miércoles, 31 de octubre de 2012

Buenos días, 31 de octubre de 2012


Claro que muchas veces pensamos:
“¡Pues… caramba, a mí me han pasado un montón de cosas que no parecen nada buenas!”
¡Pero tarde o temprano comprobarás que sí fueron buenas para ti de alguna manera!


SANTORAL

Ampliado, Urbano, Narciso, Nemesio, Lucila, Estratónica, Seleucio, Quintín, mártires; Abaido, confesor; Baudacario, monje; Cisa, Egberto, Tatvino, anacoretas; Nicolás, Leonardo, presbíteros; Notburga, monja; Epón, abad; Alonso Rodríguez, confesor.

  
REFLEXIÓN:

Gran parte del problema del que vivimos, es gracias a que hay muchos papas “buen rollo”.

Responsabilidad, honor, vergüenza, respeto, principios elementales.

    Bueno, pero... ¿Qué nos pasa?  ¿Qué es lo que nos hace suponer, que alguien más tiene la responsabilidad de cuidar de nuestros hijos, si nosotros, que se supone que somos los que más los amamos, no queremos tomar esa responsabilidad?

    Es ridículo ver esas mesas redondas, en las cuales funcionarios públicos, dueños de bares y discotecas, miembros de comités ciudadanos y medios de comunicación se culpan unos a otros por algo que no es más que falta de responsabilidad de nosotros los padres.

    Que si en los bares le venden alcohol a menores; que si no cierran estos lugares a la hora señalada, que los jóvenes salen de estos lugares "totalmente borrachos". ¿Pero en dónde están los padres de éste menor que tomó más de la cuenta? ¿Quién lo recibe en su casa a esas horas y en ese estado? ¿Quién le dio el dinero para entrar en el bar, para el alcohol?

    Lo que tenemos es miedo, no queremos actuar como padres.

    Nuestros hijos no necesitan que seamos sus amigos, ellos ya tienen un montón de amigos, de su edad.

    Nuestros hijos necesitan padres valientes y responsables, que fundamenten principios básicos, que pongan reglas y luego estén ahí para ver que se cumplan.

    Yo creo que sí debería de haber un horario, "pero el que los padres pongan en su casa" independientemente de la hora que cierren las discotecas.

¿De qué tenemos miedo, Papás?

¿Por qué no podemos poner reglas?

¿Por qué no podemos exigir que se cumplan?

¿Por qué abandonamos a nuestros hijos en busca de nuestras propias comodidades?

Si los jóvenes no necesitaran guía, si no necesitaran límites, ni autoridad a quién respetar, simplemente no existiríamos los padres.

Se nos encomendó una misión muy especial, la más grande: colaborar con Dios en la creación y es a nosotros a quién se nos pedirá cuentas por nuestros hijos; no al dueño del bar, ni al amigo de nuestro hijo que iba conduciendo borracho cuando chocaron, ni al policía, ni al profesor...¡a nadie más!

Nunca, nadie podrá hacer que nuestros hijos regresen a casa a tiempo y a salvo, si nosotros no podemos hacerlo. No existe ley, ni horario, ni funcionario capaz de hacer por nuestros hijos, lo que nosotros no queremos hacer.

Actuar como padres es muy difícil, y claro, oír de ellos "es que todos te tienen miedo, papá",  pues no importa.

No estamos en campaña de elecciones para ser el papá más popular del año, y caerles bien a sus amigos y aún más estúpido utilizar a nuestros hijos como instrumentos de venganza, hacia nuestras fallidas relaciones.

Pongamos los pies sobre la tierra, seamos conscientes...

¡Los jóvenes y niños, lo único que necesitan, es que actuemos como padres!


ORACIÓN:

Señor Jesús, gracias por esta oportunidad de poder dialogar contigo en la oración. Tú lo sabes todo, sabes que quiero responder a la misión que me has encomendado, porque la cosecha es mucha para tan pocos misioneros. Te ofrezco toda mi atención y confío en que me darás las gracias necesarias para dedicarme a trabajar con mucho entusiasmo y amor en la extensión de tu Reino.

