jueves, 15 de enero de 2015

Buenos días, 15 de enero de 2015. San Mauro

El liderazgo es la capacidad y voluntad de conducir a hombres y mujeres
a un propósito común y a un carácter que inspire confianza.
Mariscal Bernard Montgomery.






SANTORAL

Mauro,
abad (511–583)

Pablo, ermitaño; Cosme, Benito, Máximo, Emberto, obispos; Francisco Fernández Capillas, protomártir de China; Tarsicia, Secundina, vírgenes; Mauro, Alejandro, Macario, Conrado, abades; Miqueas, Habacuc, profetas; Arsenio, Efisio, Eligio, Isidoro, Juan, Calabita, confesores; Ida, monja; Tarsicia, viuda.




REFLEXIÓN:


La Confianza


Un día de verano, estaban tres amigos caminando por una calle de Madrid, cuando uno de los tres dijo: "¿Qué haremos cuando nos separemos?". El otro le dijo que ellos tres serían el agua, el fuego y la confianza

El agua dijo:

"Si me perdéis y queréis encontrarme, buscadme en lugares donde el agua sea abundante. En los prados o ríos, por ejemplo." Los amigos asintieron.

El fuego dijo:

"Si me perdéis y queréis encontrarme, buscadme en lugares calurosos y secos." Los amigos se sonrieron.


Por último, la confianza dijo:

"Si me perdéis, jamás volveré a aparecer."


Moraleja: La confianza, si se pierde una vez, ya es muy difícil volver a conseguirla, porque por una vez que te fallen, ya no vas a volver a confiar en la otra persona como antes.

  




ORACIÓN:

Oración introductoria

Señor, quiero tomar conciencia de tu presencia y cercanía junto a mí. Señor, cambia mi corazón frío de piedra por un corazón caliente de carne, que sepa descubrirte y ver tu Amor en mis hermanos, en la eucaristía, en un nuevo amanecer, en la brisa suave… que en todo lo que me rodea, me asombre de tu Amor.


Petición

Niño Jesús, ayúdame a encontrarte en los demás, en la Eucaristía. Y concédeme ser consciente de tu presencia en mi corazón.


Meditación del Papa Benedicto XVI

Es interesante observar de cerca esta entrada del niño Jesús en la solemnidad del templo, en medio de un gran ir y venir de numerosas personas, ocupadas en sus asuntos: los sacerdotes y los levitas con sus turnos de servicio, los numerosos devotos y peregrinos, deseosos de encontrarse con el Dios santo de Israel. Pero ninguno de ellos se entera de nada. Jesús es un niño como los demás, hijo primogénito de dos padres muy sencillos. Incluso los sacerdotes son incapaces de captar los signos de la nueva y particular presencia del Mesías y Salvador. Sólo dos ancianos, Simeón y Ana, descubren la gran novedad. Guiados por el Espíritu Santo, encuentran en ese Niño el cumplimiento de su larga espera y vigilancia. Ambos contemplan la luz de Dios, que viene para iluminar el mundo, y su mirada profética se abre al futuro, como anuncio del Mesías: «Lumen ad revelationem gentium!» (Lc 2, 32). En la actitud profética de los dos ancianos está toda la Antigua Alianza que expresa la alegría del encuentro con el Redentor. A la vista del Niño, Simeón y Ana intuyen que precisamente Él es el Esperado. (Benedicto XVI Basílica Vaticana, Martes 2 de febrero de 2011)



Propósito
Hoy haré una visita a Cristo Eucaristía o una comunión espiritual durante algunos instantes de silencio.


Diálogo con Cristo

Señor, Simeón y Ana esperaron toda la vida para verte y yo te tengo presente en la Eucaristía y en mi corazón por la vida de gracia. Ayúdame a valorar la eucaristía, mi amistad contigo, y a estar decidido a morir antes que ofenderte.



