viernes, 11 de enero de 2013

Buenos días, 11 de enero de 2013


Mi sistema se basa en la religión, la razón y el amor
Don Bosco

VIDEO
Caritas ayuda a unos 40.000 refugiados sirios en el Líbano
Estas son algunas de las secuelas de la guerra de Siria que pocos conocen: No hay disparos ni bombas, pero está lleno de dolor. Entre estas improvisadas tiendas de campaña en el Líbano, miles de refugiados dejaron todo por una oportunidad de sobrevivir. Otros no fueron tan afortunados.
“Mi marido fue arrestado en Siria y no tengo noticias de él. No sé si está muerto o vivo, ¡no sé absolutamente nada!.Espero tener al menos sólo saber si está vivo, no quiero nada más”.

El sacerdote Simon Faddoul es el presidente de Caritas en Líbano. Durante casi dos años ha visto directamente los efectos devastadores del conflicto. De hecho fue él quien acompañó al cardenal Robert Sarah enviado del Papa, a los campos de refugiados del Líbano y en los que el cardenal pudo encontrarse con algunos de ellos.

P. SIMON FADDOUL
Presidente, Cáritas Líbano
“Como la señora que vino al campo de refugiados con un bebé de cuatro meses y le pidió que se llevara a su niño. Le dijo por favor, cójalo, quizás con usted su vida esté a salvo ya que su padre murió”.

Desde que el conflicto comenzó en abril de 2011 Caritas ha proporcionado una ayuda clave a más de 40.000 refugiados, sin hacer distinción por su religión. Desde comida hasta colchones y medicinas.

NURSE
“Sobre todo tratamos casos de gastroenteritis, diarrea o malnutrición”.

Pero cada día llegan más refugiados. Se estima que hay unos 200.000 sirios acogidos y no hay suficientes víveres para todos y menos ahora, que llega el frío.

P. SIMON FADDOUL
Presidente, Cáritas Líbano
“Las necesidades se aumentan y los recursos son muy limitados, de hecho se están terminando”.

Los cristianos representan un 9 por ciento de la población Siria. A pesar de que el conflicto entre los rebeldes y el gobierno sirio no está relacionado con la religión, los cristianos tienen miedo de lo que pueda ocurrir en el futuro. Faddoul asegura que el conflicto ha afectado a todo tipo de personas, y precisamente eso fue lo que uno de los refugiados le dijo al cardenal Sarah durante su visita.

P. SIMON FADDOUL
Presidente, Cáritas Líbano
“Se levantó y le contó al cardenal su historia y le dijo que todos habían tenido que abandonar su pueblo. Durante cientos de años vivían juntos cristianos y musulmanes sin ningún problema, dijo el hombre, y todavía ahora viven juntos porque comparten el mismo destino. Somos todos refugiados”.

Como no se sabe cuán mejorará la situación Caritas Líbano continúa trabajando con quienes lo necesitan dándoles ayuda, donaciones y también recursos y sobre todo pidiendo ayuda para poder llevarlo a cabo.





SANTORAL

Higinio, papa; Paulino, patriarca; Palemón, abad; Salvio, Leucio, Egwino, obispos; Salirio, Donato y Agento, Pedro, Severo, Lenco, mártires; Tomás de Cori, confesor; Teodosio, monje; Honorata, virgen; Martín de León, canónigo regular; Agente, Donato, Agustín, Salvio, Félix, Floro, Gemino, Pace, Pensalino, Eugenio, Esteban, filón, Felicidad, Ciriaco, Ebiciaro, Castelo, Morosito, mártires en España



REFLEXIÓN:

Un mosquito se acercó a un león y le dijo:

-- No te temo, y además, no eres más fuerte que yo. Si crees lo contrario, demuéstramelo. ¿ Que arañas con tus garras y muerdes con tus dientes ?.
 ¡Eso también lo hace una mujer defendiéndose de un ladrón!. Yo soy más fuerte que tú, y si quieres, ahora mismo te desafío a combate.

Y haciendo sonar su zumbido, cayó el mosquito sobre el león, picándole repetidamente  alrededor de la nariz, donde no tiene pelo.

El león empezó a arañarse con sus propias garras, hasta que renunció al combate. El mosquito victorioso hizo sonar de nuevo su zumbido; y sin darse cuenta, de tanta alegría, fue a enredarse en una tela de araña.

Al tiempo que era devorado por la araña, se lamentaba de que él, que luchaba contra los más poderosos venciéndolos, fuese a perecer a manos de un insignificante animal, la araña.

