miércoles, 12 de diciembre de 2012

Buenos días, 12 de diciembre de 2012

La navidad es una necesidad.
Tiene que haber al menos un día en el año para recordarnos que estamos aquí para algo más que nosotros mismos.
(Eric Sevareid)


VÍDEO
¿Qué es la Corona de Adviento?
Llegan las navidades, las ciudades se iluminan y las familias decoran las casas para celebrar algo muy concreto: el nacimiento de Jesús. La corona de Adviento es una de esas tradiciones navideñas y es propia, sobre todo, de Alemania. Allí es uno de los elementos decorativos más usados por las familias.
  
Su origen nos transporta hasta Hamburgo, en el norte de Alemania. Los niños de un orfanato sentían mucha alegría cuando comenzaban las navidades y preguntaban siempre cuántos días faltaban. En 1839, el director de este orfanato revistió una vieja rueda de carreta con hojas pequeñas y con 24 velas que iban encendiendo cada día para dar luz a la Navidad y saber cuánto faltaba.

MONS. THOMAS FRAUENLOB
Colegio Teutónico del Campo Santo (Vaticano)
A esta idea le sigue después esta tradición de una corona con 4 velas, simbolizando la luz que va creciendo más cada domingo hasta el momento que nace el nuevo año y el salvador.”

Y es que cada domingo del Adviento se enciende una vela, siguiendo un orden: haciendo la señal de la cruz. Así hasta que en Noche buena están las cuatro encendidas, una por cada domingo. La forma circular representa algo que no tiene ni principio, ni fin, como el amor de Dios. Los colores también tiene un significado.

MONS. THOMAS FRAUENLOB
Colegio Teutónico del Campo Santo (Vaticano)
En mi zona, en Baviera, siempre hemos tenido esta corona verde que simboliza la vida. Hay que imaginar un invierno frío, con nieve. Las velas rojas representan la caridad y también que la luz poco a poco va creciendo.”

Aunque el rojo es el más común, algunos acostumbran a usar velas de diferentes colores como el morado, el rojo y el blanco. Pero lo importante es encender las velas cada domingo de Adviento para preparar la llegada del Niño.


  SANTORAL
Juana Francisca Chantal, viuda (1572 1641)
Nuestra Señora de Guadalupe.
Juana Francisca de Chantal, fundadora; Sinesio, Dionisia, Mercuria, Epímaco, Alejandro, Hermógenes, Donato, Eulogio, Arsenio, Geroncio, Marcial, Majencio, Constancio, Crescencio, Justino, mártires; Florencio, abad; Corentino, Diogeniano, Finiano, Gausberto, obispos; Bertoaria, abadesa; Amonaria, virgen y mártir; Abra, virgen.


REFLEXIÓN:

¡CUÁNTO VALES!

Alfredo, con el rostro abatido de pesar, se reúne con su amiga Marisa en un restaurante para tomar un café. Deprimido, descargó en ella sus angustias... que si el trabajo, la crisis actual, la escasez de dinero, la relación con su pareja, su vocación... todo parecía ir mal en su vida.

Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 100 euros y le dijo: -"Alfredo, ¿quieres este billete?"

Alfredo, un poco confundido al principio, le dijo: -"Claro Marisa... son 100 euros, ¿quién no los querría?" Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo.

Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo, volvió a preguntarle: -"¿Y ahora lo quieres igual?"

-"Marisa, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 100 euros. Claro que los tomaré si me lo entregas."

Entonces Marisa desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado. -"¿Lo sigues queriendo?"

-"Mira Marisa, sigo sin entender qué pretendes, pero ese es un billete de 100 euros y mientras no lo rompas, conserva su valor..."

-"Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido... Lo que debes preguntarte es CUÁNTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado".

Alfredo se quedó mirando a Marisa sin atinar con palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro. Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: -"Toma, guárdalo para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... Pero me debes un billete nuevo de 100 euros para poder usarlo con el próximo amigo que lo necesite". Le dio un beso en la mejilla a Alfredo -quien aún no había pronunciado palabra- y levantándose de su silla se alejó rumbo a la puerta.

Alfredo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó en su billetera y dotado de una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta.


ORACIÓN:

Santísima Trinidad, no puedo verte, pero sé que estás en mí. Yo no puedo tocarte, pero sé que estoy en sus manos. No puedo comprenderte totalmente, pero te amo con todo mi corazón. No hay otra cosa más importante que amarte y amar a mi prójimo como a mí mismo. Ven e ilumina mi oración para viva de acuerdo a lo que creo.