"Pidámosle que nos atraiga cada vez más hacia sí mismo con la sagrada Comunión. Pidámosle que nos ayude a no tener nuestra vida sólo para nosotros mismos, sino a entregársela a él y así actuar junto con él, a fin de que los hombres encuentren la vida, la vida verdadera, que sólo puede venir de quien es el camino, la verdad y la vida. Amén." (Benedicto XVI, Basílica de San Juan de Letrán, Jueves Santo, 5 de abril de 2007 )


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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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GEOPOLITICA Y RELIGIÓN: LOS ATENTADOS DE PARIS A LA LUZ DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA


1.- El único camino para la paz es destruir la enemistad, no al enemigo.
2.- Los enemigos se destruyen con las armas, la enemistad con el diálogo.
3.- Piensa globalmente, actúa localmente.


Sobre estas creencias, la Iglesia católica construye su pensamiento y obrar a la hora de combatir todo tipo de violencia y de una forma concreta el terrorismo yihadista.
Desde una visión de la realidad geopolítica se intentara dar una respuesta y analizar la aportación de las religiones y en concreto de la Iglesia católica a la construcción de la paz. Y la paz solo será real, no cuando se elimine al enemigo sino cuando no existan causas de enemistad. La cuestión a plantear no es cuales son los medios a utilizar para combatir el terrorismo sino cómo se puede arrancar de raíz el fanatismo religioso.
Los militares mejor que nadie saben que después de la victoria militar no siempre llega la paz, sino que la paz es una ardua construcción donde el dialogo, la paciencia, el tiempo y la justicia son elementos indispensables para su construcción. Ninguna victoria militaría, policial erradica per se el fanatismo.
Como ciudadanos hemos de pensar no con categorías localistas desde y para nuestro pequeño microcosmos sino que hemos de ser conscientes de aquello que está sucediendo a miles de kilómetros de nuestro hogar afectara de una forma directa a nuestra vida y a la de nuestros hijos. Hemos de pensar por tanto en la gran aldea global, conscientes de que desde mi actuar en mi familia, en mi lugar de trabajo, en mi barrio puedo y debo construir la paz global.
La metodología usada para una aproximación a los atentado en París es la utilizada por la Iglesia: VER, JUZGAR, ACTUAR y REVISAR

VER o ANÁLISIS DE LA REALIDAD

Al grito de “hemos vengado al Profeta” tres terroristas asesinaban a sangre fría a 12 periodistas del Charlie Hebdo en París y posteriormente a cuatro personas en una tienda koscher.
A lo largo de estos días se ha intentado explicar los motivos de los atentados terroristas desde dos teorías:
  • Como un ataque contra la libertad de expresión: ataque debido a la publicación de los tiras sobre el profeta Mahoma y el islam
  • Como choque de civilizaciones: lo que Samuel Huntington denomina como el choque entre un “estado nuclear de civilización” constituido como es occidente con un proyecto de estado nuclear de civilización como es el islam.
Ambas teorías son correctas en ciertos de sus planteamientos pero ninguna de ellas por si misma puede explicar la irracionalidad del terrorismo yihadista, pues son muchos los factores que dichas teorías no contempla o bien no da respuesta.

La amenaza terrorista: los antecedentes inmediatos


Cuando se habla de “amenaza terrorista” se habla de la advertencia o aviso ante un acto de muerte y terror. Entre las diversas advertencias se pueden subrayar por su inmediatez:
  • 2011 las oficinas de la revista satírica “Charlie Hebdo” fueron incendiadas tras la publicación de un número donde aparecía el profeta Mahoma como “editor honorario”.
  • Octubre de 2014 la revista digital DABIQ1 perteneciente al grupo terrorista salafista-yahidista2 del ISIS y uno de sus principales órganos de divulgación exhorta a todo los lectores a “flanquear a los cruzados3 en sus propias calles y llevar la guerra a su propia tierra” a todos los países de la coalición que estaban bombardeando al grupo terrorista y de una forma especial se centraba en “el francés rencoroso y sucio”

