jueves, 24 de enero de 2013

Buenos días, 24 de enero de 2013


Cualquier esfuerzo resulta ligero con el hábito.

VIDEO
La Guardia Suiza celebra los 507 años de su llegada al Vaticano
De esta misma manera entraron los 110 suizos en el Vaticano hace 507 años. Desfilando con paso militar marcado por el tambor.  El papa Julio II había pedido a la Confederación Helvética un grupo de soldados que le defendieran de sus enemigos. Un cuerpo de defensa que con el paso del tiempo se convirtió en la Guardia Suiza.
URS BREITENMOSSER
Guardia Suiza Pontificia

Hoy celebramos la fundación del Cuerpo de la Guardia Suiza Pontificia, que tuvo lugar el 22 de enero de 1506”.

Conmemoran su llegada a Roma con una misa que celebró el
maestro de ceremonias de Benedicto XVI y con este desfile militar tal y como lo hicieron los primeros soldados que se instalaron en el Vaticano.
URS BREITENMOSSER
Guardia Suiza Pontificia

En esa época los suizos eran mercenarios, muy conocidos por el servicio que siempre han desarrollado con fidelidad y valentía. Algo que todavía hoy intentamos hacer en nuestro trabajo, estando siempre al máximo de nuestras posibilidades”.

Un trabajo que han desarrollado desde entonces con
fidelidad hacia todos los Papas. Su característico uniforme expresa la alegría de ser soldado, de combatir y de estar al servicio del Sucesor de Pedro y el color rojo simboliza la disposición a derramar su sangre para defender al Papa, sea quien sea.



SANTORAL

Nuestra Señora de la Paz.

Francisco de Sales, Patrono de los periodistas y escritores católicos, obispo y doctor;

Babilas, Exuperancio, Filón, obispos; Pausirión y Teodoción, Mardonio, Musonio, Eugenio, Tirso, Proyecto, mártires; Saurano, abad; Zósimo, ermitaño



REFLEXIÓN:

Había una vez un ambicioso muchacho que siempre soñaba con que algún día llegaría a ser general del ejército. Era inteligente y las cualidades que poseía eran más que suficientes para alcanzar cualquier cosa que se propusiese. Él temía a Dios, le agradecía por su capacidad y oraba intensamente para que le sea concedida la gracia necesaria para alcanzar su sueño.

Desafortunadamente cuando llegó el día de que se enrolara en el ejército fue rechazado debido a que tenía pie plano. Después de varios intentos renunció a la idea de algún día convertirse en general, y culpaba a Dios por no escuchar su oración.

Se sentía solo, emocionalmente golpeado y sobretodo, ira, como nunca antes había experimentado. Ira que empezó a proyectar en contra de Dios. Sabía que había un Dios pero ya no creía en Dios como un amigo, sino como un tirano. Ya no rezaba ni asistía a la Iglesia. Cuando la gente hablaba de Dios como el Dios que es todo Amor solía plantearles preguntas tan complicadas que dejaban a los creyentes perplejos.

Posteriormente decidió ingresar a la Universidad para ser doctor. Y así sucedió, llegó a ser doctor y algunos años después, un cirujano muy calificado. Fue un pionero en operaciones delicadas, en las que el paciente no tenía muchas posibilidades de sobrevivir excepto en las manos de este joven cirujano. Gracias a él, sus pacientes tenían una oportunidad, la de una nueva vida.

A través de los años salvó miles de vidas, de niños y adultos. Muchos padres podían vivir felices con sus hijos vueltos a la vida y madres gravemente enfermas podían aún amar a sus familias. Padres devastados debido a que nadie podría mantener a sus familias si ellos no estuviesen, habían sido bendecidos con una nueva oportunidad.

Tiempo después entrenó a otros aspirantes a cirujanos para que apliquen su nueva técnica de operación, y más y más vidas fueron y hasta hoy son salvadas.
Un día nuestro muchacho, con algunos años de más, cerró los ojos y vio al Señor. Lleno de odio le preguntó a Dios por qué sus oraciones nunca fueron escuchadas y el Señor le respondió: "Mira a los cielos hijo mío y ve tu sueño cumplido."

Allí podía verse a sí mismo, un niño orando por llegar a convertirse en un soldado. Se vio ingresando al ejército y convirtiéndose en soldado. Era orgulloso y ambicioso, y con la mira puesta en que algún día dirigiría un regimiento completo. Fue convocado luchar su primera batalla, pero mientras estaba en el campo de batalla una bomba cayó del cielo y estalló junto a él. Luego fue enviado a su familia en una caja de madera.

