jueves, 29 de octubre de 2015

Buenos días, 29 de octubre de 2015. San Narciso


"Sólo cree de verdad el que practica lo que cree"
San Gregorio Magno
 
 
VIDEO
 
 
SANTORAL
 
Narciso,
obispo de Jerusalén (s. II)
 
Maximiliano, Donato, Colmán, Germán, Honorato, Valentín, Narciso, Etelnoto, Santiago, obispos; Decencio, Germán, Fidel, Jacinto, Quinto, Lucio, Feliciano, mártires; Eusebia, virgen y mártir; Eulalio, monje; Berlinda, Elfreda, Marvina, Ermelinda, Cenobio, confesores; Teuderio, abad; Sigeberto, rey.
 

 
 
REFLEXIÓN:
 
Una vez un ratón se dio cuenta de que el propietario de la granja había dejado una trampa. Inmediatamente decidió contarles sobre este al pollo, la oveja y la vaca. Pero ellos le dijeron: “La ratonera no es nuestro problema. ¿De qué debemos tener miedo?! ¡No tiene nada que ver con nosotros! “
 
Pero un día, una serpiente cayó en la trampa y mordió a la esposa del granjero. Para tratar el veneno y las toxinas, el granjero decidió hacer una sopa de pollo para su esposa. Para alimentar a los invitados que vinieron a visitar a la enferma, él sacrificó la oveja. Por desgracia, su esposa murió. Y para alimentar a los invitados en el funeral, el granjero mató a la vaca.
 
Durante todo este tiempo el ratón sólo se limitó a observar la escena desde su madriguera y se puso a pensar en esas cosas de las que nadie tiene nada que ver…
 
Moreleja: Nadie es inmune a nada, así que no se debe ser indiferente a los problemas de los demás.

 
ORACIÓN:
 
San Pablo afirma que el día del Señor llegará al improviso como un ladrón, pero también añade que Jesús vendrá a traer la salvación a quien cree en Él. Y concluye: Consuélense recíprocamente y sean de ayuda unos a otros. Y es precisamente este consuelo el que da la esperanza.
 
Éste es el consejo: «Consuélense. Consuélense recíprocamente». Hablar de esto: pero yo les pregunto: ¿nosotros hablamos de esto, que el Señor vendrá, que nosotros lo encontraremos a Él? ¿O hablamos de tantas cosas, incluso de teologías, de cosas de Iglesia, de curas, de monjas, de monseñores, todo esto? Y nuestro consuelo ¿es esta esperanza? Consuélense recíprocamente, consuélense en comunidad. En nuestras comunidades, en nuestras parroquias, ¿se habla de esto, que estamos en espera del Señor que viene? ¿O se habla de esto, de aquello, de aquella, para pasar un poco el tiempo y no aburrirse demasiado?”.
 
[...] Es  verdad, Él vendrá a juzgarme y cuando vamos a la Sixtina vemos aquella bella escena del Juicio final, es verdad. Pero pensemos también que Él vendrá a encontrarme para que yo lo vea con estos ojos, lo abrace y esté siempre con Él.
 
Consuélense recíprocamente con las buenas obras y ayúdense unos a otros. Y así iremos adelante. Pidamos al Señor esta gracia: que aquella semilla de esperanza que ha sembrado en nuestro corazón se desarrolle, crezca hasta el encuentro definitivo con Él. "Yo estoy seguro de que veré al Señor. Yo estoy seguro de que el Señor vive. Yo estoy seguro de que el Señor vendrá a verme", y éste es el horizonte de nuestra vida. Pidamos esta gracia al Señor y consolémonos unos a otros con las buenas obras y las buenas palabras, por este camino (Homilía en Santa Marta. 24 de abril de 2013)
 
Diálogo con Jesús
 
Señor, Tu fuerza restauradora poco a poco va modelando lo que Tú quieres que yo sea. Confío en tu Palabra, en tu misericordia y en tu perdón. En aquel día vendrás como Juez justo y darás a cada uno según sus obras. Me pides que sea vigilante, que administre bien los bienes que me has dado porque de ellos me pedirás cuenta. Te pido que continúes trabajando dentro de mi ser, en mi corazón para no apartarme de tu bendición ni tus gracias. Cuento contigo, con tu ayuda fiel y con tu mano poderosa para seguir luchando con valentía por mi salvación. Te entrego mis situaciones y mis problemas para que me ayudes a sanarlos y saber vivir apegado a tu justicia y tu verdad. Confío en que Tú me sostienes en este momento y me ayudas a vencer todos los obstáculos para que en libertad pueda proclamarte como mi Rey y Señor para siempre. Amén
 
Propósito para hoy
 
Por muy malos momentos que tenga, ofreceré mi trabajo con alegría por todas esas personas que no conocen el mensaje de Jesucristo
 
Reflexionemos juntos esta frase:
 
"Quien ayuda a los enfermos y a los necesitados toca la carne de Cristo, vivo y presente entre nosotros" (Papa Francisco)
 
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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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15 cosas que necesitas dejar de hacer 

para ser feliz


Líbrate de ciertas cosas que sólo causan dolor, stress y sufrimiento


Nos aferramos a ciertas cosas que sólo nos causan dolor, stress y sufrimiento, en vez de librarnos de ellas para ser más libres y felices.

A partir de hoy, vamos a desistir de todas esas cosas que no nos sirven más y vamos a aceptar el cambio. ¿Estás listo? Aquí vamos:


1 – Desiste de la necesidad de estar siempre en lo correcto

Muchas personas no logran soportar la idea de estar equivocadas – quieren siempre estar en la razón – incluso corriendo el riesgo de acabar con grandes relaciones o causar una gran dosis de stress para sí mismas y para los demás. Eso no vale la pena. Siempre que sientas la “urgente” necesidad de entrar en una discusión sobre quién está en lo correcto y quién no, pregúntate a ti mismo: “¿Es mejor estar en lo correcto o estás bien? ¿Qué diferencia hace eso? ¿Tu ego es realmente tan grande?”.

