lunes, 16 de marzo de 2015

Buenos días, 16 de marzo de 2015. San Abraham

¿Sabes porque el mar es tan grande, tan manso y tan poderoso?
Porque teniendo la humildad de colocarse unos centímetros por debajo de todos los ríos, 
descubrió que podía ser grande aprendiendo a recibir.
Patricia Hashuel
 


 

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SANTORAL

Abraham,
solitario y eremita († 367)
 
Hilario, Agapito, Patricio, Heriberto, Bonifacio, Queritano, Gregorio de Armenia, Vicente de Kadlubeck, Juan de Sordio, obispos; Taciano, diácono; Félix, Dionisio, Largo, Esmaragdo, Julián, Petronila, Columba, Damián, Valentín, Papas, mártires; Abraham, eremita; Eusebia, abadesaHugo, abad; Pedro Tecelato (beato)
 

 
 
REFLEXIÓN:
 
Había un hombre muy rico que poseía muchos bienes, una gran estancia, mucho ganado, varios empleados, y un único hijo, su heredero.
 
Lo que más le gustaba al hijo era hacer fiestas, estar con sus amigos y ser adulado por ellos.
 
Su padre siempre le advertía que sus amigos sólo estarían a su lado mientras él tuviese algo que ofrecerles; después, le abandonarían.          Un día, el viejo padre, ya avanzado en edad, dijo a sus empleados que le construyeran un pequeño establo.
 
Dentro de el, el propio padre preparó una horca y, junto a ella, una placa con algo escrito: PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE
 
Más tarde, llamó a su hijo, lo llevó hasta el establo y le dijo: Hijo mío, yo ya estoy viejo y, cuando yo me vaya, tú te encargarás de todo lo que es mío... Y yo sé cuál será tu futuro.
 
   Vas a dejar la estancia en manos de los empleados y vas a gastar todo el dinero con tus amigos.
 
   Venderás todos los bienes para sustentarte y, cuando no tengas más nada, tus amigos se apartarán de ti.
 
   Sólo entonces te arrepentirás amargamente por no haberme escuchado.
   Fue por esto que construí esta horca.
 
¡Ella es para ti: Quiero que me prometas que, si sucede lo que yo te dije, te ahorcarás en ella.
 
El joven se rió, pensó que era un absurdo, pero para no contradecir a su padre le prometió que así lo haría, pensando que eso jamás sucedería.
 
El tiempo pasó, el padre murió, y su hijo se encargó de todo, y así como su padre había previsto, el joven gastó todo, vendió los bienes, perdió sus amigos y hasta la propia dignidad. Desesperado y afligido, comenzó a reflexionar sobre su vida y vio que había sido un tonto. Se acordó de las palabras de su padre y comenzó a decir:
 
Ah, padre mío... Si yo hubiese escuchado tus consejos...  Pero ahora es demasiado tarde- Apesadumbrado, el joven levantó la vista y vio el establo. Con pasos lentos, se dirigió hasta allá y entrando, vio la horca y la placa llenas de polvo, y entonces pensó:
 
Entonces, se tiró desde lo alto de los escalones y, por un instante, sintió que la cuerda apretaba su garganta... Era el fin. Sin embargo, el brazo de la horca era hueco y se quebró fácilmente, cayendo el joven al piso.

Sobre él cayeron joyas, esmeraldas, perlas, rubíes, zafiros y brillantes, muchos brillantes...

La horca estaba llena de piedras preciosas. Entre lo que cayó encontró una nota.
En ella estaba escrito: Esta es tu nueva oportunidad. ¡Te amo mucho!
 Con amor, tu viejo padre.
 
Dios es exactamente así con nosotros. Cuando nos arrepentimos, podemos ir hasta Él.
 
El siempre nos da una nueva oportunidad
 
 
ORACIÓN:
 
Oración introductoria
 
Jesús, Tú nos has dado bastantes señales con tu vida y palabras como para que te pidamos más. No obstante, ¡compréndenos! Nuestra fe es muy débil y necesitamos que Tú la robustezcas. Te ofrezco esta meditación por todas aquellas personas que no te han conocido y por todos los misioneros del mundo. Aumenta nuestra fe de tal manera, que no podamos menos que darte a los demás: primero con nuestro ejemplo, y después con las palabras.
 
Petición

Señor, aumenta nuestra fe, concédenos una visión sobrenatural de los acontecimientos para apreciar tu mano paternal durante este día.
 
