lunes, 28 de septiembre de 2015

Buenos días, 28 de septiembre de 2015



Cuanto menos poseemos, más podemos dar.
Parece imposible, pero no lo es.
Esa es la lógica del amor.
Madre Teresa de Calcuta
 
 
 
VIDEO
 
 
 
SANTORAL


Wenceslao, rey
(c. a. 907-c. a. 928)
 
Marcial, Lorenzo, Privato, Estacto, Alfio, Alejandro, Zósimo, Nicón, Neón, Heliodoro, mártires; Alarico, Alodio, Annemondo, Ausencio, Doda, Eustiquio, Everardo, confesores; Simón de Rojas, fundador; Salomón, obispo; Caritón, abad; Exuperio, Fausto, Salonio, Silvino, obispos; Lioba, virgen; Baruc, profeta.
 

 

 
REFLEXIÓN:
 
Un pájaro yacía de espaldas en el suelo y tenía sus patas tiesas hacia el cielo. Pasó otro pájaro por allí y le preguntó asombrado:
"¿Por qué estás tumbado y yaces de esa forma en el suelo? ¿Por qué tienes tus patas tan tiesas hacia arriba?"
Respondió el pájaro tumbado en el suelo:
"Soporto el cielo con ambas patas. Si las retirara, el cielo se derrumbaría, todo se vendría abajo".
Apenas había dicho esto, se soltó de una encina, una pequeña hoja seca que cayó al suelo, crujiendo, cerca del pájaro.
El pajarillo se asustó tanto, que preso de pánico, se puso instintivamente de pie y batiendo las alas, con poderoso vuelo, abandonó su actitud prepotente...
No obstante, el cielo... permaneció como siempre... en su lugar.
¡Por una hoja! ¡Por el ruido de una pequeña hoja de encina que le cayó muy cerca... el pajarillo abandonó, de golpe, todas sus teorías, todos sus discursos, todos sus argumentos y sus pretendidas seguridades  que tantas veces había proclamado! 
Cuando llega la hora de la verdad, el tiempo de prueba, de una enfermedad grave e irreversible, una desgracia familiar, la muerte de una ser querido.
Quierase o no, hay momentos en la vida, en los que, instintivamente, nos impulsan a mover, a usar de nuevo, el poderío de nuestras alas: la fe y la esperanza. Y las alas no suelen fallar nunca  para remontar el vuelo... cielo arriba.
Es la fuerza de la verdadera humildad.
 
ORACIÓN:
 
Gracias, Señor, porque conoces mi debilidad y aún así me llamas a la santidad. Te suplico que mi oración me llene de confianza, no en mi esfuerzo o virtud, sino en tu inmensa misericordia, en tu compasión para conmigo y en tu gracia que hace que todo sea posible.
 
Petición

Señor, ayúdame a no defraudarte y a corresponderte buscando la perfección en mi amor, hoy más que ayer.
 
Meditación del Papa

Es darse a sí mismo, dar el corazón, precisamente a los que no nos quieren, que nos hacen mal, a los enemigos. Esta es la novedad del Evangelio. Jesús nos muestra que no hay mérito en amar a quien nos ama, porque eso también lo hacen los pecadores. Los cristianos, sin embargo, estamos llamados a amar a nuestros enemigos. Hacer el bien y prestar sin esperar nada a cambio, sin intereses y la recompensa será grande. El Evangelio es una novedad. Una novedad difícil de llevar adelante. Pero significa ir detrás de Jesús.
 
Y podríamos decir: '¡Pero, yo... yo no creo que sea capaz de hacerlo!' - 'Si no lo crees, es tu problema, pero el camino cristiano es este. Este es el camino que Jesús nos enseña.  '¿Y qué debo esperar?' Ir sobre el camino de Jesús, que es la misericordia; ser misericordiosos como el Padre es misericordioso. Solamente con un corazón misericordioso podremos hacer todo aquello que el Señor nos aconseja. Hasta el final. La vida cristiana no es una vida auto referencial; es una vida que sale de sí misma para darse a los otros. Es un don, es amor, y el amor no vuelve sobre sí mismo, no es egoísta: se da. (Cf Homilía de S.S. Francisco,  11 de septiembre de 2014, en Santa Marta).
 
Reflexión

En nuestra sociedad, amamos a los que nos aman; hacemos el bien a quienes nos lo hacen y préstamos a quienes sabemos nos lo van a devolver. Una conducta muy razonada, que no compromete en nada. Pero obrando así, ¿qué es lo que nos distingue de los que no tienen fe?. Al cristiano se le pide un "plus" en su vida: amar al prójimo, hacer el bien y prestar sin esperar recompensa, pues eso es lo que hace Dios con nosotros, que nos ama primero para que nosotros le amemos.
 
Tenemos que adelantarnos a hacer el bien, para despertar en el corazón de los otros sentimientos de perdón, de entrega, de generosidad, paz y gozo; así nos vamos pareciendo al Padre del cielo y vamos formando en la tierra la familia de los hijos.
 
Propósito

Transformar los problemas y conflictos del día de hoy en oportunidades para crecer en la confianza en la providencia de Dios.
 
