jueves, 27 de agosto de 2015

Buenos días, 28 de agosto de 2015. San Agustín


"No hay peor crimen que matar un sueño, ni mayor virtud que realizarlo




SANTORAL

Agustín Hipona, Doctor de la Iglesia; Hermes, Pelagio, Fortunato, Cayo, Antenes, Julian, mártires; Junípero Serra, Beato, Presbítero; Florentina de Cartagena, Abadesa; Celia Guerin, Beata, Madre y Esposa; Moisés el Etíope, anacoreta, Mártir; Alfonso María del Espíritu Santo (Jósé Mazurek), Beato, Presbítero y Mártir; Aurelio de Vinalesa (José Ample Alcaide), Beato,Presbítero y Mártir; Juan Bautista Faubel, Beato, Mártir Laico; Joaquina de Vedruna, Viuda y Fundadora; Edmundo Arrowsmith, Presbítero y Mártir; Vicinio de Sarsina, Viviano, Obispos; Alejandro de Constantinopla, Obispo; Agapito Modesto, beato, mártir



REFLEXIÓN:

El enano y el gigante

Cuentan de un gigante que se disponía a atravesar un río profundo, que se encontró en la orilla con un enano que no sabía nadar y no podría atravesar el río a causa de su mucha profundidad.

El gigante lo cargó sobre sus hombros y se metió en el agua. Hacia la mitad de la travesía el enano, que sobresalía casi medio metro por encima de la cabeza del gigante, alcanzó a ver, sigilosamente apostados tras la vegetación de la otra orilla, a los indios de una tribu que esperaban con sus arcos tensados a que se acercase el gigante.

El enano avisó al gigante. Éste se detuvo, dio media vuelta y comenzó a deshacer la travesía. En aquel momento, una flecha disparada desde al otra orilla se hundió en el agua cerca del gigante, pero sin haber podido ya llegar hasta él. Así ocurrió con otras sucesivas flechas, mientras ambos -gigante y enano- ganaban la orilla y salían del cauce sanos y salvos.

El gigante dio las gracias al enano, pero éste le replicó: «Si no me hubiese apoyado en ti, no habría podido ver más lejos que tú».
González Faus


ORACIÓN:
Oración al Espiritu Santo

San Agustín


Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de sabiduría:
dame mirada y oído interior
para que no me apegue a las cosas materiales,
sino que busque siempre las realidades del Espíritu.
Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de amor:
haz que mi corazón
siempre sea capaz de más caridad.
Ven a mí, Espíritu Santo,
Espíritu de verdad:
concédeme llegar al conocimiento de la verdad
en toda su plenitud.
Ven a mí, Espíritu Santo,
agua viva que lanza a la vida eterna:
concédeme la gracia de llegar
a contemplar el rostro del Padre
en la vida y en la alegría sin fin.
Amén


Que te conozca y me conozca

San Agustín



Concédeme conocerme a mí mismo
y conocerte a ti, Señor Jesús;
olvidarme a mí mismo y amarte a ti.
Que no piense sino en ti.
Que sepa mortificarme y vivir en ti.
Que todo cuanto me suceda lo reciba como tuyo.
Que siempre escoja ir detrás de ti.
Que aprenda a huirme a mí mismo
y a refugiarme junto a ti,
para que sea defendido por ti.
Que nada me atraiga sino tú.
Y que me haga pobre por ti.
Mírame para que yo te ame.
Llámame para que yo te vea,
para que por toda la eternidad goce de ti...

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