Meditación del Papa Francisco
 
El programa de vuestro congreso se inspira en lo que el Señor le dijo al profeta Jonás: "Vete a Nínive, la gran ciudad”. Pero, al principio, Jonás huye. Se dirige, al contrario, a occidente. Tiene miedo de ir a esa gran ciudad, preocupado más por juzgar que por la misión que se le confía. Sin embargo, después va, y todo cambia en Nínive: Dios muestra su misericordia, y la ciudad se convierte. La misericordia cambia la historia de las personas e, incluso, de los pueblos. Como dice el apóstol Santiago: "La misericordia triunfa sobre el juicio”. La invitación que se le hizo a Jonás, hoy se os dirige a vosotros. Y esto es importante. Cada generación está llamada a ser misionera. Llevar lo que tenemos dentro, lo que el Señor nos ha dado. ¡Esto desde el comienzo! […]
 
Que el Señor aumente en vosotros la pasión por la misión y os convierta en testigos de su amor y de su misericordia en todas partes. Y que la Virgen santa, Estrella de la nueva evangelización, os proteja y os fortalezca en la tarea que se os ha confiado » (Discurso de S.S. Francisco, 22 de noviembre de 2014).
 
Propósito
 
Jesús es la respuesta que todo hombre y mujer busca en su vida, así que hoy seré un reflejo de Cristo en mis relaciones con mis hermanos, asemejando mis pensamientos palabras y obras a las de Él.
 
Diálogo con Cristo
 
¡Jesús, heme aquí! Dispón como quieras de mi, para manifestarte a los hombres. Quiero serte útil. Ayúdame a ser especialmente dócil a tus deseos y a vivir mi fe con coherencia. Concédeme vivir este día íntimamente unido a ti, para transmitirte a mi familia, a mis amigos y a mis compañeros de trabajo. Y así ser una señal tuya para ellos.
 
 
"De esta caridad nace también la esperanza, la certeza de que Cristo nos ama y de que el amor de Cristo nos espera y así nos hace capaces de imitar a Cristo y de ver a Cristo en los demás" (Benedicto XVI, 20 de octubre de 2010).
 
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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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¿EL SACRAMENTO DE LA CONFESIÓN ESTÁ EN LA BIBLIA?

El Sacramento de la Reconciliación o de la Penitencia, es para nosotros los cristianos un regalo de Dios que además de liberarnos de la carga de nuestros pecados, manifiesta sin fin la Misericordia y el Amor del mismo Dios hacia los hombres que una y otra vez lo traicionamos.

Orígenes

"Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos". 

Estas fueron las palabras pronunciadas por el Señor a los apóstoles, en la tarde del domingo de su resurrección. Quisiera centrarme en el hecho de que fue esto lo primero que hizo el Señor al ver a los apóstoles después de tres días de aparente ausencia, dándonos a entender de esta manera que aquello no fue cualquier prodigio, sino algo fundamental tanto para los apóstoles como para los que habríamos de creer en El a través de ellos . 

Fue relevante para la Iglesia entera este acontecimiento, pues fue lo primero que hizo y dijo a los apóstoles después de resucitar, dándoles así el poder para perdonar los pecados en el nombre de Dios. Cabe recalcar que este poder lo recibieron únicamente los apóstoles, por tanto había una diferenciación entre éstos y el resto del Pueblo de Dios. 
Tanto fue esto así que Lucas lo detallo en el libro de los Hechos: "Muchos de los que habían creído venían a confesar y declarar sus prácticas"  No iban pues donde otras personas, ni confesaban sus culpas “directamente” a Dios, sino que iban hacia los apóstoles para recibir el perdón que Jesucristo les había dado el poder de impartir. 

De esta manera el Sacramento fue instituido por Jesucristo dentro de la Iglesia, para que podamos tener una vida de Gracia y aspirar a una vida eterna. 

Sucesión Apostólica 

Hasta ahora lo que he hecho es fundamentar la institución de este Sacramento con citas bíblicas bastante claras y explicitas, sin embargo tiene también un fundamento histórico que no podemos ignorar.

Son numerosos los personajes que podría citar refiriéndose a la Confesión en los primeros siglos de la Iglesia, como lo son: Orígenes, Tertuliano, san Cipriano, entre otros,  sin embargo me remitiré a los mismos apóstoles que nos dejaron un hermoso escrito llamado la Didajé (60-160 d.C): "En la reunión de los fieles confesaras tus pecados y no te acercaras a la oración con conciencia mala

Debemos recordar que este escrito fue preservado por los apóstoles de los apóstoles, y así sucesivamente, haciendo de esto una sucesión apostólica, que es guardada celosamente por la Iglesia Católica Romana.


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