lunes, 13 de julio de 2015

Buenos días, 13 de julio de 2015

«Si el amor estuviera esparcido por todas partes, nacerían de él una infinidad de bienes»
San Juan Crisóstomo
 

 
SANTORAL


Enrique, emperador; Anacleto III, Papa; Andrés y compañeros, mártires; Clelia, vírgen; Arnón, Fintán, Joviniano, Magno, Milburga, Mildreda, Milgita, confesores; Sara, monje; Serapión, Silas (Silvano), Zenón, Justina, mártires; Eugenio, Turiano, obispos; Joel, Esdras, profetas
 



REFLEXIÓN:

 
Cuentan que una mujer muy chismosa, que la pasaba día hablando mal de los los demás, acudió un día a confesarse con San Felipe Neri.

Después de escuchar con mucha atención a la mujer y averiguar que solía reincidir en dicha falta aunque habitualmente se confesaba de ello, el sabio confesor le dijo al ponerle la penitencia:

-Ve a tu casa, mata una gallina y me la traes desplumándola por el camino. La mujer obedeció y, al rato, se presentó ante el sacerdote con la gallina desplumada.

-Ahora, regresa por el camino que viniste, recoge una por una las plumas de la gallina y las vuelves a colocar en su lugar.

-¡Eso es imposible, padre! –repuso la mujer desconcertada-. ¡Nadie podría hacer eso, y mucho menos hoy, que hace tanto viento!

-Lo sé –le dijo el sacerdote con dulzura-, pero he querido hacerte comprender que si no puedes recoger las plumas de una gallina desparramadas por el viento, ¿cómo vas a poder reparar las cosas negativas que vas diciendo por
ah de tu prójimo?


ORACIÓN:
 
Buenos días, Señor, a ti el primero
encuentra la mirada
del corazón, apenas nace el día:
tu eres la luz y el sol de mi jornada.
Buenos días, Señor, contigo quiero
andar por la vereda:
tu, mi camino, mi verdad, mi vida;
tu, la esperanza firme que me queda.
Buenos días, Señor, a ti te busco,
levanto a ti las manos
y el corazón, al despertar la aurora:
quiero encontrarte siempre en mis hermanos.
Buenos días, Señor resucitado,
que traes la alegría
al corazón que va por tus caminos,

¡vencedor de tu muerte y de la mía!

No hay comentarios:

Publicar un comentario