martes, 8 de septiembre de 2015

Buenos días, 8 de septiembre de 2015. La Natividad de la Virgen.


Se tienen menos necesidades
cuanto más se sienten las ajenas”.
Doris Lessing



VIDEO



SANTORAL
La Natividad de la Virgen María

Nuestra Señora de Guadalupe,
(Patrona de Extremadura),
del Coro, de Covadonga, de la Salud, de la Encina, de Regla, Alta Gracia, Peña de Francia, Castañar; María de las Virtudes.

Adrián, Timoteo, Néstor, Fausto, Nestabo y Zenón, Eusebio, Teófilo, Anmón, Nestorio, mártires; Sergio I, papa; Hugo, Corbiniano, obispos; Adela, viuda.







REFLEXIÓN:

Era una noche oscura y fría. Daniel bebía un café sentado en su sillón favorito en la sala de estudio de su casa.

Su familia dormía, mientras él reflexionaba sobre muchas cosas, tantas, que perdió la noción del tiempo.

Eran las tres de la mañana, llevó su taza vacía al lavaplatos, y abrió el refrigerador para prepararse  algo de comer.

Cuando cerró la puerta, vio junto a él a una figura muy conocida, pero nada apreciada…¡¡era la muerte!!

La espectral imagen le arrebató el sueño en un instante, lo miró fijamente y le dijo con voz tenue           
             
¿Sabes a qué he venido?

El asintió con la cabeza y dijo:
Sí, lo sé, ya es mi hora.

Confundida, la muerte preguntó a su víctima: ¿No vas a llorar? ¡Todos lo hacen! se arrodillan, suplican, juran que serán mejores, ruegan por otra oportunidad; mientras que tú, aceptas mi llegada con resignación.

Temeroso aun y con un nudo en la garganta, Daniel respondió: ¿De qué serviría? Nunca me darás otra oportunidad, tú solo haces tu trabajo.

Tienes razón, yo solo hago mi trabajo.

¿Puedo despedirme de mi familia? preguntó Daniel con la ligera esperanza
de recibir un sí.

-Tú has dicho que solo hago mi trabajo, yo no decido la hora ni el lugar, mucho menos los detalles.     

Lo siento… dijo Daniel.

No tienes que disculparte, poca gente piensa en su familia mientras está en vida pero al llegar este momento, todos piden lo mismo.

No lo entiendes, dijo Daniel con tono de reproche, yo perdí a mi padre cuando tenia 15 años, y mi sufrimiento fue grande… pero mi hija menor tiene tan solo 4, déjame decirle que la amo.

Tuviste 4 años para decírselo, tuviste muchos días libres, muchos cumpleaños, fiestas, y otros momentos en que pudiste decirle a tu hija que la amas … pero ¿Por qué solo pensaste en tu hija?

Mi hijo mayor no me creería, y mi esposa, bueno … a ella no creo que le interese si la amo o no. Nos hemos distanciado mucho. Pero mi niña, no hay día que entre por la puerta y no esté ahí para recibirme con un beso.

Deja de hablar, se hace tarde,      -lo interrumpió la Muerte,  pero … está bien ¿sabes? este momento hace que mucha gente haga conciencia de cómo vivió su vida. Lástima que lo hagan demasiado tarde.

Ambos salieron de la casa, un extraño tren aguardaba en la calle y lo abordaron.

-No todo es aburrido en el estado de  muerte, no puedo decirte lo que pasará al llegar, pero te propongo que juguemos una partida de Ajedrez “para matar el tiempo”.

Con sonrisa, y una lágrima Daniel le dijo:
¡que curioso! creí que no tenías sentido del humor…
El juego se inició. Daniel no se calmaba aunque comenzó ganando, consiguió un alfil y un caballo. Pero era obvio que eso no lo alegraba.

La Muerte le preguntó ¿A qué te dedicabas en vida?

Soy … es decir, era, un simple empleado en una fábrica de calzado.
¿Obrero?

No, trabajaba en la administración.
Ah … Supongo que te encargabas de ver si faltaba algún producto, o dinero.

Sí, en parte así era.

Hay algo que no entiendo …

¿Qué es lo que no entiendes?

Por qué ustedes teniendo tantas cosas buenas por hacer, se encierran en el trabajo, se olvidan de los sentimientos, no les importan los demás, se vuelven egoístas y violentos, pero cuando los visito yo, demuestran ternura, humildad, tristeza, miedo, e incluso lloran? ¿Por qué esperan a que llegue yo, si ya nada podrán hacer?