Todas sus ambiciones estaban destrozadas y sus padres lloraron desconsolados.

Luego el Señor le dijo, "Mira ahora como mi plan se ha cumplido a pesar de tu desaprobación."

Una vez más miró a los cielos. Allí vio su vida día a día y las muchas vidas que había salvado. Vio las sonrisas en las caras de sus pacientes y en las de sus familias y la nueva vida que él les había regalado convirtiéndose en cirujano.

Entre sus pacientes vio a un muchacho que también tenía el sueño de llegar a ser soldado algún día, pero desafortunadamente estaba enfermo. Vio como le salvó la vida operando al muchacho. Hoy el niño ha crecido y se ha convertido en general. Sólo pudo alcanzar su sueño porque el cirujano había salvado su vida.

El cirujano pudo darse cuenta que el Señor estuvo siempre con él. Entendió cómo Dios había actuado a través de él para salvar miles de vidas y dar un futuro al pequeño niño que deseaba convertirse en soldado.

Historia escrita por Vincent Magro-Attard, Sliema, Malta

ORACIÓN:

Señor, ciertamente no soy digno de tu Amor, por eso te pido ilumines este tiempo de oración para que sepa poner a un lado todo aquello que me separe de Ti. Necesito de tu fortaleza y de tu guía para enderezar mi camino. Háblame Señor, te escucho.

Petición

¡Mucha humildad te pido para cumplir lo que me pides! Que imite a Juan que supo hacerlo de modo excelente, aun a costa de su vida.

Meditación del Papa

La figura de san Juan Bautista, el cual, según una célebre profecía de Isaías, se retiró al desierto de Judea y, con su predicación, llamó al pueblo a convertirse para estar preparado para la inminente venida del Mesías. San Gregorio Magno comenta que el Bautista "predica la recta fe y las obras buenas... para que la fuerza de la gracia penetre, la luz de la verdad resplandezca, los caminos hacia Dios se enderecen y nazcan en el corazón pensamientos honestos tras la escucha de la Palabra que guía hacia el bien". El Precursor de Jesús, situado entre la Antigua y la Nueva Alianza, es como una estrella que precede a la salida del Sol, de Cristo, es decir, de Aquel -según otra profecía de Isaías- sobre el cual "reposará el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de fortaleza y temor de Yahveh"[...] También nosotros estamos llamados a escuchar la voz de Dios, que resuena en el desierto del mundo a través de las Sagradas Escrituras, especialmente cuando se predican con la fuerza del Espíritu Santo. La fe, de hecho, se fortalece cuanto más se deja iluminar por la Palabra divina, por "todo cuanto -como nos recuerda el apóstol Pablo- fue escrito en el pasado... para enseñanza nuestra, para que con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza". (Benedicto XVI, 5 de diciembre de 2010).

Propósito

Ojalá, pues, que seamos dóciles a esta voz que grita en el desierto y sigamos "preparando los caminos del Señor". Que cuando Cristo venga, nos encuentre a todos con el alma bien dispuesta, prontos para escuchar su palabra, para acoger su mensaje y recibir su salvación.

Diálogo con Cristo

Necesito ser más humilde, Señor, para permanecer cerca de Ti, conociendo y haciendo vida tu Evangelio. Tú eres la única fuente de la santidad, nada puedo ni debo hacer al margen de tu voluntad. De nada me sirve la fama, ni los bienes, lo único que me debe importar es permanecer unido a tu gracia para poder realizar la misión que me has encomendado.




Pierde el Nobel y gana el Cielo avanza la canonización del descubridor del síndrome de Down»

En 1969, Jérôme Lejeune estaba en «cresta de la ola», aclamado en todos los centros de investigación del mundo. Comienzan las campañas del aborto en Europa y Estados Unidos. Como cuenta su hija Clara en Life is a Blessing: A Biography of Jerome Lejeune, se declaró en contra y se le cerraron repentinamente todas las puertas, desapareció hasta el punto de que nadie lo entrevistó cuando hizo su descubrimiento:

Creo que en 1971 fue a Estados Unidos y realizó un discurso en el National Institute for Health y después de esto mandó un mensaje a mi madre diciendo: «Hoy he perdido mi Premio Nobel». En el discurso habló sobre el aborto, diciendo, «ustedes están transformando su instituto de salud en un instituto de muerte».