Petición

Te suplico, Jesús, me des fe para darte siempre el lugar que te corresponde en mi vida y la gracia de poder vivir la caridad de tu Evangelio.

Meditación del Papa

La fe cristiana, poniendo el amor en el centro, ha asumido lo que era el núcleo de la fe de Israel, dándole al mismo tiempo una nueva profundidad y amplitud. En efecto, el israelita creyente reza cada día con las palabras del Libro del Deuteronomio que, como bien sabe, compendian el núcleo de su existencia: "Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno. Amarás al Señor con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas". Jesús, haciendo de ambos un único precepto, ha unido este mandamiento del amor a Dios con el del amor al prójimo, contenido en el Libro del Levítico: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Y, puesto que es Dios quien nos ha amado primero, ahora el amor ya no es sólo un "mandamiento", sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro.
En un mundo en el cual a veces se relaciona el nombre de Dios con la venganza o incluso con la obligación del odio y la violencia, éste es un mensaje de gran actualidad y con un significado muy concreto. Por eso, en mi primera Encíclica deseo hablar del amor, del cual Dios nos colma, y que nosotros debemos comunicar a los demás. Benedicto XVI, Deus caritas est, n. 1.

Propósito

Asistir a la celebración de la Eucaristía, preferentemente en familia, como la actividad más importante del domingo, el Día del Señor.

Diálogo con Cristo

No existe otro camino, para ser un seguidor de Cristo, que el del amor y el del servicio. Amar quiere decir servir, servir es amar y el amor de Dios está orientado a lograr una transformación en mí. Gracias, Señor, por el don de la fe y la gracia de tu amor.

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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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 Bendición del árbol navideño

EL ÁRBOL mismo nos trae a la memoria el árbol del Paraíso (cf. Gn 2, 9 – 17) de cuyo fruto comieron Adán y Eva desobedeciendo a Dios. El árbol entonces nos recuerda el origen de nuestra desgracia: el pecado. Y nos recuerda que el niño va a nacer de Santa María es el Mesías prometido que viene a traernos el don de la reconciliación.

Las luces

 
Nos recuerdan que el Señor Jesús es la luz del mundo que ilumina nuestras vidas, sacándonos de las tinieblas del pecado y guiándonos en nuestro peregrinar hacia la Casa del Padre.


La estrella

 
Al igual que en Belén hace dos mil un años una estrella se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño Jesús, con María su Madre, causando este acontecimiento una gran alegría en los Reyes Magos (ver Mt 2, 9 – 10).


Hoy una estrella corona nuestro árbol recordándonos que el acontecimiento del nacimiento de Jesús ha traído la verdadera alegría a nuestras vidas. 


Los regalos


Colocados a los pies del árbol simbolizan aquellos dones con los que los reyes magos adoraron al Niño Dios. Además nos recuerdan que tanto amó Dios Padre al mundo que le entregó (le regaló) a su único hijo para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.


Rito de bendición del árbol navideño

Todos los presentes, santiguándose, dicen:

 
En el nombre del padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


El padre o madre de familia dice:

 
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
Que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales.
En los cielos, en Cristo.


Todos responden:

 
Bendito sea el Señor por los siglos.


Lectura

 
Uno de los presentes, lee el siguiente texto de la Sagrada Escritura:

 
Escuchemos con atención la lectura del profeta Isaías:


"Vendrá a ti, Jerusalén, el orgullo del Líbano, con el ciprés y el abeto y el pino, para
adornar el lugar de mi santuario y ennoblecer mi estado".


Oración de bendición

 
Luego el padre de familia, con las manos juntas, dice la oración de bendición:

 
Oremos.


Bendito seas, Señor y Padre nuestro,
Que nos concedes recordar con fe
En estos días de Navidad
Los misterios del nacimiento del Señor Jesús.
Concédenos, a quienes hemos adornado este árbol
Y lo hemos embellecido con luces,
Con la ilusión de celebrar
La navidad del nuevo milenio
Que podemos vivir también a la luz de los ejemplos
De la vida plena de tu Hijo
Y ser enriquecidos con las virtudes
Que resplandecen en su santa infancia.
Gloria a Él por los siglos de los siglos.


Todos responden:


Amén.


Al final, todos los presentes, santiguándose, dicen:

 
En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.







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