martes, 15 de diciembre de 2015

Buenos días, 15 de diciembre de 2015


"Una familia que no come junta casi nunca o que no se habla en la mesa pero ve la televisión o usa el  smartphone, es una familia poco familia”
Papa francisco

 
 
BD VIDEO
 
 
SANTORAL
 
Urbicio,
eremita († 802)
 
Valeriano, Folcuino, Esteban, obispos; Faustino, Lucio, Cándido, Celiano, Fortunato, Ireneo, Antonio, Teodoro, Saturnino, Baco el joven, Víctor, Jenaro, Marco, mártires; Maximiano, Marino, Máximo, abades; Nino, Pablo el Joven, Sántulo, Silvia, confesores; Urbicio, eremita; Cristiana, virgen.
 

 
 
REFLEXIÓN:

Donde acaba la seguridad y empieza el vértigo,allí, justo allí, tu mano tendida, invitándome a cruzar.
 
Donde acaba el ruido y empieza la soledad,allí, justo allí, tu palabra, protegiéndome.
 
Donde acaba el egoísmo y empieza la justicia,allí, justo allí, tu compasión, transformando la mirada.
 
Donde acaba la nostalgia y empieza el futuro,allí, justo allí, la esperanza.
 
Donde acaban las heridas y empiezan las cicatrices,allí, justo allí, la ternura que nos sana.
 
Donde acaba la memoria y empieza el olvido,allí, justo allí, lo eterno, defendiéndonos de la ingratitud.
 
Donde acaba la risa y empieza el llanto,allí, justo allí, la caricia. Y el llanto es de alivio.
 
Donde acaba a fiesta y empieza la rutina,allí, justo allí, la música de dentro.
 
Donde acaba la noche y empieza el día,allí, justo allí, tu amanecer.
 
Donde acaba la fuerza y empieza la debilidad,allí, justo allí, un trozo de pan.
 
Donde acaba la rabia y empieza la paz,allí, justo allí, tu abrazo.
 
Libro: Mosaico Humano.Autor: José María Rodríguez Olaizola, SJ
 
 
 
ORACIÓN:
 
Ven Espíritu Santo, dame la luz para aguardar, en silencio, el llamado que Jesús quiera darme en esta oración. Fortalece mi espíritu para que sepa responder rápida y eficazmente, con generosidad y amor, a lo que Dios, en su Divina Providencia, quiera pedirme.
 
Petición

Señor, quiero seguirte, conviérteme en un auténtico discípulo y misionero de tu amor.


 
Meditación del Papa Francisco
 
Recordemos cuando Andrés y Juan encontraron al Señor, y después hablaron con Él aquella tarde y aquella noche. Estaban entusiasmados. Lo primero que hicieron Andrés y Juan fue ser misioneros. Fueron a ver a hermanos y amigos: "¡Hemos encontrado al Señor, hemos encontrado al Mesías!”. Esto sucede inmediatamente, después del encuentro con el Señor: esto viene enseguida.
 
En la exhortación apostólica Evangelii gaudium hablé de "Iglesia en salida”. Una Iglesia misionera no puede dejar de "salir”, no tiene miedo de encontrar, de descubrir las novedades, de hablar de la alegría del Evangelio. A todos, sin distinción. No para ganar prosélitos, sino para decir lo que tenemos y queremos compartir con todos, sin forzar, sin distinción. Las diversas realidades que representan en la Iglesia italiana indican que el espíritu de la missio ad gentes debe llegar a ser el espíritu de la misión de la Iglesia en el mundo: salir, escuchar el clamor de los pobres y de los lejanos, encontrarse con todos y anunciar la alegría del Evangelio. (Discurso de S.S. Francisco, 27 de noviembre de 2014)
 
 


Cosas que puedes hacer ahora para tener un Adviento con más sentido



Realmente puede ser diferente este año

Hacer que el Adviento sea significativo implica todo aquello que ocurre antes de que comience. A continuación 8 cosas que puedes hacer bien ahora para ayudar a garantizar que las siguientes semanas previas a la Navidad sean sagradas y gozosas para ti y tus seres queridos:

Sé razonable respecto a lo que compras

Cuando sabes lo que vas a comprar y dónde, tanto Adviento como Navidad se vuelven más significativos. Considera usar tu dinero para apoyar comercio local, así como monasterios y órdenes religiosas que hacen y venden hermosos objetos de artesanía y gastronomía.

Comprométete con la lectura espiritual este Adviento

Incluso si el tiempo de lectura para ti en estos días equivale a poco más que ver los ingredientes en la caja de cereales de tus hijos, es probable que puedas encontrar todavía 10 minutos antes de ir a la cama, o a primera hora de la mañana para una reflexión de Adviento, un pasaje de la Escritura o una memoria espiritual.

Crea un espacio de oración en tu casa

El Adviento es un tiempo perfecto para establecer un espacio para orar. Escoge un rincón de casa y coloca en ella una imágene sacra o una Biblia y reza en familia.

Solamente di no

El Adviento es rico cuando no está sobrecargado. Libera tu calendario y marca los compromisos que ya tienes: la obligatoria fiesta del destino, el concierto de Navidad de los niños, etc. Reserva algunas noches para ensayar villancicos, visitar comedores sociales. Y date el permiso de decir que no a todo lo demás, todos los extras que puedan distraerte de tu compromiso de vivir un Adviento con más sentido. Es difícil rechazar cosas buenas, pero cada no significa un a lo que realmente importa.

Añade en tu calendario la confesión

Hablando de compromisos, decide ahora mismo cuándo y dónde recibiriás el sacramento de la reconciliación este Adviento. Si tienes un tiempo y un lugar reservado, no te encontrarás en la misa de medianoche lamentándote de no haberlo hecho. Dale a Jesús, a tus seres queridos, un regalo esta Navidad, un nuevo tú. No olvides nunca que el Pater siempre está a tu servicio.

Elige una manera especial de dar

Durante el Adviento, estamos llamados a prestar especial atención a los pobres y ser generosos. Hay muchas maneras de hacerlo, pero hay algo relacionado con dar regalos que resulta significativo durante el Adviento, especialmente si tienes niños.

Seguro que en tu destino el pater está realizando una campaña de Navidad, colabora y preguntale que necesitan.




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