Contexto yihadista en la laica Francia:


Francia es el país europeo con más yihadistas combatiendo en estos momentos en Siria e Irak; se calcula que entre 700 y 900 franceses están combatiendo con el ISIS; a diferencia de España que contaba en agosto de 2014 con 51 ciudadanos combatiendo con el ISIS4.
¿Cuáles son los motivos de esta gran diferencia en el número de yihadistas entre Francia y España? Si fuera por número de musulmanes, en España tendría que haber prácticamente la mitad de yihadistas que en Francia pues la población musulmana en España es del 3,6% sobre la población total frente al 7,5% de Francia.
¿Se debe a la política exterior llevada a cabo por cada uno? ¿Se debe a los niveles de integración social de los colectivos musulmanes?...
Muchas son las preguntas que se han de plantear para poder dar respuesta a un tema tan complejo.

¿Qué hace que un joven se convierta en un asesino?


Difícilmente se puede combatir el terrorismo sino combatimos sus causas y la mejor forma que buscar sus causas es indagar en los motivos por los cuales un joven normal, en la mayoría de los casos ateo en pocos meses se convierte en un radical musulmán, abandonando su familia, su entorno llegando a inmolarse con el único objetivo de asesinar a aquellos que considera “impuros” o combatiendo en una tierra extraña a miles de kilómetros de su hogar.

El perfil de los jóvenes radicales musulmanes y posibles futuros terroristas:

El informe La métamorphose opérée chez le jeune par les nouveaux Discours terroristes5 publicado en noviembre de 2014 por el CPDI (Centre de prévention contre les derivas sectaires liées à l'islam)6 nos aporta un interesante estudio para poder comprender como se crea un yihadista. El estudio fue realizado estudiado a 160 jóvenes radicales musulmanes franceses y a sus familias. Los datos que aporta estudio es el siguiente:

