martes, 14 de julio de 2015

Buenos días, 16 de julio de 2015. Nuestra Señora del Carmen

«Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque me habéis dado vuestro Escapulario”.
Dios te salve, María, etc.


 

 SANTORAL
 Nuestra Señora del Carmen
Patrona de la Marina Española, de los marinos y de los pescadores.
Antíoco de Anastasiópolis, Atenógenes y diez compañeros, Helerio de Jersey, Fausto, Rienildis y compañeros, Hilarino y Donato, Mártires , Eustaquio, Valentín, Vitaliano, obispos; Bartolomé de los Mártires,  María Magdalena Postel, Fundadora, Virgen; Nicolás Savouret, Simón da Costa, beato; Sisenando de Córdoba, Diácono, Mártir; Teresa Zhang Hezhi y dos hijos; Aimée de Jesús de Gordon y compañeras, Irmengardis de Frauenwörth, Beatas.

---------------------
"Salve Marinera" cantada por los marinos a Benedicto XVI en Santiago de Compostela | Rome Reports


-------------------------------------

REFLEXIÓN:
 
Una taza de te

Un sabio japonés conocido por su sabiduría recibió la visita de un profesor de universidad que tenía fama de ser orgulloso y creído y que nunca prestaba atención a las sugerencias de los demás. Siempre se creía en posesión de la verdad, sin embargo, había ido a casa del sabio para conocer sus teorías.

El sabio japonés quiso enseñarle algo. Para ello comenzó por servirle una taza de té.

Comenzó echando el té poco a poco. La taza se llenó, pero el sabio, aparentando no darse cuenta, siguió echando té y más té hasta que la taza rebosó y el líquido comenzó a manchar el mantel. El sabio anciano mantenía su expresión serena y sonriente.

El profesor de universidad vio desbordarse el té y no lograba explicarse una distracción tan contraria a las normas de educación. En un cierto punto ya no pudo contenerse más y dijo al anciano sabio: “Está llena! ¡Ya no cabe más!

El sabio, sin inmutarse, le dijo: “Tú también estás lleno de tu cultura, de tus opiniones y de tus teoría, y te sobras lo mismo que esta taza. ¿Cómo puedo hablarte de la sabiduría, que sólo es comprensible para los ánimos sencillos, si antes no vacías la taza?”

El profesor aprendió la lección y desde entonces se esforzó en escuchar las opiniones de los demás sin despreciar ninguna de ellas.

¿Y tú? ¿Respetas las opiniones de los demás sin despreciarlas? Vete vaciando tu taza para que pueda llenarse de té de las más diversas variedades. Dios tiene cabida también en la taza de tu corazón.

Reflexión ¿Tienes demasiado llena tu taza del saber? Si es así busca la forma de vaciarla un poco para que puedan caber en ella las opiniones, ideas y vivencias de los demás. Seguro que así conseguirás que tu té sea más sabroso.



ORACIÓN:

ORACIÓN A LA BEATÍSIMA
VIRGEN DEL MONTE CARMELO


¡Oh piadosísima Virgen!
Vos, que nueve siglos antes de existir fuisteis vista en profecía por el siervo de Dios nuestro Padre San Elías, y venerada por sus hijos allá en el Carmelo...

Vos, que en carne mortal os dignasteis visitarles y les dispensasteis celestiales consuelos...

Vos, que vigiláis siempre por la virtuosa familia que tuvo por Superior a vuestro estimado hijo San Simón Stock, por Padres y reformadores a la Seráfica Virgen y mística Doctora Santa Teresa de Jesús y al esclarecido y extático San Juan de la Cruz, así como por una de sus dignísimas hijas a la ejemplar Esposa de Jesucristo Santa María Magdalena de Pazzis, vuestra devotísima sierva...

Vos, que engalanasteis a dicha Orden con la estimable prenda del Santo Escapulario.., y, en fin,

Vos, que de tantas maneras habéis demostrado vuestro cariñoso amor a los carmelitas y sus allegados, recibid benévola mi corazón ardiente de fervoroso entusiasmo hacia la más pura de las criaturas y la más candorosa de las madres.

No permitáis, Señora, que el león rugiente asuste mi espíritu en el camino de la perfección, y haced que logre arribar a salvamento en la gloria, como lo habéis alcanzado de vuestro Divino Jesús para los que, invocándoos con fe e imitando vuestras virtudes, murieron píamente con vuestra enseña.
Amén.


No hay comentarios:

Publicar un comentario