2 – Desiste de la necesidad de control

Ten la disposición de desistir de tu necesidad de controlar siempre todo lo que sucede contigo y con tu alrededor: situaciones, personas, etc. Independientemente de quien se trate: amores, colegas de trabajo o sólo extraños que has encontrado por la calle – sólo se tú mismo y respeta la libertad de los otros. Permite que todo y todos sean como son y ve cuánto eso te hará sentir mejor.

3 – Deja de culpar a los demás

Deja de culpar a los demás por lo que tienes o no tienes, por lo que sientes o no sientes. Deja de dar tu poder a los demás y comienza a tomar responsabilidad por tu vida.


4 – Deja la autocrítica destructiva

¿Cuántas personas se perjudican a sí mismas a causa de su repetitiva y derrotista mentalidad negativa y tóxica? No creas todo lo que tu mente dice – especialmente si ésta fuera negativa y autodestructiva. Tú eres mejor que eso.

5 – Desiste de tus creencias limitadoras
Desiste de tus creencias limitadoras sobre lo que puedes o no puedes hacer, sobre lo que es posible o imposible. A partir de ahora, no permitas que tus creencias limitadoras te mantengan atado al lugar equivocado. Abre tus alas y vuela.

6 – Deja de reclamar

Desiste de tu constante necesidad de reclamar sobre las cosas, personas, situaciones y acontecimientos que te dejan infeliz, triste y deprimido. Nadie puede dejarte infeliz, ninguna situación puede dejarte triste, a menos que lo permitas. No es la situación la que desencadena esos sentimientos en ti, sino el modo como tú escoges mirarla.

7 – Deja de criticar

Desiste de tu necesidad de criticar las cosas, situaciones o personas que son diferentes de ti. Todos somos diferentes, pero todos son iguales. Todo mundo quiere ser feliz, todo el mundo quiere amar y ser amado, y todo el mundo quiere ser comprendido.

8 – Deja de querer impresionar a los demás

Deja de intentar ser algo que no eres sólo para gustarle a los demás. Las cosas no funcionan de esa manera. En el momento en que dejas de intentar ser algo que no eres, en el momento en que te quitas todas tus máscaras, en el momento en que aceptas quien eres de verdad, verás que las personas se sentirán atraídas hacia ti, sin esfuerzo.

9 – Deja de resistirte al cambio

El cambio es bueno. El cambio te ayudará a pasar de A para B. El cambio te ayudará a mejorar tu vida, y también la vida de la gente a tu alrededor. Sigue tu felicidad y abraza el cambio sin resistirte.

10 – Deja las etiquetas

Deja de etiquetar cosas, personas o eventos que no entiendes por ser extraños o diferentes, e intenta abrir tu mente, poco a poco. La mente sólo funciona cuando está abierta.

11 – Deja de tener miedo

El miedo es sólo una ilusión, no existe – tú lo creas. Está todo en tu mente. Corrige el interior y el exterior se acomodará.


12 – Deja las excusas

Mándalas hacer las maletas y diles que están despedidas. No necesitas más de ellas. Muchas veces nos limitamos a causa de las muchas excusas que usamos. En vez de crecer y trabajar para mejorar nuestras vidas, nos quedamos atados, mintiéndonos a nosotros mismos, usando todo tipo de excusas que el 99,9% de las veces no son reales.

13 – Deja tu pasado

Yo se, es difícil. Especialmente cuando el pasado parece mucho mejor que el presente, y el futuro parece tan atemorizante, pero tienes que considerar el hecho que el momento presente es todo lo que tienes y todo lo que nunca vas a volver a tener. El pasado que extrañas – el pasado con el que sueñas – fue ignorado por ti cuando era presente. Deja de engañarte. Vive el presente en todo lo que hagas y aprovecha la vida. Al final, la vida es un camino, no un destino. Ten una visión clara para el futuro, prepárate, pero siempre vive el presente, el ahora.

14 – Deja los apegos

Este es un concepto que, para la mayoría, es muy difícil de entender – y tengo que admitir que para mí también lo era. Tú mejoras con el tiempo y la práctica. En el momento en que te distancies de las cosas, (y eso no significa que no sientas cariño por ellas, porque el amor y el apego no tienen nada que ver uno con el otro. El apego viene del miedo, mientras el amor… bien, el verdadero amor es puro y altruista, donde hay amor no puede haber miedo, y a causa de eso, el apego y el amor no pueden coexistir) te quedarás más tranquilo, serás más tolerante, más gentil y estarás más sereno. Llegarás al punto de ser capaz de comprender todas las cosas, sin tener que intentarlo.

15 – Deja de vivir tu vida para atender las expectativas de otras personas

Existen personas que viven una vida inauténtica, delineada por los demás. Ellas viven sus vidas de acuerdo a lo que los otros piensan que es mejor para ellas, viven sus vidas de acuerdo con lo que sus amigos, enemigos, profesores, gobierno y papás piensan que es mejor para ellas. Se ignoran a sí mismas, ignoran su llamado interior. Están tan absorbidas en agradar a todo el mundo, en alcanzar las expectativas de los demás, que pierden el control sobre sus vidas. Se olvidan de ser felices, de lo que quieren, de lo que necesitan y, eventualmente, se olvidan de sí mismas. Tú tienes una vida que está sucediendo ahora, y necesitas vivirla, poseerla y, especialmente, no dejar que la opinión de otras personas te distraiga de tu camino.

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