  • Ambiente familiar ateo: el 80% de las familias de los radicales musulmanes se definieron como ateas.
  • Situación económica acomodada: El 84% de las familias se describen como de clases media o alta (especialmente son hijos de profesores, comerciantes y médicos) a diferencia de España donde según los estudios realizados viven en zonas periféricas, jóvenes de la generación NiNi (que ni estudian ni trabajan) lo que conjuntamente con la pobreza y la exclusión social genera en ellos un sentimiento de inferioridad7
  • La influencia decisiva de internet y las redes sociales: En el 98% de los casos tuvieron el primer contacto con mundo del radicalismo musulmán por medio de internet. Las redes sociales son el principal caldo de cultivo para su fanatismo y radicalización teniendo una gran importancia los videos yahidistas.
  • Familias de origen francés: el 90% de las familias son de origen francés por más de tres generaciones.
  • Cuadros depresivos: el 40% de los jóvenes radicales francés sufrieron algún cuadro depresivo.
  • Jóvenes vacíos y con espíritu de búsqueda: son jóvenes que sufren el vacío existencial del nihilismo, buscan la razón de vivir, el sentido de la vida, su lugar en el mundo, búsqueda de lo sagrado.
  • Incomprendidos, hipersensibles y fácilmente manipulables: su incomprensión encuentra respuesta en la manipulación del radicalismo que le aporta una identidad no personal sino de pertenencia al grupo. Donde sus deseos de un mundo mejor y más justo, sus deseos altruistas encuentran respuesta en el yihadismo.
  • Sin sentimiento de patria o nación: carecen de cualquier tipo de sentimiento o vinculación con la patria. Carecen de identidad nacional.
  • Ruptura con amigos, familia y estudios: la ruptura y el desprecio con sus amigos y familias a quienes califican de impuros, infieles y pecadores es otra de las notas características.
  • La pérdida de autoridad de los padres y la primacía del grupo sobre la familia: la familia de sangre es despreciada por su falta de fe; su auténtica familia es el grupo donde encuentra los referentes de actuación así como de identidad.
  • La identidad personal es sustituida por la identidad del grupo: la primera consecuencia de ello es la despersonalización que se manifiesta en el cambio de la ropa como de nombre.
La pauta común de los jóvenes radicales musulmanes es la exclusión, en cuanto que se autoexcluyen de la sociedad y excluyen de su vida a todos aquellos que no sean radicales como ellos; con la consabida ideología totalitaria.
En síntesis:
  • Son jóvenes que previamente carecen de fe y praxis religiosa tanto familiar como personalmente.
  • En búsqueda de identidad, de pertenecían a un grupo de referencia, de lo sagrado.
  • En búsqueda de aventura y de ayudar a otros de una forma gratuita.
  • Creen en las teorías conspiratorias, de un orden mundial satánico que controla todo y oprime a los pueblos.
  • Fácilmente influenciados, en todos ellos estaba presente de una forma decisiva la influencia radical, extremista y de descarte, de exclusión.
  • Dependiente de internet y de las redes sociales.
Un terrorista, un yihadista no nace por generación espontánea sino que forma parte de la sociedad, con unos padres y hermanos que son las primeras víctimas que sufren la radicalidad irracional llena de odio y donde la familia, en muchos casos, son los primeros excluidos.
Luchar contra el terrorismo es luchar por la paz en pro de la familia, desde una educación de valores donde realidades como la patria y Dios no sean excluidos, donde la religión tenga cabida para dar respuesta a esa búsqueda de lo sagrado y un código moral respetuoso con los derechos humanos. Para los cristianos Jesús condenó el pecado, la injusticia y el radicalismo pero con más fuerza siempre busco la salvación, la transformación del pecador. Por tanto antes de condenar hay que comprender para poder juzgar.
La primera línea de combate contra el terrorismo es la prevención y este es el primer aporte de la religión en la lucha contra el terrorismo; combatiéndolo de la mejor forma posible, previniéndolo mediante una adecuada formación en la fe correspondiente donde todo hombre o mujer es igual en dignidad y que la vida de todo ser humano es sagrada e inviolable en cuanto es hijo de Dios.


JUZGAR


Ante esta realidad ¿cuál es la responsabilidad de las religiones?


El mundo islámico no puede seguir siendo percibido como una fuente de ansiedad, peligro, muerte y destrucción”.
Los líderes religiosos del Islam deben “salir de sí mismos” y promover una “revolución religiosa” para erradicar la intolerancia y sustituirla por una “visión más iluminada del mundo”. Si no lo hacen, tendrán que asumir “ante Dios” la responsabilidad de llevar la comunidad islámica por caminos de ruina.
La Umma islámica se está desgarrando, se está destruyendo y perdiendo, a través de la obra de nuestras propias manos”.
Tenéis que salir de vosotros mismos y observar esta forma de pensar desde fuera, para erradicarla y reemplazarla con una visión más iluminada del mundo”.
Se necesita una revolución religiosa, y los imanes y muftíes son responsables ante Dios de las decisiones que determinarán el futuro de toda la comunidad islámica. 8
Estas palabras no fueron pronunciadas por ningún líder religioso ni gobernante occidental sino por el presidente de Egipto pocos días antes del atentado de París. Palabras dirigidas a los académicos y líderes religiosos de la universidad de Al-Azhar –el mayor centro teológico del Islam sunita- mediante las cuales al SiSi realiza con coraje una radiografía de la situación actual del islam exigiendo el abandono del “descarte del otro” y animando al encuentro a la apertura del otro como dice el papa Francisco.
La “exclusión del otro” denunciada por el presidente egipcio y en múltiples ocasiones por el papa Francisco tan sólo puede ser causa de odio y de muerte como denuncio el obispo de Roma en su discurso del día 13 de enero ante el Cuerpo Diplomático acreditado ante el Vaticano.
El discurso del presidente SiSi hay que enmarcarlo entre la relaciones que deben existir entre el poder civil y la religión, desde la legitima autonomía de cada una de las esferas y de la cordial colaboración de ambas por el bien común de la sociedad y de la paz.
La primera víctima del terrorismo yahidista (además de las propias víctimas inocentes) es el propio islam en su conjunto y los propios musulmanes por la manipulación de Dios y de su nombre.
Es labor del islam y de todas las religiones ayudar a los musulmanes abandonar y denunciar todo radicalismo, a liberarse de esta esclavitud del fanatismo y uno de los primeros pasos para ello es la reciprocidad.
La reciprocidad apuntada por el papa Benedicto y recordada por Francisco en cuanto «una relación fundada en el respeto recíproco y, ante todo, de una actitud del corazón y del espíritu» como afirmo Benedicto XVI y la Instrucción «Erga migrantes caritas Christi», firmada por el Consejo Pontificio de la Pastoral para los Emigrantes y los Itinerantes en mayo de 2004, la cual describe la reciprocidad «no como una actitud meramente reivindicativa, sino como una relación fundada en el respeto mutuo y en la justicia, en los tratamientos jurídico-religiosos». «La reciprocidad es también una actitud del corazón y del espíritu que nos hace capaces de vivir, todos juntos, en todas partes, con iguales derechos y deberes»,
La reciprocidad comporta por tanto: la acogida, respeto y defensa de los derechos de las minorías religiosas allí donde existe una religión mayoritaria.
Reciprocidad en la libertad de confesar libremente la propia religión, de erigir sus centros de culto.

