miércoles, 29 de agosto de 2012

Buenos días, 29 de agosto de 2012

Los jóvenes no sólo deben ser amados,
 sino que deben notar que se les ama


SANTORAL

Martirio Juan el Bautista; Sabina de Roma, Mártir; María de la Cruz (Juana) Jugan, Fundadora; Eufrasia del Sagrado Corazón de Jesús Eluvathingal, Beata, Carmelita Indú; Sancja Szymkowiak, Beata, Religiosa; Basilia de Sirmio; Adelfo, Obispo; Constantino, Beato, Mártir, Religioso; Edmundo, Beato, Fundador; Mederico, Abad, Sacerdote; Ricardo, Beato, Mártir; Teresa Bracco, Mártir y Virgen; Víctor, Anacoreta; Sancha, Religiosa y Vírgen; Sebbo, Gobernante, Monje.


VÍDEO
Preciososo vídeo de Conversión en Medjugorje. Muy interesante.



REFLEXIÓN:
¿CÓMO LLEVAS TU CRUZ?

Daniel, quien se encargaba de cuidar los caballos, se pasaba todo el día lamentándose de ¡cuán duras eran sus tareas y qué poca paga recibía!  A Ramón, le tocaba ordeñar y llevar a pastar las vacas.  Siempre se le escuchaba maldecir, y en ocasiones muy frecuentes estallaba en cólera dándole punta pies a todo lo que encontraba a su alrededor.  Por último, estaba Carlos quien se encargaba de cuidar los cerdos.  Carlos, lo primero que hacía antes de comenzar sus labores era darle los buenos días a cada uno de sus compañeros de trabajo, y de paso le obsequiaba la mejor de sus sonrisas.  El trabajo de Carlos era bastante pesado, al igual que el de Daniel y el de Ramón, pero a diferencia de estos últimos dos, Carlos nunca maldecía, ni se quejaba.  Cuando la cólera amenazaba con dominarlo, Carlos suavemente deslizaba su mano hasta introducirla en uno de los bolsillos de su pantalón donde guardaba una cruz de madera, la sacaba, la contemplaba por un instante, luego la guardaba y continuaba su labor con una gran calma.  Esta acción llenó de mucha curiosidad a sus compañeros de trabajo.

Un día, mientras estaban todos los empleados almorzando, Daniel tomó la palabra y dirigiéndose a Carlos le dijo:

-    ¡Oye Carlos!  ¿Por qué siempre llevas una cruz de madera en el bolsillo de tus pantalones?

Ramón entró en la conversación y de forma burlona comentó lo siguiente:

-    Seguro que es su amuleto de buena suerte.

Carlos introdujo la mano en el bolsillo de sus pantalones, sacó la cruz y sosteniéndola en sus manos dijo:

-    Esta cruz que yo fabriqué con  mis propias manos, tiene un gran significado para mí.  Esta cruz representa la cruz que a mí me ha tocado cargar en esta vida.  Cada vez que la miro, a mi mente llega el recuerdo del calvario y veo en ese recuerdo a tres personas llevar sus respectivas cruces.  La primera persona que veo es a Dimas llevando su cruz obligado, porque no le queda mas remedio; la otra persona que veo es a Gestas (el mal ladrón) que la lleva maldiciendo y renegando; por ultimo veo a Jesús que se abraza a su cruz mientras camina. Cuando la cólera amenaza con robarme la paz, tomo esta cruz en mis manos y me hago la siguiente pregunta: ¿cómo quiere Dios que lleve esta cruz que me ha dado? ¿Como Dimas? ¿Como Gestas? ¿O como Jesús?

Jesús constantemente se acerca a nosotros, nos llama por nuestro nombre y nos habla.  Y, en ese dialogar con Él, nuestras miradas se cruzan, Jesús nos mira y nosotros miramos a Jesús.

Jesús se encontrará contigo muchas veces en la historia de tu vida y te mirará. Y si tú le miras, si le escuchas, si no le rechazas....Él te enseñará cómo dar sentido a tu vida.

ORACIÓN:

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí;

ven aprisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;

por tu nombre dirígeme y guíame:
sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.

En tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.



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