martes, 26 de enero de 2016

Buenos días, 26 de enero de 2016. San Timoteo y San Tito

Los celos y la envidia «son el inicio de muchas criminalidades»
PAPA FRANCISCO


BD VIDEO

La inspiradora historia de amor de una familia
Lulu Lancaster de 92 años ha perdido algunas facultades de la memoria y en el video sus hijos explican que la incansable labor que su madre tuvo con ellos al criarlos, no tiene pago, por lo que lo único que pueden hacer es lo mismo que ella hizo con ellos, amarla y cuidarla.
Una ejemplar historia de amor en la familia que más que nunca requiere dedicación.

SANTORAL
Timoteo y Tito,
obispos y discípulos de san Pablo (s. I)
Teógenes, Marco, Teofrido, Auxilio y Atanasio, obispos; Simeón, anacoreta; Paula, Batildis, Notburga, viudas; Ansurio (Isauro) y Vimarasio, Gonzalo, Osario, Froaburga, Servando, Viliulfo, Pelayo, Alfonso, obispos; Gabriel de Jerusalén, Amón, Notburga, confesores; Alberico, Ammón, abades; Teoritgida, virgen


REFLEXIÓN:

Ten cuidado con lo que piensas
Los novatos eran llevados a una sala y sentados de uno en uno frente a una chimenea. El cabecilla de la hermandad sacaba un acero al rojo de las brasas.
Después de darse la vuelta, se dirigía al candidato. Cuando estaba cerca, alargaba el hierro candente. Al mismo tiempo, otro miembro de la hermandad tocaba el cuello del novato con un pedazo de hielo.
No se lo van a creer —dijo un novato—, pero cuando sacaban el hielo debajo había una ampolla.
Si tomas un pedazo de hielo y te lo pones sobre la piel, la piel se te enfriará, pero no le saldrán ampollas. ¿Por qué les sucedía a los jóvenes que reunían a la fraternidad?
Cuando sentían el hielo en el cuello y veían el acero incandescente el cerebro enviaba un mensaje a la piel: «Te acaban de quemar. Protégete». Y el cuerpo respondía con una ampolla.
Esta historia demuestra la estrecha conexión que existe entre el cuerpo y la mente, todo lo que pensamos tiene un efecto directo en el cuerpo.
Buen remedio es el corazón alegre, pero el ánimo triste resta energías. proverbios 17:22
Si permites que el enfado y los pensamientos negativos acampen en tu cerebro serás una víctima más fácil para las enfermedades. Pero si piensas en positivo y albergas pensamientos alegres estarás mejor protegido contra las enfermedades. Hazte un favor y vigila tus pensamientos.
Tomado de “El Viaje Increíble” (Renee Coffee)
ORACIÓN:

Reflexión del Papa Francisco
Jesús nos habla de fiesta, fiesta esponsal, y dice: ¡pero estamos en tiempo de fiesta! Hay algo nuevo aquí, ¡hay una fiesta! Algo que era anticuado y algo que se renueva, que se hace nuevo. Y es curioso que Jesús al final recurra a la imagen del vino, hasta tal punto que cuando se lee este pasaje no se puede dejar de relacionar esta fiesta esponsal con el vino nuevo de Caná.
En el fondo, es todo un símbolo, que nos habla de novedad. Sobre todo cuando Jesús dice: El vino nuevo debe echarse en odres nuevos. Por lo tanto, a vino nuevo, odres nuevos. Aquí está la novedad del Evangelio. Por lo demás, ¿qué nos trae el Evangelio? Alegría y novedad.
En cambio estos doctores de la Ley estaban encerrados en sus preceptos, en sus prescripciones. Hasta tal punto que san Pablo, hablando de ellos, nos dice que antes que llegara la fe, es decir, Jesús, todos nosotros estábamos custodiados como prisioneros bajo la ley. Pero esta ley no era mala: custodiados pero prisioneros, en espera de que llegara la fe. Precisamente, la fe que se revelaría en Jesús mismo.
El pueblo tenía la ley que le había dado Moisés. Y también costumbres y pequeñas leyes que habían codificado los doctores, los teólogos. Por eso la Ley los custodiaba, pero como prisioneros. Y ellos estaban a la espera de la libertad, de la libertad definitiva que Dios daría a su pueblo con su Hijo.
[...] Cuando Jesús reprende a esta gente, a estos doctores de la Ley, los reprende por no haber custodiado al pueblo con la Ley, por haberlo hecho esclavo de tantas pequeñas leyes, de tantas pequeñas cosas que se debían hacer. Y por haberlo hecho sin la libertad que Él nos trae con la nueva ley, la ley que Él selló con su sangre.
Por consiguiente, esta es la novedad del Evangelio, que es fiesta, es alegría, es libertad. Es precisamente el rescate que todo el pueblo esperaba cuando estaba custodiado por la Ley, pero como prisionero. Y esto es también lo que Jesús quiere decirnos: ¿qué hacemos ahora, Jesús?. La respuesta es: A la novedad, novedad; a vino nuevo, odres nuevos.
Por esta razón no hay que tener miedo de cambiar las cosas según la ley del Evangelio, que es una ley de la fe. San Pablo distingue bien: hijos de la Ley e hijos de la fe. A vino nuevo, odres nuevos. Por eso la Iglesia nos pide a todos nosotros algunos cambios. Nos pide que dejemos de lado las estructuras anticuadas: ¡no sirven! Y que tomemos odres nuevos, los del Evangelio.
No se puede comprender, por ejemplo, la mentalidad de estos doctores de la Ley, de estos teólogos fariseos, con el espíritu del Evangelio. Son cosas diversas. En efecto, el estilo del Evangelio es un estilo diverso, que da plenitud a la ley, pero de un modo nuevo: es el vino nuevo en odres nuevos.
A la pregunta de esos fariseos y escribas, Jesús responde: «No podemos ayunar como ustedes mientras estamos de fiesta. Días vendrán en que les será arrebatado el esposo. Y al decir esto, pensaba en su Pasión, pensaba en el tiempo de la pasión de tantos cristianos, incluso de nuestras pasiones, en las que estará la cruz. (Homilía en Santa Marta, 05 de septiembre de 2014)
Diálogo con Jesús
Mi Señor, ayúdame a renovar mi espíritu deteriorado y débil que flaquea en la adversidad.
Dame la sabiduría para saber ayunar de todo aquello que pueda disminuir mi fidelidad y la totalidad de mi entrega a ti.
No quiero ser como el odre viejo, que está lleno de preocupaciones y pensamientos de duda, temor, inseguridad, incredulidad, inmundicia, preocupado por los afanes de esta vida.
Al contrario quiero ser como el odre nuevo, limpio de todo lo viejo que me contamina, sin miedo en mi corazón, ser como un niño, humilde, curioso, sincero, agradecido, capaz de perdonar, capaz de olvidar, capaz de divertirse, capaz de descansar, capaz de amar dejando atrás todas mis cargas y dejando mi vida en tus manos.
Ven Señor y lléname de Tú Palabra con la cual conoceré el camino a la libertad, dame la fuerza suficiente para creer y seguirte; necesito recibir Tú mensaje con un espíritu nuevo, para que rompa el conformismo y la rutina de mi alma avejentada.
Tú lo que propones no es una interpretación más de la Ley, sino la vida nueva.
Tú serás mi apoyo ya que yo no puedo tener todo bajo control sino que te necesito hoy más que nunca, tengo que confiar por completo en Ti y dejarme guiar por tu palabra, porque me llevará a conocer la verdad y amarla en plenitud. Amén.
Propósito para hoy
Animaré a un familiar o amigo cercano para que asista y sienta la fuerza del Sacramento de la Reconciliación
Reflexionemos juntos esta frase:
"El cristiano está siempre lleno de esperanza; nunca puede dejarse llevar por el desánimo" (Papa Francisco)



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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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12 mensajes del papa Francisco para el año 2016


Doce uvas espirituales del racimo de la sabiduría del Pontífice para viajar por un año entre misericordia, perdón, amor, desapego de lo material…

Tabla de contenido


1. Constructores de puentes y no de muros en este 2016

En el año que empieza seamos hombres y mujeres constructores de puentes. “Cada cristiano construya siempre puentes de diálogo con los demás, no muros de rencor. El cristiano debe buscar siempre el camino para escuchar, el camino de la reconciliación, con humildad y mansedumbre, porque es lo que nos ha enseñado el Hijo de Dios”. Homilía de la misa matutina en la capilla de la Casa Santa Marta 23 de enero de 2015.

2. Aprender a conmovernos por el dolor de los demás en silencio pero transformando el sufrimiento en acción concreta…

Lejos de hipocresías este año 2016: “Sabed, hermanos, que los hipócritas no saben llorar, se han olvidado de cómo se llora, no piden el don de las lágrimas”, nos enseña el Papa.
Cuando se hace algo bueno, casi instintivamente nace en nosotros el deseo de ser estimados y admirados por esta buena acción, para tener una satisfacción. Jesús nos invita a hacer estas obras sin ninguna ostentación, y a confiar únicamente en la recompensa del Padre “que ve en lo secreto (Mt 6, 4. 6. 18)”. Lo expresó en la homilía de la misa de bendición e imposición de la ceniza, Basílica de Santa Sabina, 18 febrero de 2015.

3. La capacidad de avergonzarse y acusarse a sí mismo

La capacidad de avergonzarse y acusarse a sí mismo, sin descargar la culpa siempre en los demás para juzgarlos y condenarlos, es el primer paso en el camino de la vida cristiana que conduce a pedir al Señor el don de la misericordia. Es este el examen de conciencia sugerido por el Papa en la misa que celebró el lunes 2 de marzo, en la capilla de la Casa Santa Marta.

