lunes, 7 de septiembre de 2015

buenos días, 7 de septiembre de 2015. Santa Regina.

"El cristiano entra en la iglesia para amar a Dios y
sale para amar al prójimo".



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SANTORAL

Regina,
virgen y mártir (s. III)

Albino, Almundo, Tilberto, confesores; Gondulfo, Gratulo, Pánfilo, Teodorico, Vivencio, Euberto o Evorcio, obispos; Bono, Fausto, Mauro, Gerón, Calcedonio, Sozón, Severino, Juan, Eupsiquio, Atanasio, mártires; Carísima, Clodoaldo, Faciolo, Hildurdo, Lucas, Madelberta, Augustal, confesores; Eustaquio, Juan de Lodi, abades; Nemorio, diácono





REFLEXIÓN:

Dicen  que  la  vida   a veces  nos  da  otra  oportunidad..  y  me   puse  a  pensar  en  la palabra  oportunidad,

O
Orar  todos  los  días  por  tus familiares,   amigos,  y  por  ti.
P
Paciencia  en  todo  lo  que  esperes,  de  ti  y  de  los  demás,  y  por  que  no, del  mundo.
O
Optimismo,  porque   sin  eso, serias  un  ser  muerto  caminando entre  los vivos.
R
Respeto, empezando  por ti,  porque  si  tu  te respetas,  sabrás  respetar  a  los  demás.
T
Tolerancia,  porque  todo ser  que  transita  por  esta tierra,  no  está  exento de cometer  errores.
U
Unión,  que  tenemos  que lograr,  haciendo   puentes hasta  en  los  océanos.
N
Nacer, que   palabra  hermosa,  pero   te  diste  cuenta   que   solo   nos pasa  una vez ?
I
Integridad,  eso  va   de  la  mano,  con   los valores  que   poseemos.
D
Dedicación,  en  todo  lo  que  hagas, y  con  todas  tus  fuerzas
A
Amor,  por  ti,  por  todos,  porque  es  el  sentimiento  más  hermoso  que  existe.
D
Dar, con  lo  mejor  de  ti,  con  el corazón   abierto,  sin  esperar recompensa.

Orar,  paciencia, optimismo,  respeto,  tolerancia,  unión,  nacer,  integridad,  dedicación, amor,  dar.


ORACIÓN:


Amarás a Dios y luego al prójimo como a ti mismo
Mateo 22, 34-40. Tiempo Ordinario.
Pero el amor hay que demostrarlo más con nuestros comportamientos que con buenos deseos.


Oración introductoria

Jesús, lo más importante en mi vida debe ser el amor, a Ti y a los demás. Por ello, tener un diálogo de amor personal contigo es mi gran anhelo. Aumenta mi fe, mi esperanza y mi caridad para ser perseverante en la oración.

Petición

Cristo, Rey nuestro, quiero amarte con todo mi corazón y todas mis fuerzas.

Meditación del Papa Francisco

El Evangelio de hoy nos recuerda que toda la Ley divina se resume en el amor a Dios y al prójimo. El evangelista Mateo, cuenta que algunos fariseos se pusieron de acuerdo para poner a Jesús a una prueba. Uno de ellos, un doctor de la Ley le dirigió esta pregunta: '¿Maestro, en la Ley cual es el gran mandamiento?'. Jesús citando el Libro del Deuteronomio respondió: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el grande y primer mandamiento'.

Y podría haberse detenido aquí. En cambio Jesús añade algo que no había sido solicitado por el doctor de la ley: Dice de hecho: 'El segundo, después, es similar a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo'. Tampoco este segundo mandamiento es inventado por Jesús, pero lo toma del Libro del Levítico. La novedad consiste justamente en poner juntos estos dos mandamientos --el amor de Dios y el amor por el prójimo-- revelando que estos son inseparables y complementarios, son dos caras de una misma medalla. No se puede amar a Dios sin amar al prójimo, y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios. (S.S. Francisco, Ángelus, 26 de octubre de 2014, en Santa Marta).