El derecho a la blasfemia como expresión de la libertad de expresión.


El derecho de blasfemia reclamado por algunos como expresión de la libertad de expresión no deja de ser el derecho al desprecio, al escarnio, a la denigración, a la humillación, a la ofensa, al ultraje. Ni la declaración de los derechos humano ni ninguna de las convenciones y acuerdos sobre los derechos de la persona contempla un derecho a humillar o vejar o despreciar los sentimientos religiosos.
La paz se construye sobre el diálogo y la apertura al otro, desde el respeto mutuo a sus creencias religiosas o a sus no creencias, tan sólo desde el respeto a las ideas se puede construir la cultura de la convivencia pacífica y no desde la exclusión o la mofa. La libertad de expresión está limitada por su propia naturaleza como constructora de puentes y pilar para la convivencia pacífica.
El Presidente de la república Chechena afirmaba el 12 de enero “Condenó categóricamente el asesinato de gente desarmada en París… No le permitimos a nadie ofender al profeta, incluso si ello nos cuesta la vida”. La blasfemia es considerada por todas las religiones como una muy grave ofensa.
Las incoherencias, las contradicciones son notas propias de la cultura imperante del relativismo donde paradójicamente somos capaces de perseguir la mofa realizada a cualquier persona por su condición sexual como por sus limitaciones físicas o psíquicas, por su origen o color de su piel y a la par se exige el derecho a cualquier blasfemia o humillación por sus creencias religiosas. La persona es una, indistinta de su condición sexual, inclinación, raza, religión o increencia; la dignidad de la persona es connatural a la propia persona y no a sus adjetivos; por ello se ha de proteger, potenciar y defender los derechos de la persona sin descarta ninguna de sus dimensiones.
El Código penal español como cualquier otro código penal europeo y mundial reconoce el delito de blasfemia en su artículo 525:
 “Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican”. Su segundo apartado señala las mismas penas para “los que hagan públicamente escarnio, de palabra o por escrito, de quienes no profesan religión o creencia alguna”.