4. Soñar para encontrar el amor…

En este año nuevo vivir la reciprocidad del amor y soñar el encuentro con ella o él. “Hombre y mujer son de la misma sustancia y son complementarios”.
En la Biblia, cuando Dios plasma a la mujer mientras el hombre duerme, el Papa sugiere también otra cosa: “para encontrar a la mujer —y podemos decir para encontrar el amor en la mujer—, el hombre primero tiene que soñarla y luego la encuentra”. Lo sostuvo en la alocución en la audiencia general en plaza San Pedro, miércoles 22 de abril de 2015.

5. En este año evitar el apego a las riquezas que llevan solo a la corrupción del corazón, de la mente, de nuestro negocio…

Es necesario hacer de modo que si se poseen riquezas estas sirvan al “bien común”. Porque la abundancia que se vive de manera egoísta es “triste”, quita “esperanza” y genera “todo tipo de corrupción”, grande o pequeña.
Así podemos tener el propósito en este año nuevo de salir del ‘apego a las riquezas’ que nos “hace creer que todo está bien” y nos quita el horizonte. “Y vivir sin horizonte es una vida estéril, vivir sin esperanza es una vida triste”. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.

6. La oración cotidiana por nuestra salud y por la de los seres queridos afectados por el mal

La Iglesia invita a la oración continua por los propios seres queridos afectados por el mal. La oración por los enfermos no debe faltar nunca. Es más, debemos rezar aún más, tanto personalmente como en comunidad. Pensemos en el episodio evangélico de la mujer cananea (cf. Mt 15, 21-28). Lo expresó el Papa Francisco durante la predicación en la audiencia general en plaza San Pedro, miércoles 10 de junio de 2015.

7. Fuertes y revolucionarios en la fe en 2016 para superar divisiones e individualismo

El nuevo año es un espacio para emprender “la revolución” de la “alegría de la Evangelización”, que significa imitar el amor de Cristo que libera y da verdadera felicidad para superar las divisiones, los personalismos y el individualismo.
¿Cómo? El Papa explica: “Donándose, el hombre vuelve a encontrarse a sí mismo con su verdadera identidad de hijo de Dios, semejante al Padre y, como Él, dador de vida, hermano de Jesús, del cual da testimonio.
Eso es evangelizar, esa es nuestra revolución –porque nuestra fe siempre es revolucionaria–, ese es nuestro más profundo y constante grito”, sostuvo el Papa Francisco el 7 de julio en el parque Bicentenario de Quito, la última misa en su visita a Ecuador.

8. Trabajo para dar dignidad a sí mismos y a la propia familia

Se necesita fe y astucia. Que Dios nos conceda acoger su llamada con alegría y esperanza, en este momento difícil de nuestra historia, la llamada al trabajo para dar dignidad a sí mismos y a la propia familia”. El Pontífice explica que la primera escuela que enseña a ser buenos trabajadores es la familia y, asimismo destaca el trabajo de las amas de casa.
La fiesta y el trabajo forman parte del designio de Dios” para las familias. Lo expresó el Papa Francisco en la audiencia general celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano el pasado miércoles 19 de agosto 2015.

9. Soñar para no dejarte robar la esperanza

Esa es una frase que el papa repite mucho a los jóvenes: soñar para no dejarse robar la esperanza. En este año las cosas pueden ser duras, pero la esperanza nos abre a nuevos caminos de creatividad, pasión, deseos de construir.
Cada uno a veces sueña cosas que nunca van a suceder, pero soñalas, desealas, busca horizontes, abrite, abrite a cosas grandes”. Lo aseveró el Papa durante el saludo a los jóvenes del Centro Cultural Padre Félix Varela en La Habana, el domingo 20 de septiembre de 2015

10. Dios nunca abandona a quien confía en Él

Escribieron al Papa preguntando por qué los malvados parecen ser felices mientras que a los justos las cosas marchan en el sentido equivocado.
El Pontífice recuerda el salmo 1 —«Feliz el hombre que confía en el Señor». Y asegura que Dios nunca abandona a quien confía en Él. Lo explicó en la Homilía de la misa matutina en la capilla de la Casa Santa Marta jueves 8 de octubre de 2015.

11. Para ser felices hay que incluir y crear armonía en nuestros hogares, puestos de trabajo, en suma en el cotidiano

Jesús nos pide incluir a todos con gestos concretos, porque como cristianos “no tenemos derecho” de excluir a los demás, juzgarlos y cerrarles las puertas.
También porque “la actitud de excluir” está en la raíz de todas las guerras, grandes o pequeñas. Lo afirmó el Papa Francisco en la misa celebrada el jueves 5 de noviembre, por la mañana, en la capilla de la Casa Santa Marta.

12. Sentirnos amados para amar y perdonar

Un papá o una mamá que dice a su hijo: “No tengas miedo, estoy yo” y lo mima con una caricia, es la imagen de la condición privilegiada del hombre: pequeño, débil, pero tranquilizado, sostenido y perdonado por un Dios que está enamorado de él. Al inicio del camino jubilar el Papa Francisco —en la misa celebrada en Santa Marta el jueves 10 de diciembre.

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