, Félix, obispos y mártires; Filemón, Apolonio, Ariano, Teótico, Urbano, Rogato, Silvano, Herenia, Felicidad y Mamila, mártires; Veremundo, Esteban, abades; Poncio, diácono; Liberio, Arnoldo, confesores; Antonino, eremita.
 

 
 
REFLEXIÓN:

El árbol de manzanas
Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol y el le daba sombra. El amaba al árbol y el árbol amaba al niño.
Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.
Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste:
“¿Vienes a jugar conmigo?” pero el muchacho contestó “Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos”.
“Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero… Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes.El muchacho se sintió muy feliz.Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz.
Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.
Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó:
“¿Vienes a jugar conmigo?” “No tengo tiempo para jugar. Debo de trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos.¿Puedes ayudarme?”… ” Lo siento, pero no tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y construir tu casa.El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.
Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. “Vienes a jugar conmigo? le preguntó el árbol. El hombre contestó “Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?”. El árbol contestó: “Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz”. El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.
Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: “Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte ni siquiera manzanas”. El hombre replicó “No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar…Por ahora ya estoy viejo”.Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo, Realmente no puedo darte nada. la única cosa que me queda son mis raíces muertas. Y el hombre contestó: Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar.Estoy tan cansado después de tantos años”. “Bueno, las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven siéntate conmigo y descansa”.
El hombre se sentó junto al árbol y este feliz y contento sonrió con lágrimas.
Moraleja: Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con papá y mamá…
Cuando crecemos los dejamos …..sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas… No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Tú puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como nosotros tratamos a nuestros padres…
Valoremos a nuestros padres mientras los tengamos a nuestro lado y si ya no están, que la llama de su amor viva por siempre en tu corazón y su recuerdo te dé fuerza cuando estás cansado…
 
 
 
ORACIÓN:

Reflexión del Papa Francisco
 
El Señor no se cansa jamás de tener misericordia de nosotros, y quiere ofrecernos una vez más su perdón, invitándonos a volver a Él con un corazón nuevo, purificado del mal, para tomar parte de su gozo.
 
¿Cómo acoger esta invitación? Nos lo sugiere San Pablo en su Carta a los Corintios: "les suplicamos en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios" (2 Cor 5,20). Este esfuerzo de conversión no es sólo una obra humana.
 
La reconciliación entre nosotros y Dios es posible gracias a la misericordia del Padre que, por amor a nosotros, no dudó en sacrificar a su Hijo unigénito. De hecho, el Cristo, que era justo y sin pecado, fue hecho pecado por nosotros cuando sobre la cruz cargó con nuestros pecados, y así nos rescató y redimió ante Dios. En Él, nosotros podemos volvernos justos, en Él podemos cambiar, si acogemos la gracia de Dios y no dejamos pasar en vano el momento favorable.
 
Que María Inmaculada sostenga nuestra lucha espiritual contra el pecado, nos acompañe en este momento favorable, para que podamos llegar a cantar juntos la alegría de la victoria en la Pascua de Resurrección (Homilía en Santa Sabina, Roma. 18 de febrero de 2015)
 
Diálogo con Jesús
 
Señor Jesús, Tus palabras son duras pero directas, me invitan a la conversión verdadera y me adviertes sobre el peligro de no cumplir con tus mandatos.
 
Tus palabras me invitan a la misericordia y a la comprensión de mis propias debilidades, que no puedo confiar en mí mismo, sino en los dones de tu palabra que me ilumina y de tu Espíritu que me da fuerzas para llevarla a cabo. Nunca estaré seguro del día ni la hora en que me llames, por eso, debo estar vigilante y firme en mi deseo de seguirte.
 
Ayúdame a crecer en la caridad, y así despojarme del hombre viejo y renunciar a todo aquello que me aleja de ti. Quiero asemejarme más a Ti, entregarme a una fe ardiente que me impulse a llevarte a dónde aún no han sabido acogerte.
 
Oh Señor, Tú me enseña que ante el Padre todos necesitamos convertirnos a tus caminos, a creer en los demás, así como a saber que el Padre siempre está esperando a que cada uno de nosotros saque lo mejor de sí, y de frutos para la vida eterna. Amén
 
Propósito de Cuaresma
 
Invitaré a participar de la Santa Misa a algún familiar o amigo que esté alejado de los caminos del Señor.
 