Propósito

Vamos a visitar a nuestro Señor al menos cada semana en la Misa dominical y acordamos de conversar con Él algún ratito durante el día, creo que Él se sentirá feliz porque le mostramos nuestro amor filial con obras. Pero, además, nuestra vida cristiana mejorará de una manera muy notable. Entonces amaremos de verdad a Dios con nuestro comportamiento y no sólo con buenos sentimientos o palabras bonitas.


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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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Dejó el uniforme de coronel para vestir la sotana de cura

En el año 2007 Genaro Lusararian era un coronel y ocupaba un lugar en el comando general del Ejército. Un día se reunió con el comandante Jorge Rosales y le dijo que dejaba la fuerza para tomar los hábitos.


Con casi 50 años de edad se hizo sacerdote bajo el rito armenio, una rama de la Iglesia Católica que celebra la misa como hace 15 siglos.

La Iglesia Católica lo nombró capellán de la capilla del Hospital Militar, un cargo que lo pone como el único sacerdote vinculado directamente a la vida castrense. Hace dos años que es cura, usa sotana. De lunes a viernes celebra misa en castellano y los domingos en krapar, una variedad litúrgica del idioma armenio.

—¿Cuánto hace que se definió por la vida religiosa?

Me decidí allá a fines del 2007, hace dos años y poco que soy sacerdote. Pero en 1985 me reencontré con Cristo y me fui enamorando de Dios y su Iglesia. En 2004 comencé a sentir el llamado de Dios. Dije en el Ejército que me mandasen a donde quisieran para alejarme un poco del entorno familiar y las amistades. Y me mandaron a Haití, estuve un año como jefe del estado mayor del Batallón. Hasta ahí era un militar que disfrutaba de su profesión.

Pasó de mandar sobre cientos de hombres armados a buscar la salvación de las almas.

En la vida militar hay una disciplina que también hay en la Iglesia, donde hay un orden, Dios todo lo creó jerárquico, ordenado, de lo contrario sería un caos. Me siento dichoso de hacer esto.

¿Alguna vez pensó en formar una familia?

Sí, estuve ennoviado, creí que me iba a consagrar al matrimonio pero con el tiempo me di cuenta de que Dios tenía otra cosa preparada.

¿Se retiró del Ejército cuando ya no tenía posibilidades de ascender?

No, me retiré con 45 años, podría haber estado hasta los 55. Era un paso importante dejar la vida militar y quería estar seguro. Amo a Dios y a su Iglesia pero también amo la vida militar desde chiquito, mi padre también era militar y esto me maravilló desde niño.

Por definición, las armas están consagradas a la destrucción y la fe a generar esperanza en las personas. ¿Cómo se conjugan esas cosas?

Las armas se pueden usar para atacar o para defender. Tengo el derecho y hasta la obligación de defender lo mío. Los ejércitos son la autodefensa de la nación, nación creada por Dios. Perfectamente un militar puede ser cristiano y un cristiano puede ser militar. Me dicen que di un giro de 180 grados y no es así. Yo entré al Ejército para servir, para defender lo mío, mi patria, mis tradiciones, la paz y mi familia, eso es algo muy cristiano. La familia y la patria son una parte importante en el plan de Dios. Hay mucho más en común de lo que parece. Una cosa es buscar la paz y otra cosa es el pacifismo, eso de dejar todo de lado para no chocar con nadie, pero después el mal avanza. La función de las Fuerzas Armadas es poner un freno al mal.

¿En términos éticos, para un militar, no hay pecado en matar a otra persona?

No, al contrario. El cristiano tiene hasta la obligación de defender su patria, su familia.

¿Cómo es ser militar y sacerdote en un país agnóstico?

