jueves, 24 de septiembre de 2015

Buenos días, 24 de septiembre de 2015. Nuestra Señora de la Merced

El amor se manifiesta mejor con hechos que con palabras
(Santo Cura de Ars, Sermón sobre Jesucristo)
 

 
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SANTORAL
Nuestra Señora de la Merced
 
Ama, virgen; Andoquio, Tirso, Félix, Pacífico, Pafnucio, Pablo, Tata, Sabiniano, Máximo, Rufo, Eugenio, mártires; Anatolón, Roberto, confesores; Gerardo, Rústico, obispos; Esteban, rey de Serbia; Terencio, patriarca; Geremaro, abad.
 

 
 
REFLEXIÓN:
 
Al camello, si no le das de beber todos los días, no le importa ; si no le das de comer, tampoco, si no le dices el camino, él lo sabe, él te llevará, él te traspasará hasta el otro lado del desierto, te pondrá sano y salvo en la otra orilla.
 
Los camellos son tranquilos, pero cuando se enfadan pueden ser peligrosos. Tiene una fuerza enorme el camello y con su patas puede tumbar un coche y esa dentadura enorme puede destrozar un cráneo humano sólo de un bocado. Y los camelleros lo saben muy bien.
 
El camellero, a veces, tiene que frenarlo o estimularlo para que vaya más de prisa. Los camellos obedecen con mucha paciencia y tranquilidad.
 
Naturalmente el resentimiento se va acumulando en la joroba del camello. El camello quiere a su camellero como la vaca quiere a su dueño pero también tiene este resentimiento. Si el camello llega a enfadarse, pobre camellero. Pero los camelleros conocen muy bien a sus camellos y antes de que lleguen al tope, les hacen descargar sus sentimientos negativos. Aparcan su carro, desatan el camello y lo dejan libre. Luego tomas su turbante, que es su símbolo; está incluso impregnado de sus olores, de su personalidad y generosamente lo arrojan a los pies del camello. El camello entonces se lanza a cuatro patas a pisotearlo, lo hace trizas y lo destroza todo con locura. El camellero lo observa con toda tranquilidad desde lejos. El camello desahoga todos sus malos sentimientos y el camellero lo mira tranquilo, Por fin el camello se cansa, deja por tierra el turbante hecho trizas y vuelve a ser un camello tranquilo y pacífico. El camellero sabe que ha pasado la crisis, se compra otro turbante, porque ya el que tenía no le sirve mas y vuelve tranquilamente a sus caminos con el camello atado a su carro, como si nada hubiera pasado.
 
También los seres humanos somos un poco como los camellos; podemos soportar, tragar humillaciones y dominar nuestros sentimientos negativos, etc. Pero todas las cosas tienen un límite y a veces hace falta descargar la tensión acumulada y desahogarse con alguien que sepa comprender también lo excesivo de nuestras expresiones.
 
La carta a los Efesios también nos amonesta a no provocar a los demás "Y ustedes padre, no irriten a sus hijos, sino para educarlos, usen la corrección y advertencias que puede inspirar el Señor" (Ef 6,4)
 
También las burlas tienen un límite que no se puede superar. Tenemos que darnos cuenta hasta que punto reírse de un defecto de una persona puede ser un signo de confidencia y fraternidad y cuando, en cambio, se convierte en ofensa.
 
 
ORACIÓN:

Dios mío, al igual que la mujer del Evangelio, te busco con una gran fe en esta oración. Soy consciente de mis miserias y necesito tu perdón. No permitas que me aparte de Ti, porque en Ti tengo puesta toda mi esperanza. Te amo y deseo ardientemente compartir este amor con los demás.


Petición
Señor, ayúdame a reparar mis faltas con esta oración sincera y humilde.


Meditación del Papa Francisco
El Evangelio que hemos escuchado nos abre un camino de esperanza y de consuelo. Es bueno percibir sobre nosotros la mirada compasiva de Jesús, así como la percibió la mujer pecadora en la casa del fariseo. En este pasaje vuelven con insistencia dos palabras: amor y juicio.
Está el amor de la mujer pecadora que se humilla ante el Señor; pero antes aún está el amor misericordioso de Jesús por ella, que la impulsa a acercarse. Su llanto de arrepentimiento y de alegría lava los pies del Maestro, y sus cabellos los secan con gratitud; los besos son expresión de su afecto puro; y el ungüento perfumado que derrama abundantemente atestigua lo valioso que es Él ante sus ojos.
Cada gesto de esta mujer habla de amor y expresa su deseo de tener una certeza indestructible en su vida: la de haber sido perdonada. ¡Esta es una certeza hermosísima! Y Jesús le da esta certeza: acogiéndola le demuestra el amor de Dios por ella, precisamente por ella, una pecadora pública. El amor y el perdón son simultáneos: Dios le perdona mucho, le perdona todo, porque «ha amado mucho»; y ella adora a Jesús porque percibe que en Él hay misericordia y no condena. Siente que Jesús la comprende con amor, a ella, que es una pecadora. Gracias a Jesús, Dios carga sobre sí sus muchos pecados, ya no los recuerda. Porque también esto es verdad: cuando Dios perdona, olvida. ¡Es grande el perdón de Dios! Para ella ahora comienza un nuevo período; renace en el amor a una vida nueva.  (Homilía de S.S. Francisco, 13 de marzo de 2015).
Propósito
Evitar, hoy, juzgar a los demás para mantener un corazón generoso y misericordioso como el de Cristo.


Diálogo con Cristo 
Dios Padre misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia, ten compasión de tus hijos pecadores y apiádate de las obras de tus manos para que podamos permanecer en pie el día de tu venida gloriosa.
 
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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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Cómo tener más tiempo


Distingue entre importante, urgente y circunstancial



Mamá/Papá ¿tienes tiempo?

Se despierta temprano, prepara el café de la mañana, prepara las meriendas, hace las compras, lleva a los niños a la escuela, paga las cuentas, hace gimnasia, da el baño al bebé, hace las tareas domésticas, trabaja… si enlistara las actividades de un día de una mamá, ocuparía todo el texto.

Incluso así, escucho preguntas del tipo, ¿tienes tiempo para hacer eso? ¿cómo sacas tiempo para eso? ¿cómo tener más tiempo?

Si hay algo justo en este mundo, se llama tiempo. Es igual para todo el mundo, desde el más rico hasta el más pobre. Lo que hace la diferencia es la forma como cada uno usa el suyo.

Christian Barobra, en su libro Triángulo del Tiempo, divide las actividades que consumen el tiempo en tres partes:

  1. Importante

  1. Urgente

  1. Circunstancial

Importante: Son las cosas que traen resultados y se tiene tiempo para realizarlas.

Son actividades que pueden esperar horas, días, semanas, etc. Tienes una sensación positiva en la ejecución de lo importante. Es la esfera del camino correcto, en el cual caminas y sabes que en la línea de llegada estará el resultado planeado.

Las tareas importantes tienen un plazo para realizarse, de lo contrario se volverían urgentes, proporcionan placer al ser realizadas, en general son espontáneas.

Urgente: La esfera de la urgencia abarca todas las actividades en que el tiempo es corto o ha terminado.

Son las actividades sobre las que planea la hora, y en algunos casos no pueden preverse. Esas actividades generan tensión, stress, prisa. El mayor error de las urgencias es definirlas como prioridades, así muchos se preocupan en priorizar las urgencias.

Muchas personas hacen eso inconscientemente para sentirse bien por ser quienes solucionan los problemas que nadie ha resuelto, y así se sienten que actúan como héroes.

Al hacer una analogía de tu vida como un vuelo de avión, ¿estás en la posición del piloto o el pasajero?

Circunstancial: cubre las tareas innecesarias, sin resultados.

Son las actividades que gastan tiempo de forma inútil, las tareas hechas por comodidad o por ser “socialmente” apropiadas. Es la esfera del camino que no lleva a ningún lado. Por ejemplo: una visita que llega de sorpresa, o un café, etc.

Pueden ser importantes o urgentes para otras personas, pero no para ti. Son cosas que haces en exceso y terminan haciéndote perder tiempo innecesariamente. Van en contra de tu plena voluntad. Tú aceptas por educación, por condiciones o por miedo a decir que no. Generan una sensación de insatisfacción, angustia, saturación, decepción.

Entonces, ¿cómo estás usando tu tiempo?


¿Estás atendiendo más lo urgente? ¿Hay un equilibrio entre el triángulo?


Según el autor, el triángulo más adecuado para usar el tiempo es enfocar el 70% de tu tiempo en las tareas importantes, 20% en las tareas urgentes y 10% en las tareas circunstanciales.


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