No importa lo grandes que sean los éxitos en tu vida, cuida siempre que la dicha por haber obtenido uno de ellos, no lo arruine todo


ORACIÓN:

Oración introductoria

Padre mío, sé lo importante que soy para Ti. Permite que esta meditación me ayude a darte el gozo de ser esa oveja perdida que vuelve al redil en esta Navidad. No quiero seguir ignorando tu mensaje, tu llamado a la santidad.

Petición

Jesús, que sepa proponer a los demás la alegría y la paz que da el esfuerzo por vivir en el redil de los que cumplen la voluntad de tu Padre celestial.

Meditación del Papa

Ese gesto nos recuerda al pastor que pone sobre sus hombros la oveja perdida, la cual por sí sola ya no encuentra el camino a casa, y la devuelve al redil. Los Padres de la Iglesia vieron en esta oveja la imagen de toda la humanidad, de toda la naturaleza humana, que se ha perdido y ya no encuentra el camino a casa. El Pastor que la devuelve a casa solamente puede ser el Logos, la Palabra eterna de Dios mismo. En la encarnación, él nos puso a todos -la oveja "hombre"- sobre sus hombros. Él, la Palabra eterna, el verdadero Pastor de la humanidad, nos lleva; en su humanidad, nos lleva a cada uno de nosotros sobre sus hombros. Por el camino de la cruz nos llevó a casa, nos lleva a casa. Pero también quiere tener hombres que "lleven" juntamente con él. Ser pastores en la Iglesia de Cristo significa participar en esta tarea, que el palio nos recuerda. Cuando nos revestimos con él, Cristo nos pregunta: "¿Llevas también tú, conmigo, a aquellos que me pertenecen? ¿Los llevas a mí, a Jesucristo?". Benedicto XVI, 29 de junio de 2008.


Propósito

Transmitir mi alegría, esperanza y amor a Cristo a una persona alejada de la fe.

Diálogo con Cristo

Alabado seas Señor por darme esta experiencia en la oración. Tú eres mi buen pastor, la clave, la fuerza, el motor de mi ser y obrar. Quiero corresponder a tanto amor. No quiero terminar mi oración siendo el mismo. Dame la gracia de asemejarme más a tu santísima Madre el día de hoy. Especialmente permite que sea un buen pastor para los demás al dejar que seas Tú quien guíe toda mi vida.




Los 5 elementos básicos para entender las aventuras de El Hobbit en clave cristiana
Con una espiritualidad del viaje y el camino, del desprendimiento, con la humildad como protección contra la tentación, Bilbo Bolsón vive el paso de una inmadura comodidad al compromiso y la virtud adulta.

Tabla de contenido

1) Sal de tu cómodo agujero hobbit: complícate la vida.
2) Camina, aprende de los maestros, ten fe y crecerás
3) "Demasiada suerte"..., es decir, Providencia
4) Coraje y virtud, al elegir el bien
5) No negocies con el dragón; ni lo sustituyas


Desde 1937, la novela de J.R.R. Tolkien ha vendido millones de ejemplares y nunca ha dejado de editarse.

Tolkien, un entusiasta de los cuentos de hadas, las sagas y las narrativas míticas antiguas y medievales, escribió la historia de un hobbit que, contra todo pronóstico, abandona su cómoda casa para embarcarse en una aventura, en un viaje muy peligroso. Es "uno de nosotros" metido en un asunto "que le queda grande", con dragones y elfos y reinos enanos.

La historia cumple todos los requisitos de un "Quest", un viaje iniciático y de crecimiento, en que el héroe superar pruebas, conoce el mundo, crece gracias a amigos y maestros y se vuelve sabio, y por eso tiene un valor universal e imperecedero. Además, puede leerse en una clave más específicamente cristiana, porque en la novela resuenan ecos de enseñanzas evangélicas.

En español se acaba de publicar "El viaje de Bilbo: descubriendo el significado oculto en El Hobbit", de Joseph Pearce (editorial Palabra), que ofrece un análisis cristiano de la novela por parte de este profesor de literatura de la Ave Maria University, experto en Tolkien, Chesterton y conversos literarios. Una forma de abordar el tema es resumirlo en 5 elementos, que coinciden en buena parte con los que aborda Pearce.