El proceso está impulsado por la Asociación de amigos de Lejeune. En 2004, Fiorenzo Angelini, Presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud solicitó formalmente la incoación del proceso, en el décimo aniversario de la muerte del científico. La fama de santidad aconsejó abrir el proceso en 2007.

Años antes, en 1997, Juan Pablo II, en la JMJ de París, 1997 acudió a rezar ante la tumba de su amigo, y primer presidente de la Academia Pontificia para la Vida.

Lejeune soñaba con curar el «síndrome de Down», para ello creó una fundación que a día de hoy continúa su trabajo. Como contaba su hija en una entrevista el año pasado:

Mi padre quiso crear esta fundación cuando todavía estaba vivo, porque él sabía que tendría que retirarse y quería que su investigación continuase. Al principio fue su proyecto. El día antes de morir, fui a verlo y me dijo que estaba muy triste por sus pacientes, porque ellos no entenderían que los había tenido que dejar. Dijo: «los estoy abandonando y ellos no van a entender porque ya no estaré con ellos nunca más».

Yo le contesté: «Ellos lo entenderán. Lo entenderán mejor que nosotros». Y me dijo: «No, ellos no lo entenderán mejor, pero si más profundamente». Y después de esto, cuando él murió, nosotros pensamos que podríamos hacer algo más por ellos.

Después de año y medio pusimos en marcha una fundación dedicada al la investigación y tratamiento no sólo del síndrome Down sino también de otros síndromes de enfermedades mentales de origen genético. Creamos un centro en Francia de investigación genética y tenemos un comité que distribuye las ayudas a los diferentes grupos que están en todo el mundo.

Hemos fundado 60 proyectos con 32 equipos en los Estados Unidos, y estamos en proceso de comenzar una fundación en los Estados Unidos que se encargará de más investigación y tratamiento.

El tratamiento real no existe en la actualidad, ya que los investigadores están trabajando en solucionar este problema genético. El patrimonio genético de los niños es correcto, simplemente se repite como un disco rallado. Mi padre siempre decía que un niño con síndrome Down es más niño que otros; es cómo si no estuviese acabado del todo. Así que si ese gen pudiese ser silenciado el niño podría ser normal.

Y este es realmente el futuro de la medicina, reparar el código genético. Por tanto no es descabellado que podamos tratarlos algún día. La dificultad estriba en que se gasta mucho dinero en realizar el diagnóstico y en matarlos, hasta tal punto que si pudiéramos tener sólo un 10% de este dinero para investigación, podríamos ya haber conseguido la cura.

Instituciones y gobiernos no es que estén apoyando poco, es que van por caminos diametralmente opuestos. Países como Dinamarca se han marcado el objetivo de conseguir eliminar el síndrome. Eso sí por el famoso método de eliminar a todos los afectados, quieren conseguir la «sociedad perfecta» en 2030. Por experiencia puedo contar que en España no le vamos a la zaga, tanto por los altos índices de niños asesinados como por la mentalidad eugenésica que se está instalando.

Uno de los síntomas más claros es que ya prosperan las demandas por «nacimiento injusto». Terrorífico nombre. Quedan lejos de las cifras USA, 4,5 millones de dólares, y acá tienen que conformarse con 280.000 €.

Como, por encima de demás consideraciones, esto es un problema de conversión, es un buen momento para pedirla, por la intercesión del Lejeune:

Oh Dios, que has creado al hombre a tu imagen y le has destinado a compartir Tu Gloria, te damos gracias por haberle dado a tu Iglesia el profesor Jerónimo Lejeune, eminente servidor de la vida.

Él supo poner su penetrante inteligencia y su fe profunda al servicio de la defensa de la vida humana, especialmente de la vida en gestación, en el incansable empeño de cuidarla y sanarla. Testigo apasionado de la verdad y de la caridad, supo reconciliar, ante los ojos del mundo contemporáneo, la fe y la razón.

Concédenos por su intercesión, según tu voluntad, la gracia que te pedimos, con la esperanza de que pronto sea contado entre el número de tus santos.
Amén.
Con aprobación eclesiástica
Mons. ANDRÉ VINGT-TROIS
Arzobispo de París
Se ruega comunicar las gracias recibidas a :
Postulation de la cause de béatification et de canonisation du Serviteur de Dieu Jérôme Lejeune Abbaye Saint-Wandrille
F- 76490 SAINT-WANDRILLE - FRANCIA


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