ACTUAR


El dialogo o la cultura del encuentro

Yo nunca doy nada por perdido, nunca. Tal vez no se pueda dialogar, pero nunca hay que cerrar la puerta. Es difícil, se puede decir –casi imposible- pero la puerta está siempre abierta”, con estas palabras respondía el papa Francisco al ser preguntado sobre la amenaza del terrorismo y la posibilidad de dialogar en su viaje de regreso al Vaticano después del discurso pronunciado en el parlamento europeo el pasado año.
Tan sólo desde el dialogo, desde una cultura del encuentro, desterrando de nuestra mente y corazón toda actitud de la contracultura del descarte se puede construir una cultura de paz y esperanza; de convivencia pacífica y sin miedo.
Todo diálogo exige por parte de los interlocutores una capacidad de escucha y reflexión que no siempre es fácil. Dialogar no es tan sólo oír sino escuchar, abrirse a la comprensión y percepción del otro; a modo de ejemplo Ramzán Kadirov (presidente de Chehenia) preguntaba el 12 de enero “¿Por qué presidentes, reyes y primeros ministros nunca han encabezado marchas de protestas antes las muertes de cientos de miles de afganos, sirios, egipcios, libios, yemeníes, iraquíes?”; pregunta que exige una reflexión previa y una respuesta distinta a la actual de cara al futuro si deseamos derrotar al terrorismo y construir la paz.
Azzedine Gaci, rector de la mezquita de Orhman en Villeurbanne, Tareq Oubrou, rector de la Gran Mezquita de Bordeaux, Mohammed Moussaoui, Presidente de la Unión de Mezquitas Francesas, y Djelloul Seddiki, director del Instituto Al Ghazali de la Gran Mezquita de París reunidos en el Vaticano con el papa Francisco el mismo día del atentado declaraban que el dialogo es el único camino, el camino que hay que recorrer juntos; a la vez que afirmaban que los musulmanes tienen que reaccionar frente al yihadismo combatiendo el imperio de terror y exclusión que este impone.
Las religiones, sus líderes y fieles tienen una gran importancia y responsabilidad en la lucha antiterrorista. La respuesta que deben dar las religiones es de unidad y oposición frontal a cualquier forma de radicalismo en sus propias confesiones religiosas, oposición a toda forma de difusión del odio y violencia, respondiendo con la mano tendida, sin olvidar nunca que la mano tendida no conlleva ni debilidad, ni anarquismo, ni la ley del más fuerte sino todo lo contrario. La mano tendida es la construcción de paz desde la ayuda al otro, desde la cultura del encuentro y no desde la contracultura del descarte; y para construir la paz esta sólo es posible desde la justicia de una justicia y contemple y proteja los derechos humanos.
"Los esfuerzos del papa Francisco por la paz y el bien de la humanidad deben ser escuchadas y apoyadas por todos los seres humanos, sin distinción de religión o credo”9.
Estas palabras pronunciadas en la televisión de filipinas que cualquier lector diría que han sido pronunciadas por un obispo o sacerdote católico cuando en verdad fueron pronunciadas el 1 de enero por el Jefe del Consejo de imanes de Fipilipmnas Moxsir al Haj, en relación con la visita que ha comenzado el obispo de Roma a Filipinas.
Proseguía el Jefe de los imanes de Filipinas
En particular, invito a mis hermanos y musulmanes para escuchar y entender las palabras del Papa: se deben seguir si queremos derrotar al terrorismo”10, estas palabras encierran el secreto de la cultura del encuentro superando los miedos y buscando la verdad en aras de la paz.
Desde el dialogo abierto y no desde el derecho de la blasfemia es como se construye la auténtica paz “nos impulsa profundizar relación entre religiones en la sinceridad y buena voluntad. Este es el único camino a la paz”. El líder musulmán destacó que apoya al papa Francisco “firmemente su posición contra el extremismo, que no se detendrá ante nada si no antes de la paz entre las religiones”.
"Los buenos cristianos y los buenos musulmanes -afirmaba Moxsir al-Haj- quieren la paz y la convivencia” Por ello destacó que “es muy importante el papel de la educación, sobre todo religiosa: si nuestros hermanos y nuestras hermanas están bien educados en su fe, no se ven tentados por los extremistas religiosos".
En esta misma línea de la cultura del encuentro como constructora de la paz como victoria sobre el terrorismo se manifestaba Rick Warren uno de los principales líderes cristianos de Estados Unidos quien ha invitado a a todos los cristianos no católicos a unirse con el papa Francisco y la Iglesia católica para llevar a cabo los objetivos comunes.
La labor llevada a cabo desde años por la Iglesia católica en el dialogo interreligioso y en la construcción de la paz de una forma silenciosa está dando sus resultados. Se ha de valorar y apoyar esta inmensa labor de encuentro.

