lunes, 14 de enero de 2013

Buenos días, 14 de enero de 2013



No busque errores y defectos.
Busque la solución.
(HenryFord)

 "Que tu infinita misericordia, Señor, y tu bondad nos consuele en el dolor de esta muerte inesperada".

Descansa en paz COMPAÑERO

PIDELE A TU PATER UNA MISA POR NUESTRO COMPAÑERO

"Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los hijos de Dios 'Benditos los que construyen la paz'.

Sabemos que su vida no ha sido inútil, porque los que han trabajado por la paz nunca mueren".


SANTORAL

Félix, presbítero; Eufrasio, Dacio, Fulgencio, Sabas, obisposMalaquías, profetaJuan de Ribera, Macrina, confesores; Prisco, Prisciliano, Engelmaro, Benedicta, mártiresEsteban, abad.


REFLEXIÓN:

Decálogo de conducta para jóvenes de Bill Gates

1.    La vida no es justa. Acostúmbrate a ello.

2. Al mundo no le importa tu autoestima. El mundo espera que logres algo,   independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

3.   No ganarás 3.000 euros mensuales justo después de salir de la universidad, y no serás vicepresidente de nada hasta que, con tu esfuerzo, te hayas ganado ambos logros.

4.   Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Este sí que no tendrá vocación docente ni la paciencia requerida.

5.   Dedicarse a servir cervezas o llevar pizzas no te quita dignidad. Tus abuelos lo llamaban de otra forma: Oportunidad.

6.   Si metes la pata no es culpa de tus padres ni de tus profesores, así que no lloriquees por tus errores y aprende de ellos.

7.   Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como ahora. Empezaron a serlo al pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escuchar tus quejas .  Así que, antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.

8.    En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real NO. En la escuela te dan oportunidades para ir aprobando tus exámenes, para que tus tareas te resulten más fáciles y llevaderas. Esto no te ocurrirá en la vida real.

9.    La vida real no se divide en semestres, no tendrá largas vacaciones de verano, de pascua, de navidad, del patrón del colegio, puentes,etc. y pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo eso tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

10. La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

11. Sé amable con los nerds*. Hay muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos

* Nerd: El empollón de clase, de toda la vida.


ORACIÓN:

EL PADRENUESTRO

            Cuando Jesús se dirige a Dios Padre usa una palabra aramea muy de casa, abba. Significa sencillamente padre. Pero, y que hay que decirlo, esto asombró a los oyentes. En sí abba era de uso común. Cualquier chico la usaba para hablar con su padre. Pero, cuando hablaba acerca de su padre con otras personas el chico diría ab, jamás abba, y es que abba indica confianza, ternura, la familiaridad de quienes conviven juntos. Ahí está por qué los que escucharon a Jesús se sorprendieron. ¡Qué atrevimiento dirigirse a Dios de esa manera! Pero eso era lo que Jesús nos quería enseñar: dirigirnos a Dios como hijos suyos.

            Padre nuestro: Abba, Padre

            Llamando a su Padre Abba, Jesús lo dice todo. Esa palabra denota confianza, seguridad, intimidad, ternura y mutua posesión. Cuando llamamos así a Dios manifestamos que somos hijos que sabemos que Él es fuerte, compasivo, comprensivo y bueno. Ésa es la manera de hablar con Dios. Asombroso el dirigirnos a Él con más mimos que palabras, con ternura confiada y viva, sabiéndolo cercano como Padre. Y, además, impresionante deducir de ahí que somos hermanos, hijos de un mismo Padre que nos ama por igual.

             Que estás en los cielos

            Jesús sitúa al Padre por encima de todo lo creado y es verdad. Pero, aunque por encima, ese Padre celeste no es ajeno a las necesidades de sus hijos en la tierra. Está a nuestro lado, hasta dentro de nosotros. Nos lo recuerda  Santa Teresa: "Dios está en todas partes y el cielo en que hemos de buscarle es el silencio de nuestras propias almas". El cielo del Padre está donde sus hijos se quieren de verdad. Ése es y será también nuestro cielo.

             Santificado sea tu Nombre

            Jesús nos dice de reconocer al Padre como santo. “Sed santos porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo” (Levítico 19,2). Dios revela su gloria y santidad por medio de su amor tierno, infinito e incondicional. Cuando Moisés le pide: "Déjame ver tu gloria", el Señor pasa delante de él como presencia amorosa. Impregnado por la santidad de Dios que pasa cerca, Moisés queda radiante. Añade la Escritura que Moisés “… fue tenaz como si viera al Invisible” (Hebreos 11,27).

             Venga a nosotros tu Reino

            La Buena Nueva de Jesús es que el Reino de Dios empieza dentro de nosotros y llega hasta la Vida Eterna. Dios tiene un plan y este Reino es aceptar ese plan de Dios para con los hombres a quienes tiene destinados para la resurrección. Este reino de Dios es don. Jesús nos enseña a pedirlo todos los días, a no olvidarlo. Nosotros vivimos tentados a utilizar nuestro propio reino y estropearlo todo.

             Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo

            Ponemos nuestra confianza en Dios sabiendo que nos ama y que conoce lo que nos conviene para llegar a la meta que nos tiene preparada. Hacemos esa voluntad con nuestros deberes bien cumplidos y en las circunstancias concretas de nuestra vida. Ahora bien, la voluntad de Dios no es soñar con quién sabe qué proyectos, sino acogiendo con fe lo que el presente nos trae. Treinta años vivió Jesús haciendo la voluntad del Padre y nadie notó nada.

            Danos hoy nuestro pan de cada día

            El pan es el símbolo más apto para significar la plenitud de todos los dones de Dios. El pan es el trabajo, la cultura, la fraternidad, el amor. También es pan la Palabra de Dios, su Cuerpo hecho Eucaristía. Es pan todo lo que necesitamos. "Danos el pan de cada día" es un grito de confianza de un hijo a su padre. Y es pan nuestro, mío y de mis hermanos.

            Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden

            Al llegar aquí nos confesamos pecadores, deudores, con el Dios del perdón y con nuestros hermanos. Es condición que el Señor nos pone para merecer su perdón. Dios te perdona, si perdonas. Esto implica amar al otro. Sólo así seremos perdonados.

             No nos dejes caer en la tentación

            Esta petición descubre nuestra impotencia. Ni siquiera los santos escapan a la prueba. Pero también descubre nuestra confianza en Dios que jamás permite que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas. No nos libraremos de tentaciones mientras dure nuestra vida, pero la actitud de Jesús nos da luz para conformarla a la voluntad del Padre.

             Y líbranos del mal

            El mal no es una abstracción sino que designa una persona, Satanás, el Maligno, el Ángel que se opone a Dios. Su campo es amplísimo. Pedimos que nos libere de todo el mal que existe a nuestro alrededor y del mal de una vida perdida para siempre.

             Pensamiento

            Señor, te deseamos y te elegimos como nuestro fin eterno. Renunciamos a toda paternidad esclavizadora y opuesta a la tuya, propia de Satanás. Líbranos Señor, de este mal horrible, definitivo y eterno que nos acecha. Que, por siempre y en todos tus redimidos, sean tuyos el poder, el honor y la gloria. Amén.


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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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 Cuando tu hijo se avergüenza de ti

Avergonzarse de los padres nunca es justificable y ciertamente el cuarto mandamiento de la Ley de Dios lo señala: “Honraras a tu padre y a tu madre”. Pero ¿qué pasa cuando provocan fuertes decepciones en los hijos?

Para muchos padres de familia, la adolescencia en sus hijos es un período de intenso desarrollo, no sólo físico, sino también moral. Lo peor es que el hogar se convierte en un “campo de batalla” donde se generan discusiones por todo y por nada.

De acuerdo con los especialistas, la imagen, opinión, aceptación o rechazo hacia los padres cambia a medida que los hijos van creciendo y pasan de niños a jóvenes y a adultos.

La sana convivencia familiar se logra con el respeto, siempre debe estar presente en las familias y nunca se debe perder, es cierto que los padres no deben ganarse el respeto porque por el hecho de serlo lo poseen, pero lamentablemente muchos llegan a perderlo por sus malas acciones. 

Con la decepción muchos padres pierden el respeto, de niños admiramos a nuestros padres y conforme vamos creciendo esa admiración no debe perderse, lamentablemente muchos hijos se decepcionan cuando los padres no se comportan frente a ellos como lo que son pero también existen motivos tontos por lo que los hijos se avergüenzan y un ejemplo claro es el físico o la posición económica.

Muchos hijos se sienten frustrados al no ver una familia ‘perfecta’ en su hogar pero tampoco se empeñan en formarlo, en todo hogar se necesita la comunicación, si hay un problema todos deben enterarse de él para solucionarlo, la sana convivencia no es difícil, sólo es cuestión de respeto y comunicación.

Por otro lado, el sitio micumbre.com señala las principales causas por las que los hijos se avergüenzan de los padres y rehúyen su presencia: 

• Cuando no llegaron al mismo nivel cultural, social y económico que los hijos.

• Cuando tienen limitaciones o defectos físicos o mentales, están enfermos, impedidos, etcétera.

• Cuando no hablan el mismo idioma que los hijos, o lo hablan mal, porque no pudieron aprenderlo. 

• Cuando no los pueden presentar a la familia política o amistades, por cuestiones de diferencia social o económica. Incluso cuando van mal vestidos.

• Cuando externamente practican ideas muy contrarias, religiosas o políticas, a las de los hijos. 

Serán muchos los motivos para causar decepción en los hijos pero recuerda que el respeto es primordial en el hogar, no permitas que se pierda. 

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