Reina el laicismo, pero hay mucha más fe de lo que se supone. La gente vive su fe de manera íntima, a veces hasta fuera de la familia. La gente está convencida de que es eso lo que la Constitución pide, pero en realidad lo que dice es que el Estado no tiene religión alguna, hay libertad. Nos hemos acostumbrado a vivir sin Dios, pero hay necesidad de Dios. No puedo ser capellán del Ejército o del Hospital Militar, soy capellán de la capilla del Hospital.

¿Ha tenido problemas en el Ejército por su fe?

No, a veces hay preguntas, alguna cachada, como le pasa a cualquier cristiano. Todos sabían que trataba de vivir mi vida coherentemente con mi fe.

Que el comandante del Ejército, general Guido Manini Ríos, sea católico, ayuda.

Sí, es una satisfacción. Además de todas las cualidades que lo adornan, es católico practicante y es un amigo. Es un conocedor de las necesidades espirituales del personal, eso ayuda mucho.

A su capilla vienen muchos militares.

Sí, he vivido muchas cosas con ellos, sé lo que pasan, lo que sufren.

¿Concurre a la cárcel de Domingo Arena?

Sin dudas, todos los miércoles celebro misa y los jueves voy a Coraceros. También celebro misa en la habitación de algunos de ellos que están en el Hospital Militar. Hay mucha más fe de la que creemos. A mí me ha dado alegría ver el bien que les hace Jesucristo en la Eucaristía, es una gran alegría para ellos. Es un aliciente, con alegría nos reunimos todas las semanas. Ahí uno ve en la práctica el bien que hace la fe.

¿Lleva alivio a las almas?

Sin dudas, uno lleva el mensaje de Jesucristo, porta el sentido de amor que Dios tiene. No llevo lo que Genaro piensa, llevo lo que la Iglesia promovió durante 20 siglos.

¿Cómo se viven las acusaciones por las violaciones a los Derechos Humanos?

Te digo como lo vivo yo. Hubo de todo, la patria estuvo en peligro de caer en manos de una subversión y las Fuerzas Armadas salieron a defenderla. Hoy solo se habla de los excesos que cometieron las Fuerzas Armadas pero no se habla de todo lo otro, de todo el bien que se hizo y todo el mal que evitó. En todo combate o guerra se cometen errores. La subversión agredió a todos los orientales, salimos a defender al país. Yo lo viví con mi padre, era un hombre alegre, de familia, daba clases de matemáticas. Para el militar integrar las Fuerzas Armadas no es un trabajo, se está al servicio las 24 horas, es una disciplina de Dios.

La fe de los armenios sobrevivió al genocidio.
Tras el genocidio armenio, ocurrido a partir del año 1915, y la guerra turco-armenia en 1920, los bolcheviques invadieron el país y acordaron con Turquía una partición de territorios. Los comunistas transformaron Armenia en una república soviética que se mantuvo bajo ese régimen hasta su independencia, ocurrida en el año 1991.

El padre Genaro Lusararian entiende que el comunismo no pudo frenar la fe cristiana. "Hay mucha fe en Armenia, es uno de los signos de pertenencia del pueblo junto al idioma. Además, Armenia fue la primera nación cristiana en la historia, allá en el año 301 cuando San Gregorio bautizó al rey Tiríades", explicó.

Si bien su apellido es armenio, en la casa de los Lusararian no se vivían las tradiciones del país de sus abuelos.

Fue en 2008 cuando ingresó al seminario que el obispo armenio le consultó si sentía que en el llamado Dios también le pedía servir a sus paisanos.

Finalmente, en agosto de 2009 fue enviado al seminario del rito armenio en Roma para culminar sus estudios.

El rito armenio es uno de los 23 ritos católicos que se manejan en Oriente.

Lusararian sabe que Armenia está "empobrecida" y que se están haciendo esfuerzos para promover el turismo. Si bien no hay datos precisos, se estima que en Uruguay hay entre 10.000 y 14.000 armenios y descendientes directos.

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