-No lo sé respondió Daniel…

En cambio, yo soy un simple “peón”, haciendo lo que debo hacer y nada más. Mientras ustedes son dueños de su propia vida, capaces de decidir qué harán con ella ¿y para qué? si su decisión más común es desperdiciarla viviendo sin manifestar cariño y amor…

Te creí más cruel, comentó Daniel.

¡Nada es lo que parece!

El silencio reinó por unos instantes mientras Daniel ponía en jaque a la muerte.

Dime … ¿qué pensabas cuando te casaste?

Pensaba en ser feliz, en formar una familia, en formar parte de la alta sociedad.

¿Y lo lograste?

Es broma ¿verdad? Me encontraste solo en la cocina, durante la madrugada, y te pedí despedirme de mi hija. Es obvio que no lo hice. Si hubiese mostrado más amor a mi familia, la solicitud de despedirme no hubiera sido necesaria.



ORACIÓN:

ORACIÓN POR LA HUMILDAD

Señor Jesús, manso y humilde.
Desde el polvo me sube y me domina esta sed de que todos me estimen, de que todos me quieran.
Mi corazón es soberbio. Dame la gracia de la humildad, mi Señor manso y humilde de corazón.

No puedo perdonar, el rencor me quema, las críticas me lastiman, los fracasos me hunden, las rivalidades me asustan.

No sé de donde me vienen estos locos deseos de imponer mi voluntad, no ceder, sentirme más que otros... Hago lo que no quiero. Ten piedad, Señor, y dame la gracia de la humildad.

Dame la gracia de perdonar de corazón, la gracia de aceptar la crítica y aceptar cuando me corrijan. Dame la gracia, poder, con tranquilidad, criticarme a mi mismo.

La gracia de mantenerme sereno en los desprecios, olvidos e indiferencias de otros. Dame la gracia de sentirme verdaderamente feliz, cuando no figuro, no resalto ante los demás, con lo que digo, con lo que hago.

Ayúdame, Señor, a pensar menos en mi y abrir espacios en mi corazón para que los puedas ocupar Tu y mis hermanos.

En fin, mi Señor Jesucristo, dame la gracia de ir adquiriendo, poco a poco un corazón manso, humilde, paciente y bueno.

Cristo Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo. Asi sea. 
(P. Ignacio Larrañaga)

------------------------------------------------
ESPECIAL BUENOS DÍAS
------------------------------------------------

 10 COSAS PARA AMAR A
TUS HIJOS


En el libro de los Proverbios (22,6) se lee:
"Inicia al niño en el camino que debe seguir, y ni siquiera en su vejez se apartará de él".


