viernes, 24 de julio de 2015

Buenos días, 24 de julio de 2015

Iría hasta Superga arrastrando la lengua 

con tal de salvar un alma
San Juan Bosco



SANTORAL

Cristina, Mártir, Chárbel (Sarbelio) Makhluf; Antonio Torriani (De la Torre), Beato, Médico y Sacerdote Agustino, Balduino de Rieti, Abad; Nicolás Hermansson, Beato, Obispo; Mercedes del Sagrado Corazón Prat, María Pilar de San Francisco Borja y compañeras, Teresa del Niño Jesús y de San Juan de la Cruz, María Ángeles de San José (Marciana) Beatas, Vírgenes y Mártires; Modestino, Beato, Presbítero; Juan Boste, Presbítero y Mártir, Luisa de Saboya, Beata; Kinga (Cunegunda), princesa; Boris y Gleb, Mártires.










REFLEXIÓN:


¿QUÉ ES EL FRACASO?

Fracaso no es sinónimo de haber fracasado...
SIGNIFICA, QUE TODAVÍA NO TUVISTE ÉXITO.

Fracaso no significa que no lograste nada...
SIGNIFICA, QUE APRENDISTE ALGO.

Fracaso no significa que actuaste como un necio...
SIGNIFICA, QUE NO TUVISTE MUCHA FE.

Fracaso no significa que sufriste descrédito...
SIGNIFICA, QUE ESTUVISTE DISPUESTO A PROBAR.

Fracaso no es sinónimo de falta de capacidad...
SIGNIFICA, QUE DEBES HACER LAS COSAS, DE DISTINTA MANERA.

Fracaso no significa que eres inferior...
SIGNIFICA, QUE NO ERES PERFECTO.

Fracaso no significa que perdiste tu vida...
SIGNIFICA, QUE TIENES BUENAS RAZONES PARA EMPEZAR DE NUEVO.

Fracaso no significa que tengas que echarte atrás...
SIGNIFICA, QUE TIENES QUE LUCHAR CON MAYOR AHÍNCO.

Fracaso no significa que jamás lograrás tus metas...
SIGNIFICA, QUE TARDARÁS UN POCO MÁS EN ALCANZARLAS.

Fracaso no significa que Dios te haya abandonado...
SIGNIFICA, QUE ÉL TIENE UNA IDEA MEJOR PARA TÍ.

FRACASO ES SINÓNIMO DE NO HABER INTENTADO ..


ORACIÓN:


Dios vivo, te alabamos por la multitud de mujeres, hombres, jóvenes y niños que, a través de la tierra, buscan ser testigos de paz, de confianza y de reconciliación.

Reflexión al Evangelio de hoy

La Palabra de Dios es muy poderosa: por medio de ella se creo el mundo y ella se ha hecho carne entre nosotros por medio de Jesucristo Nuestro Señor. A la vez, esa Palabra es delicada, necesita ser escuchada, acogida y entendida; si no es así puede quedar ahogada y morir. Necesita el terreno fértil de nuestro corazón para dar fruto.

No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro camino


Petición


Te doy gracias Dios mío por manifestarte en tu Palabra, por querer sembrarla y hacerla germinar en mi vida, en mi camino, en mi historia. Quiero ser tierra fértil, sustancia que te reciba y que los frutos que pueda producir sean signos de amor para los hermanos y los jóvenes.

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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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¿Por qué y para qué nos ha creado Dios?
50 preguntas sobre la fe

¿Cuál puede ser el «motivo» de que Dios se meta en este lío de crear gente libre que puede fallarle?
Por: Mikel Santamaría | Fuente: www.arguments.es

Yo suelo formular esta pregunta de otro modo: ¿Por qué meterse en el lío de crear? La estructura íntima de la persona nos remite a un Interlocutor Absoluto, sin límites, una Persona Infinita. El mundo material nos remite a un Ser Absoluto y eterno. Es lo que solemos llamar Dios.