Diálogo con Cristo

Señor, Dios Todopoderoso, rico en misericordia y perdón, mira nuestra torpeza para amar, nuestra poca generosidad en la entrega y nuestra dificultad a la hora de perdonar. Te pedimos nos concedas un corazón misericordioso que se compadezca de las necesidades de nuestros hermanos.
 
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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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El Real Madrid ficha a Kovacicreza habla de su fe lleva camisetas de Cristo y visita Medjugorje

El croata fue monaguillo y su novia cantaba en la parroquia



El Real Madrid ha confirmado la contratación para las próximas seis temporadas del mediocentro croata de 21 años, Mateo Kovacic, que cuando tenía 18 años fue fichado por el Inter de Milán por 15 asombrosos millones de euros, jugó la pasada temporada en el Inter de Milán donde disputó 44 partidos y anotó 8 goles. En la selección croata tiene otro compañero del Real Madrid, Luka Modric. Los expertos alaban en Kovacic su habilidad en la media punta y un último pase potente.

Además, Kovacic es un católico convencido y habla de su fe con fuerza.

Una infancia peculiar


Kovacic nació un 6 de mayo de 1994 en Linz, Austria. Hasta ahí se habían mudado sus padres en 1991, huyendo de la guerra de los balcanes, procedentes de KotorVaros, una ciudad eminentemente poblada por ortodoxos y que fue devastada por los serbios.

En tierras austriacas dio sus primeros pasos como futbolista, creciendo en el seno de una educación católica. "Era un niño tranquilo, valiente y muy religioso. Iba todos los domingos a misa". Así le definían sus padres, que en 2007 decidieron volver a casa con el muchacho pese a que ya llamaba la atención de diversos clubes.

Con 13 años entró en el Dinamo de Zagreb, el mayor equipo del país. Fue ascendido a un equipo dos categorías más alto del que le correspondía por su edad.

Pero en 2009, con quince años, sufrió un duro revés. Una doble fractura de tibia y peroné, con una complicada operación, le mantuvieron diez meses sin poder jugar a fútbol. "Me apoyé en la fuerza de Jesús para pasar ese mal momento. Definitivamente, volví aún más fuerte gracias a Él. Son experiencias que hacen que tu cabeza se vuelva más fuerte", declararía después.

Apenas un año después debutaba en el primer equipo del Dinamo, convirtiéndose en el futbolista más joven que llegaba a la Primera División de Croacia. Por si fuera poco, en el mismo día de su debut, el 20 de noviembre, con 16 años y 198 días, marcaba su primer gol, lo que le convertía en el goleador más joven de toda la historia en el fútbol croata.

A pesar de ello, y de la lógica fama que alcanzó en su país, Mateo Kovacic continuaba mostrando día a día su fe. No en vano, pese a ser la nueva estrella en Croacia, continuaba no sólo acudiendo a misa todos los domingos, sino que seguía oficiando de monaguillo.


En la iglesia encontró el amor


Aquello le valió algunas burlas de sus amigos y compañeros de equipo, pero como el mismo Kovacic afirma, "no me importaba, nunca me molesté, y nunca dejé de hacerlo. Ahora lo veo con cierto humor...".

Entre otras cosas, porque fue precisamente en la iglesia donde conoció a su novia. Isabel era corista del coro de la parroquia. Una vida tan reservada la suya que no fue hasta cuando llegó al Inter este enero que dio a conocer su nombre, para disgusto de la prensa croata, que durante más de dos años estuvo tratando de investigar de quién se trataba.

Ha sido comparado con Messi. Aunque él, modesto, rehúye tal analogía. "No tengo ni un 10% del talento de Messi", afirma. "Pero con mucho trabajo y la ayuda de Dios me puedo convertir en un gran futbolista", afirmaba en 2013.

En Italia varias veces ha hablado de su fe, fuente de su fuerza. "No tengo problemas en decir que creer me da fuerza, me ayuda a jugar mejor" ni en reconocer que "normalmente, debajo de la camiseta del equipo, me pongo una camiseta con una imagen de Jesús".

Por eso, a nadie extrañó cuando, el día previo al derbi de la Madonnina (partido entre el Milan y el Inter, y que recibe ese nombre por la estatua de la Virgen María situada en la cima del Duomo), Kovacic declaró que "cuando uno cree en Jesús, no tiene miedo del diablo", sobrenombre con el que se conoce al Milan.


Habitual de Medjugorje


Cómo el mismo ha reconocido en más de una ocasión, cuando puede acude en peregrinación al Santuario de la Virgen en Medjugorje. De hecho, se encontraba en Herzogovina cuando recibió la llamada del Inter. "Es algo realmente maravilloso para mí.Aquí puedes ir a Misa todos los días. Es realmente bello poder estar aquí, y me enorgullece ver que siempre somos bien recibidos en Herzegovina", afirma Kovacic.

En Italia explicó cómo afronta la tensión del fútbol."Rezo antes de todos los partidos. Me da la fuerza y la inspiración para jugar, y el poder saber que todo va a estar bien. Como cualquier persona normal, tengo mis heridas y debilidades, y la oración y la fe me ayudan a superarlo".

Artículo originalmente publicado por Religión en Libertad

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