¿Cuál es la manera correcta de iniciar al niño en ese camino?
1.- Establecer contacto visual con sus hijos
El contacto visual requiere sólo pocos segundos, pero la mayor parte de las veces cuando respondemos a nuestros hijos estamos concentrados en nuestras ocupaciones. Toma un momento para levantar los ojos de la computadora, del teléfono o de las tareas domésticas para establecer un contacto visual con los espléndidos ojos de tu hijo mientras le hablas. Te va a querer por esto e iluminará tu jornada.
2.- Toca a tus hijos
Todo ser humano tiene necesidad de un contacto físico. Si no abrazas lo suficiente a tus hijos, buscarán el afecto físico en otro lugar. Los niños más grandes, en particular, pueden dudar en iniciar una relación de afecto físico con sus propios padres.
Toca el brazo de tu hijo mientras le hablas, tómalo de la mano mientras camina, rodéalo con el brazo un momento cuando vuelve de la escuela. Los niños que no aprenden el contacto físico sano y amoroso en los primeros años de su vida pueden tener problemas con las relaciones físicas de adultos, y pueden estar más expuestos al riesgo de abusos sexuales.
3.- Encárgate de que tus niños duerman
La falta de sueño nos hace egoístas y gruñones.
Es difícil amar a los demás cuando se está demasiado cansado. Dormir lo suficiente reduce las lesiones y la obesidad infantil y mejora el rendimiento escolar y el éxito social. ¿Cuánto sueño necesitan tus hijos, y cómo puedes mandarlos a la cama a tiempo? Mi amiga y colega la doctora Kelly Ross comparte su investigación sobre la incidencia de la falta de sueño en el bienestar de los niños y de los padres: no dormir lo suficiente hace que los padres tengan menos paciencia con sus hijos.
4.- Renuncia a gritar a tus hijos (o al menos inténtalo)
Jesús no gritaba, ¿por qué deberíamos hacerlo nosotros? Controlar nuestra rabia es verdaderamente fundamental para el desarrollo cerebral de nuestros niños. Se ha demostrado que una educación reposada aumenta las dimensiones del hipocampo, la parte del cerebro que modula, entre otras cosas, el estrés, las emociones y la memoria.
En un estudio de la doctora Joan Luby de la Washington University, los investigadores evaluaron cómo se comportaban los padres con los hijos en situaciones de estrés. Después estudiaron el cerebro de los niños cuando llegaban a la edad escolar. Los niños a los que sus padres daban un apoyo afectuoso durante los acontecimientos estresantes tenían de verdad un mayor volumen del hipocampo cuando llegaban a la edad escolar.
Decídete a aprender nuevos modos de relacionarte con tus hijos cuando te hacen enfadar de verdad. Yo he dejado de darles de nalgadas a mis hijos. Uso en cambio métodos como dar una nueva dirección, poner castigos escritos, tareas domésticas extras y muchos otros trucos para controlar a los niños. Ahora nuestros hijos se enfadan mucho menos, y yo igual
5.- Limita las actividades extraescolares y dedica tiempo a la vida familiar
¿Piensas que la mayor parte del tiempo que pasas con tus hijos es en el automóvil?
¿Renuncias a la cena familiar o a las tareas domésticas para llevar a tus hijos a las diversas actividades? Si es así, podría ser el momento de revisar el plan extracurricular de tu familia.
Yo tengo varios criterios para elegir sabiamente las actividades: qué beneficios les reportan, la inversión en dinero y sobre todo en tiempo, y si éstas roban demasiado tiempo para estar juntos. ¡Simplifica tu vida, y la suya!
6.- Tómate un tiempo para el juego creativo
Un desarrollo emotivo y social exitoso no se demuestra frente a una pantalla.
¿Tus niños juegan al abierto, construyen fortines y casetas y dedican tiempo a juegos creativos? La investigación muestra que el juego creativo desarrolla tipos de funciones cerebrales para alcanzar niveles más altos en matemáticas y en ciencias, así como el desarrollo intelectual, social y emotivo.
7.- Comer juntos
Jesús comía con aquellos a los que quería, y nosotros deberíamos hacer lo mismo. Si esto no basta para convencerte de dar prioridad a la cena en familia, tenemos también investigaciones pediátricas que muestran los beneficios para la salud para los niños que comen con su familia. Las comidas familiares se asocian a:
12% menor probabilidad de que los niños sufran sobrepeso
20% menor probabilidad de comer alimentos poco sanos
35% menor probabilidad de tener costumbres alimentarias desordenadas (anorexia, bulimia...)

8.- Cuidar a los enfermos
Puedes no ser capaz de dar la vista a los ciegos y de hacer caminar a los cojos, pero cuando tu hijo tiene la gripe estomacal, lo único que quieren tener cerca es un padre amoroso.
Los niños dependen de sus padres para estar sanos y recurren a ellos cuando están enfermos.
¿Hay que programar la revisión médica de tu niño? ¿Sigue una dieta sana? ¿Necesita tomar vitaminas? ¿Llevas a tus hijos cuando visitas a algún amigo enfermo?
Cuidar de los enfermos es una obra corporal de misericordia. Cuando cuidamos de nuestros niños enfermos, les enseñamos cómo acercarse a los enfermos para el resto de su vida.
9.- Cuídense a ustedes mismos
No podrán querer a sus hijos si no se aman a ustedes mismos.
¿Van demasiado de prisa, estresados y se ponen las primeras dos cosas que encuentran en el armario?
Es hora de cuidarse un poco.
¿Qué necesitan? Sueño, alimento, ejercicio y tiempo para rezar son esenciales.
¿Tienen bastante? Si la respuesta es no, piensen de forma práctica qué deberían dejar a un lado en su vida para cuidarse a ustedes mismos.
10.- Perdonen
¿Cómo podemos enseñar a nuestros hijos a perdonar, si no les perdonamos?
A veces hacemos tanto caso a las técnicas de cómo ser buenos padres y a la disciplina que nos olvidamos de perdonar a nuestros hijos. Por fortuna, Dios les perdona (y a nosotros). 
Autora: Doctora Kathleen Berchelmann, M.D., pediatra en el St. Louis Childrens Hospital y asistente de Pediatría en la Washington University School of Medicine, es cofundadora y directora de ChildrensMD, y también fundadoras de CatholicPediatrics.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario