martes, 1 de septiembre de 2015

Buenos días, 1 de septiembre de 2015. JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN


"No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia
sin sentirse mejor y más feliz"
Madre Teresa de Calcuta




VIDEO




SANTORAL
Gedeón,
juez de Israel (A. T.)

Egidio (Gil), abad; Terenciano, Victorio, Constancio, Melecio, Prisco, Lupo, Sixto, Támaro, obispos; Anmón, diácono y mártir; Leto, Régulo, Vicente, Arturo, Inés, Castrense, Rosio, Heraclio, Secundino, Adyutorio, Marcos, Elpidio. Canión, Vindomio, mártires; Ana, profetisa; Verena, virgen; Josué, patriarca; Gedeón, juez.




REFLEXIÓN:

Me gustaría que cuando crezcas fueras como el lápiz”.

Intrigado, el nieto miró el lápiz, y preguntó al abuelo, “¿Y qué tiene de especial?”

Un gran pensador escribió que ‘todo es según el color del cristal con que se mira’, y lo mismo pasa con el lápiz” –dijo el abuelo. “Si lo vemos calmadamente, encontramos que tiene cinco cualidades extraordinarias, que si logras imitarlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.

En primer lugar, al igual que el lápiz, tú puedes hacer grandes cosas, sin olvidar nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esa mano se llama Dios. Créele, confía en Él y depende siempre de Él.

Lo segundo, de vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y usar el sacapuntas. El lápiz sufre un poco, es cierto, pero rápidamente la punta estará afilada. También tú debes ser capaz de soportar algunos dolores que harán de ti una mejor persona.

Tercero, el lápiz tiene a nuestra disposición una goma para borrar lo que no proceda. Y óyeme bien. Corregir algo que hayamos hecho no significa que sea algo malo, sino más bien algo importante que debemos rectificar, y que nos permite mantenernos en el camino del amor a Dios y a nuestros semejantes.

Cuarta cualidad: mira bien el lápiz. Lo principal no es la madera ni su forma, sino el grafito que tiene adentro. Cuida siempre con esmero todo lo que sucede dentro de ti, ‘porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas’. (Mc 7, 21a).

La quinta cualidad es importante: el lápiz siempre deja una marca. Has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos. Trata siempre de estar consciente de cada cosa que hagas”.


ORACIÓN:


Mateo 22,34-40
Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu


Reflexión del Papa Francisco

Jesús, citando el Libro del Deuteronomio, responde: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento».

Jesús habría podido detenerse aquí. En cambio Jesús agrega algo que no había sido preguntado por el doctor de la ley. De hecho dice: «El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Este segundo mandamiento tampoco lo inventa Jesús, sino que lo retoma del Libro del Levítico. Su novedad consiste justamente en el juntar estos dos mandamientos – el amor por Dios y el amor por el prójimo – revelando que son inseparables y complementarios, son las dos caras de una misma medalla.

No se puede amar a Dios sin amar al prójimo y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios... En efecto, la señal visible que el cristiano puede mostrar para testimoniar el amor de Dios al mundo y a los demás, a su familia, es el amor por los hermanos.

El mandamiento del amor a Dios y al prójimo es el primero no porque está encima del elenco de los mandamientos. Jesús no lo coloca en el vértice, sino al centro, porque es el corazón desde el cual debe partir todo y hacia donde todo debe regresar y servir de referencia.

Ya en el Antiguo Testamento la exigencia de ser santos, a imagen de Dios que es santo, comprendía también el deber de ocuparse de las personas más débiles como el forastero, el huérfano, la viuda...

A este punto, a la luz de esta palabra de Jesús, el amor es la medida de la fe, y la fe es el alma del amor. No podemos separar más la vida religiosa, de piedad, del servicio a los hermanos, de aquellos hermanos concretos que encontramos.

No podemos dividir más la oración, el encuentro con Dios en los Sacramentos, de la escucha del otro, de la cercanía a su vida, especialmente a sus heridas. Acuérdense de esto: el amor es la medida de la fe. Tú ¿cuánto amas?...

Jesús abre un claro que permite ver dos rostros: el rostro del Padre y aquel del hermano... Y deberíamos preguntarnos, cuando encontramos a uno de estos hermanos, si somos capaces de reconocer el rostro de Cristo en él: ¿somos capaces de esto?

[...] Jesús nos dona el Espíritu Santo, que nos permite amar a Dios y al prójimo como Él, con corazón libre y generoso. (Reflexión antes del rezo del ángelus, 12 de octubre de 2014)

Diálogo con Jesús

Señor mío, cierra todas las heridas que hay en mi corazón que no me dejan ser capaz de salir y servirte con pasión y entrega. De ninguna manera es posible que yo diga que te ame sino amo al prójimo como a mí mismo ¡Me convertiría en un mentiroso si así lo hiciese!, porque amando a mis hermanos es que logro amarte a Ti. No puedo separar el amor caritativo a los otros de tu amor santificante. Dame, Dios mío, el don de tener ese amor generoso hacia los demás, quiero hacerlo por Ti y para Ti. Abro mi corazón para que tus rayos de luz, provenientes de tus sagradas llagas, lo inunden con tu amor y lo recargues con la fuente inagotable de tu compasión. Pasa tu mano sanadora sobre mí para que todo sentimiento de odio, ira, rencor y egoísmo sea desterrado de mi mente, corazón, alma y espíritu y poder recobrar la armonía entre mis proyectos y los tuyos. Amén 

Propósito para hoy:

Ser especialmente generoso en la ofrenda de la próxima Santa Misa de la que participaré

Reflexionemos juntos esta frase:

"En el sacramento de la Eucaristía encontramos a Dios que se da a sí mismo" (Papa Francisco)


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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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El Real Madrid ficha a Kovacic reza habla de su fe lleva camisetas de Cristo y visita Medjugorje



El croata fue monaguillo y su novia cantaba en la parroquia



El Real Madrid ha confirmado la contratación para las próximas seis temporadas del mediocentro croata de 21 años, Mateo Kovacic, que cuando tenía 18 años fue fichado por el Inter de Milán por 15 asombrosos millones de euros, jugó la pasada temporada en el Inter de Milán donde disputó 44 partidos y anotó 8 goles. En la selección croata tiene otro compañero del Real Madrid, Luka Modric. Los expertos alaban en Kovacic su habilidad en la media punta y un último pase potente.

Además, Kovacic es un católico convencido y habla de su fe con fuerza.

Una infancia peculiar


Kovacic nació un 6 de mayo de 1994 en Linz, Austria. Hasta ahí se habían mudado sus padres en 1991, huyendo de la guerra de los balcanes, procedentes de Kotor Varos, una ciudad eminentemente poblada por ortodoxos y que fue devastada por los serbios.

En tierras austriacas dio sus primeros pasos como futbolista, creciendo en el seno de una educación católica. "Era un niño tranquilo, valiente y muy religioso. Iba todos los domingos a misa". Así le definían sus padres, que en 2007 decidieron volver a casa con el muchacho pese a que ya llamaba la atención de diversos clubes.

Con 13 años entró en el Dinamo de Zagreb, el mayor equipo del país. Fue ascendido a un equipo dos categorías más alto del que le correspondía por su edad.

Pero en 2009, con quince años, sufrió un duro revés. Una doble fractura de tibia y peroné, con una complicada operación, le mantuvieron diez meses sin poder jugar a fútbol. "Me apoyé en la fuerza de Jesús para pasar ese mal momento. Definitivamente, volví aún más fuerte gracias a Él. Son experiencias que hacen que tu cabeza se vuelva más fuerte", declararía después.

Apenas un año después debutaba en el primer equipo del Dinamo, convirtiéndose en el futbolista más joven que llegaba a la Primera División de Croacia. Por si fuera poco, en el mismo día de su debut, el 20 de noviembre, con 16 años y 198 días, marcaba su primer gol, lo que le convertía en el goleador más joven de toda la historia en el fútbol croata.

A pesar de ello, y de la lógica fama que alcanzó en su país, Mateo Kovacic continuaba mostrando día a día su fe. No en vano, pese a ser la nueva estrella en Croacia, continuaba no sólo acudiendo a misa todos los domingos, sino que seguía oficiando de monaguillo.


En la iglesia encontró el amor


Aquello le valió algunas burlas de sus amigos y compañeros de equipo, pero como el mismo Kovacic afirma, "no me importaba, nunca me molesté, y nunca dejé de hacerlo. Ahora lo veo con cierto humor...".

Entre otras cosas, porque fue precisamente en la iglesia donde conoció a su novia. Isabel era corista del coro de la parroquia. Una vida tan reservada la suya que no fue hasta cuando llegó al Inter este enero que dio a conocer su nombre, para disgusto de la prensa croata, que durante más de dos años estuvo tratando de investigar de quién se trataba.

Ha sido comparado con Messi. Aunque él, modesto, rehúye tal analogía. "No tengo ni un 10% del talento de Messi", afirma. "Pero con mucho trabajo y la ayuda de Dios me puedo convertir en un gran futbolista", afirmaba en 2013.

En Italia varias veces ha hablado de su fe, fuente de su fuerza. "No tengo problemas en decir que creer me da fuerza, me ayuda a jugar mejor" ni en reconocer que "normalmente, debajo de la camiseta del equipo, me pongo una camiseta con una imagen de Jesús".

Por eso, a nadie extrañó cuando, el día previo al derbi de la Madonnina (partido entre el Milan y el Inter, y que recibe ese nombre por la estatua de la Virgen María situada en la cima del Duomo), Kovacic declaró que "cuando uno cree en Jesús, no tiene miedo del diablo", sobrenombre con el que se conoce al Milan.


Habitual de Medjugorje


Cómo el mismo ha reconocido en más de una ocasión, cuando puede acude en peregrinación al Santuario de la Virgen en Medjugorje. De hecho, se encontraba en Herzogovina cuando recibió la llamada del Inter. "Es algo realmente maravilloso para mí.Aquí puedes ir a Misa todos los días. Es realmente bello poder estar aquí, y me enorgullece ver que siempre somos bien recibidos en Herzegovina", afirma Kovacic.

En Italia explicó cómo afronta la tensión del fútbol."Rezo antes de todos los partidos. Me da la fuerza y la inspiración para jugar, y el poder saber que todo va a estar bien. Como cualquier persona normal, tengo mis heridas y debilidades, y la oración y la fe me ayudan a superarlo".

Artículo originalmente publicado por Religión en Libertad

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