Pero, si Dios es Dios, es infinito, perfección absoluta, inmutable. Lo tiene ya todo. Y no puede ganar nada. Si alguien lo tiene todo, no puede ganar nada. ¿Por qué meterse en el lío de crear, si Él no puede ganar nada?

¿Cuál puede ser el «motivo» de que Dios se meta en este lío de crear gente libre que puede fallarle? ¿Cuál puede ser la intención que anima el acto creador divino? Porque aquí estamos nosotros, libres para hacer el bien y para hacer el mal. Libres para ser generosos o para encerrarnos en nosotros mismos.

Utilizando la razón, uno se da cuenta de que, si Él no puede ganar nada, el único posible motivo de que se haya metido en este lío es que quiera que haya otros que puedan ser felices. No hay ningún otro posible motivo.

Si Dios quiere que haya otros que puedan ser felices, entonces los tiene que hacer libres. Porque solo la libertad nos permite experimentar la felicidad.

En efecto, todos sabemos que la felicidad se encuentra en el amor mutuo. Amar y ser amados sin límite. Pero, para eso hay que ser libres. Si no somos libres, no podemos entregarnos. Y sin entrega no llega ese enamoramiento total que nos permite, a su vez, experimentar la dulzura del amor del otro. En primer lugar el de Dios.

Efectivamente, uno no disfruta del amor del otro más que en la medida en que uno mismo está enamorado. Y, cuando uno ama, uno se hace vulnerable. Mi felicidad depende del otro. Pero sin esa apertura y ese abandono, no puedo experimentar el amor. La felicidad solamente es posible en la mutua y plena entrega. Requiere libertad.

Lo único que tiene sentido crear es personas que puedan ser felices. Algunas de las personas que Dios quiere son espíritus puros. Otras, somos personas de carne. Y por eso crea Dios un universo material en el que podamos vivir. Dios no hace cosas sin sentido. Dios crea personas que puedan ser felices, no un Universo vacío. Decir «Dios creador» y decir «Dios creador de personas» es exactamente lo mismo.

Es verdad, podría haber otras personas de carne distintas de los seres humanos. No sabemos si existen, pero da igual. Porque nuestra existencia requiere cada gramo de este Universo inmenso. Un poco menos de materia, y las leyes físicas serían distintas. Ya no podría haber hombres, sino otra especie de personas de carne. Y Dios no quiere a otros, te quiere a ti y me quiere a mí. Y nuestra información genética es parte de nuestra identidad personal.

El Universo físico, inmenso, ha sido creado para que nosotros podamos existir y ser felices. Parece una inmensa responsabilidad, y algunos tienen miedo de ser tan «importantes». Pero así somos para Dios: muy importantes. Y pone su corazón en juego.

Imagínate que eres Dios. Has creado el universo material y has puesto el corazón en unas personas de carne con la única intención de que puedan ser felices. Y, de hecho, hay en su mundo un lío espantoso. ¿Tú qué harías? Yo tomaría la iniciativa de intervenir en la Historia, para dar a los hombres una posibilidad de salir del desastre en el que se han metido. Aunque fuera sólo por «rentabilizar» la inversión: me duele el corazón con el amor que les tengo.

No se puede decir que esto sea una «demostración», que sea «necesario», que Dios esté «obligado» a salvarnos. Pero es congruente con el amor que le ha llevado a crearnos. Si yo fuera Dios, lo haría. Es lógico pensar que un Dios que se arriesga con nuestra libertad, por puro amor, un amor eterno y sin vuelta atrás, haya intervenido en la Historia para salvarnos.

Por eso, a partir de nuestra misma existencia como personas y del desastre actual del mundo, mi razón concluye que «tiene que haber» una iniciativa salvadora de Dios, y me pongo a buscarla.

3 comentarios:

  1. El fracaso es la oportunidad de volver a intentarlo.

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    1. Gran verdad.

      Lo grave no es el caer, sino el no levantarse

      Muchas gracias por tu comentario

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    2. Gran verdad.

      Lo grave no es el caer, sino el no levantarse

      Muchas gracias por tu comentario

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