1) Sal de tu cómodo agujero hobbit: complícate la vida


El libro empieza explicando que Bilbo Bolsón vivía "en un agujero hobbit, y eso significa comodidad". Comodidad que se ve interrumpida por un llamado, una vocación: Gandalf y los Enanos vienen a reclutarle para una increíble aventura. La inercia del comodón mediocre (de todos nosotros, occidentales opulentos) es quedarse en casa junto al fuego. Pero en Bilbo se despierta su sangre de la rama familiar Tuk... y se lanza a la calle. No tiene muy claro lo que puede aportar, pero sí que tiene una llamada. Es un paso en fe, no muy distinto al de Abraham y a otros que son convocados a salir de sus comodidades. Cualquiera que haya cantado eso de "en mi barca/no hay oro ni espadas" lo entiende.

2) Camina, aprende de los maestros, ten fe y crecerás


Como sabe cualquiera que haya hecho una dura peregrinación a Santiago o a otro lugar, en el camino se crece. Uno aprende a viajar con menos cosas... las cosas materiales quedan atrás, la persona y el alma se robustecen. Viajar purifica, y por eso Israel necesita 40 años en el desierto para purificar su cómoda esclavitud en Egipto. Viajando se aprecia más a los compañeros de camino, como los Enanos, y los que son "no-pueblo" se forjan como un pueblo. Y se aprende de los maestros veteranos, como Gandalf, que en cierto momento le dejan a uno solo, para que aprenda a volar por sí mismo. Por el camino, se ganan tesoros y sabiduría. Nada de eso se ganaría sentado en casa.

3) "Demasiada suerte"..., es decir, Providencia


Una y otra vez, Bilbo tiene una extraña suerte. Él es "el que encuentra la fortuna y el que el Anillo encontró". Qué casualidad que él, una y otra vez, encuentre justo lo necesario, llegue justo en el momento... El lector avispado ve que no es suerte: es Providencia. Gandalf lo deja claro al final: "no pensarás que todas tus aventuras y escapadas eran mera suerte, sólo para tu beneficio, ¿verdad?"

La clave cristiana está en aprender a ver la voluntad y los planes de Dios para nuestras vidas, y entender que su Gracia es la que conduce las cosas. Joseph Pearce escribe que "al contrario de lo que proclamaron Nietzsche, Hitler y otros seculares progresistas, no hay un triunfo de la voluntad [título de un documental propagandístico de Leni Riefenstahl sobre el nazismo en su apogeo], sino una asistencia sobrenatural de la Gracia". En El Señor de los Anillos se ve más claro: ¡no es Frodo quien con todos sus esfuerzos destruye el Anillo maligno!

4) Coraje y virtud, al elegir el bien


La virtud es el hábito de optar por lo bueno, elegir lo bueno y fortalecerse en el bien habitual. Bilbo supera su miedo una vez, y luego otra, y otra, y acaba haciéndose valiente. Abandonado su cómodo agujero, enseguida se hace desprendido. Bilbo no es grande ni fuerte, pero no se rinde: y al final consigue grandes cosas. La constancia en el bien es uno de sus temas.

5) No negocies con el dragón; ni lo sustituyas


"Yo controlo", dicen los necios que beben, conducen rápido o se drogan. En realidad, son miles las adicciones que nos controlan cuando creemos controlarlas nosotros. Nuestras posesiones en realidad nos poseen. El Anillo controla a Gollum, y después intentará controlar a los siguientes portadores. Tolkien escribió un poema titulado "El tesoro", sobre un montón de oro y joyas que cambian de dueño... pero a cada uno de ellos les aporta la perdición y les esclaviza. Hay quien quiere usar el Anillo para el bien, con un "yo controlo", pero Tolkien dice que el control no existe, que el mal debe ser destruido.

Con el dragón no se puede negociar, ni jugar a acertijos ni llegar a un pacto: el dragón al final te devora. Y si le matas, cuidado no le sustituyas como guardián-esclavo del tesoro. No es extraño que represente al demonio y sus seducciones en la simbología cristiana.

Algunos hacen brujería pero usan imágenes de santos y vírgenes: es engañarse. El tesoro genera ese engaño, que en El Hobbit se llama "la enfermedad del dragón", a la que Bilbo es bastante inmune porque se ha purificado en el viaje, pero a la que los Enanos son muy vulnerables, sobre todo Thorin. Cuanto más elevado y más orgulloso, más vulnerable se es a estas seducciones. Los más pequeños y humildes están más protegidos. El Evangelio previene: "donde está tu tesoro, está tu corazón".

Estos elementos están claros en el libro. Habrá que esperar a ver la segunda y la tercera película de El Hobbit para comprobar si se reflejan bien en esta nueva trilogía o si quedan tapados con demasiados elementos añadidos.



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