¿Cuál debe ser la respuesta ante el terrorismo?


La respuesta en todo momento debe ser la cultura del encuentro, de la fraternidad y multiplicidad, de la reciprocidad que tan sólo puede llevarse a cabo desde la superación de la globalización de la indiferencia, en palabras del papa Francisco. La cultura del encuentro conlleva además de la escucha la ayuda al islam a liberarse del secuestro actuado por los yihadistas sobre el propio islam, como reclaman algunos de sus propios dirigentes y gobernantes y el propio papa Francisco. Esta liberación, es la “revolución religiosa” necesaria en el mundo islámico
Pero la cultura del encuentro es un camino en que toda la humanidad debe ir al encuentro del otro, por eso el mundo occidental debe combatir el terrorismo desterrando todo comportamiento de xenofobia religiosa, valorando y respetando el hecho religioso, sus creencias y prácticas. Es imposible combatir el terrorismo yihadista o de fundamento religioso sin continuamos ofendiendo a las creencias religiosas desde un supuesto derecho de blasfemia. El tratamiento a la religiones sea está católica o musulmana debe darse desde el respeto a las creencias y a sus fieles como personas.
El terrorismo es una de las nuevas formas de esclavitud en cuanto tiene al hombre tiranizado y dominado por el miedo; y como toda esclavitud del hombre por el hombre11: hay que combatir sus causas y una de sus causas es la corrupción12.
Las actitudes necesarias para llevar a cabo estas respuestas contra el terrorismo:

ACTITUDES
ACCIONES


Coraje: el valor de hacer frente a toda política de descarte, de superación de la globalización de la indiferencia13.
De afrontar el problema de terrorismo yihadista de una forma frontal, sin complejos ni miedos.



Prevención: todos, gobiernos, sociedad, ciudadano han de tener el coraje de prevenir nuestras formas de cultura del descarte, eliminado los caldos de cultivo de nuevos yihadistas. Eliminado sus principales fuentes de adoctrinamiento en la red como principal arma de captación usada para nuevos jóvenes yihadistas.
La prevención mediante legislaciones y medidas policiales ad hoc.

Paciencia: la lucha de las ideas, el camino del encuentro de la educación es siempre un camino de largo recorrido.
Toda guerra contra el terrorismo en una guerra lenta, de años.

Protección:
La protección fundamental de los derechos humanos en todo el mundo.
La protección de la libertad religiosa.
La protección de los potenciales yihadistas mediante una formación en valores.
La protección que lleve a cabo la legislación y las fuerzas de seguridad.
Perseverancia: muchas serán las derrotas previas a la victoria final por ello la perseverancia en la fe en el hombre y en Dios.
Persecución judicial:
De toda forma de terrorismo en todas sus formas, intelectual, instrumental y final



2 Grupo del movimiento salafí. que considera necesaria la lucha armada contra todos aquellos que consideran “no musulmán” así como el rechazo a los conceptos de democracia, libertad religiosa.
3 Termino con que los yihadistas se refieren no tan sólo a los cristianos sino a los occidentales.
7 El País 23 de diciembre de 2014
8 Abdel Fattah al-Sisi (presidente egipcio)
11 Mensaje del papa para la Jornada Mundial de la Paz 2015
12 Mensaje del papa para la Jornada Mundial de la Paz 2015
13 Mensaje del papa para la Jornada Mundial de la Paz 2015

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