Petición

Señor, concédeme la gracia de aceptar tus indicaciones para ser un auténtico discípulo y misionero de tu Iglesia.

Meditación del Papa

Jesús envía a setenta y dos discípulos a la gran mies que es el mundo, invitándoles a rezar para que el Señor de la mies, mande obreros a su mies; pero no les envía con medios potentes sino "como corderos en medio de lobos", sin bolsa ni cayado, ni sandalias. San Juan Crisóstomo, en una de sus homilías, comenta: Siempre que seamos corderos, venceremos y aunque estemos rodeados de muchos lobos, conseguiremos superarlos. Pero si nos convertimos en lobos, seremos derrotados, porque nos faltará la ayuda del Pastor. Los cristianos no deben ceder nunca a la tentación de convertirse en lobos entre lobos; el reino de paz de Cristo no se extiende con el poder, con la fuerza, con la violencia sino con el don de uno mismo, con el amor llevado al extremo, también a los enemigos. Jesús no vence al mundo con la fuerza de las armas, sino con la fuerza de la Cruz, que es la verdadera garantía de la victoria. Y esto tiene como consecuencia para quien quiere ser discípulo del Señor, su enviado, el estar preparado para la pasión y para el martirio, para perder la propia vida por Él, para que en el mundo triunfe el bien, el amor, la paz. Esta es la condición para poder decir, entrando en toda realidad: "Paz a esta casa". Benedicto XVI, 26 de octubre de 2011.

Reflexión

En este pasaje Jesús nos enseña a hacer apostolado. Es decir, a actuar como actuaría un discípulo de Cristo. Pero antes de mandarlos les dice algo que parece más un lamento que una orden: "La mies es mucha y los obreros pocos". Hay mucho por hacer en este mundo para extender el Reino de Cristo, para hacer que, como rezamos en el Padrenuestro, "venga su Reino" entre nosotros.

Cristo necesita de nuestra colaboración. Por eso manda otros 72 discípulos a predicar. No se basta con los doce y manda otros 72. Esto es, no sólo manda a sus sacerdotes, es decir, sus 12 apóstoles, sino también a los laicos.

Cristo necesita de nuestra ayuda. Necesita de nuestra vocación de católicos. Necesita que en verdad tomemos en serio el compromiso que hemos adquirido cuando fuimos bautizados y que reafirmamos el día de nuestra confirmación. Por tanto, que hoy sea un día diverso de los precedentes. Hoy Cristo nos manda a predicarle en nuestro entorno social. No será fácil. Ya nos lo ha advertido: "os envío como ovejas en medio de lobos." Pero al mismo tiempo no hay que tener miedo porque Cristo mismo ha prometido a sus discípulos que estará con ellos hasta el fin del mundo. Que Cristo sea hoy nuestro criterio de acción.

Propósito

Acompañemos nuestras actividades de este día con cinco minutos de oración pidiendo también a Dios por las vocaciones, para que envíe más obreros a su mies.


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ESPECIAL BUENOS DÍAS
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Elvis canta a la Virgen y al Rosario, la oración que Benedicto XVI propone para el Año de la Fe.

En 1971 el Rey del Rock grabó una preciosa canción titulada "Miracle of the Rosary [El milagro del Rosario]", que fue incluida en su álbum del año siguiente, Elvis now.
Uno de los mejores cantantes de la historia, y actor de leyenda en varios filmes
musicales, quiso dejar constancia de su amor a la Virgen María.

Para el "Año de la Fe", Benedicto XVI ha propuesto el Rosario como oración
predilecta.

El Rosario sigue inspirando a los cristianos y suscitando conversiones. A Jesús por
Maria, eso debía pensar también Elvis y así nos lo quiso transmitir a mientras la musicale hacía leyenda inolvidable.





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