Reflexionemos juntos esta frase:
 
"¡Señor, ten piedad! Muchas veces nuestras vidas cómodas nos ofuscan y nos impiden ver a los que mueren a nuestro lado". (Papa Francisco)
 
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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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¿Por qué la Semana Santa cambia 
de fecha cada año?

Tiene que ver con la noche en la que el pueblo judío salió de Egipto, en la que la luna llena les permitió huir sin ser descubiertos
La liturgia permite a lo largo del año celebrar los misterios de la vida de Jesús teniendo su resurrección como eje. Y a este año se le conoce como ciclo o año litúrgico.

El concepto de año litúrgico suele asociarse con una expresión del evangelista Lucas 4, 19 tomada a su vez del libro del profeta Isaías 61, 2; se trata de la “proclamación del año de gracia del Señor”, es decir, del llamado a vivir el año como un tiempo de gracia y salvación.

Y el Año litúrgico se regula entre la fecha móvil de la Pascua (según el ciclo lunar), y su inicio, también móvil, relacionado con la Navidad.

La Navidad se celebra durante el solsticio de invierno (según el ciclo solar) convirtiendo la celebración popular pagana del nacimiento del sol invicto, en la celebración del nacimiento de Jesús.

¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha?
Porque cambia la fecha de la fiesta de Pascua.
Y la fiesta de Pascua de resurrección es móvil porque está ligada a la pascua judía.

El pueblo judío celebraba la fiesta de Pascua, llamada también ‘Fiesta de la Libertad’, conmemorando el fin de la esclavitud y su salida de Egipto.

Y según el judaísmo, los hebreos deben celebrar cada año la fiesta de Pascua durante toda una semana entre el 14 (la víspera del 15) y el 21 del mes de Nisan; días que empiezan con la primera luna llena de primavera.

El mes de Nisan es el primer mes del calendario hebreo bíblico (Ex 12, 2) porque en este mes salió el pueblo de Israel de Egipto. Dicho mes cae entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

Y la fiesta de Pascua la fijaban en base al año lunar y no al año solar del calendario civil. Recordemos que en las antiguas civilizaciones se empleaba el calendario lunar para calcular el paso del tiempo.

¿Por qué los judíos celebran su pascua con la primera luna llena de primavera?
Porque la noche en la que el pueblo judío salió de Egipto, había luna llena y esto les permitió a los judíos huir de noche sin ser descubiertos por el ejército del Faraón al no depender de lámparas.

¿Y qué tiene que ver la Pascua judía con la Pascua cristiana? En la última cena, llevada a cabo el Jueves Santo, los apóstoles celebraron con Jesús la Pascua Judía, conmemorando el éxodo del pueblo de Israel, guiados por Moisés.

Podemos pues estar seguros que el primer Jueves Santo de la historia, cuando Jesús celebraba la Pascua, era una noche de luna llena.

Por eso, la Iglesia fija el Jueves Santo en día de luna llena que se presenta entre el mes de marzo y abril.

Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.

Esta movilidad afecta no sólo a las fiestas que están relacionadas con la Pascua, sino también al número de semanas del tiempo ordinario; son las llamadas fiestas movibles, que varían cada año juntamente con la solemnidad de la Pascua, de la cual dependen.

Y el calendario civil vigente en Occidente se basa en la liturgia cristiana, pues el calendario gregoriano se fijó a partir  de la celebración de la Pascua de resurrección del Señor.

En un principio el cristianismo celebraba la Pascua (la resurrección del Señor) exactamente la misma fecha de la pascua judía; posteriormente Roma, tras una decisión del concilio de Nicea (año 325), impuso que la Pascua cristiana fuese en domingo.

Lo que estableció el Concilio de Nicea fue que esta fecha iba a estar marcada por la Luna, más exactamente por la Luna llena. El Domingo de Resurrección sería pues el domingo siguiente a la primera luna llena posterior a la primera Luna llena primaveral en el hemisferio norte.
Ahora si el día de luna llena cae en domingo, la Pascua cristiana siempre se celebrará el domingo siguiente para no hacerla coincidir con la Pascua judía, según su calendario lunar.

La Pascua cristiana siempre se celebra en día domingo sin tener en cuenta si fue o no el día exacto en que históricamente resucitó Jesús.

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