viernes, 2 de junio de 2017

Buenos días, 2 de junio de 2017

"¿Qué debemos hacer?
Reaccionar con justicia"
PAPA FRANCISCO.


 
VIDEO
 
 
La multinacional kuwaití Zain Telecom lanza un mensaje de tolerancia durante el mes del ayuno musulmán
 
 

 
SANTORAL
 
Marcelino, Pedro, Erasmo (Elmo, Telmo), Bíblides, Atalo, Alejandro, Vetio, Epagato, Maturo y Pontico, Amelia, mártires; Potino, Blandina, y los 48 mártires de Lyon; Eugenio I, papa; Nicolás Peregrino, confesor; Esteban, Dictinio, obispos; Ulrico, Juan de Ortega, eremitas.
 
 

 
 
REFLEXIÓN:
 
La verdadera autoestima nace del amor no del egoísmo.
 
Estas son solo algunas sugerencias para cambiar la falta de autoestima en abundancia de amor personal:
 
1.     El primer paso y el más importante es amarte y aceptarte tal como eres. Si eres creyente te resultará más sencillo porque sabes que hay un Dios que te ama y te acepta tal como eres y que siempre está para ayudarte a mejorar esas áreas de oportunidad que hay en ti.
 
2.     Cuida los pensamientos, sobre todo los que tengas sobre ti. Toma consciencia de ellos y si son negativos, cámbialos. Recuerda que tú eres el dueño de tu pensamiento y no tu pensamiento de ti. Esto es por demás importante porque los pensamientos generan sentimientos. Sobre todo, cuida de esos que te hacen sentir inferior. Evita frases como: “¡Soy un tonto, no hago nada bien, soy un inútil!

 
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         3.  Mírate en el espejo y da gracias por el ser la persona que                        eres. En vez de encontrarte defectos, agradece lo bueno que ves en ti.            Esto es especialmente importante para las mujeres. En lugar de verte el          gordito del estómago o las estrías de la flacidez, da gracias que pudiste            ser madre.
 
4.  Sé compasivo contigo y deja de criticarte. La autocrítica negativa ¡destruye! Háblate y trátate de la misma manera que lo harías al ser que más amas en tu vida. Transforma tus pensamientos internos negativos en diálogos que te sumen, que te aporten y construyan
 
5.  ¡Ejercítate, segrega endorfinas! El ejercicio, -aunque te canses- te hará sentir bien, muy bien. Le dirás adiós al estrés, te pondrás en mejor forma, además de subir tu sistema inmunológico.
 
6.   Acepta los elogios y no quieras regresarlos, quédate callado. Simplemente di: ¡gracias, de verdad aprecio tus palabras! Al principio te costará trabajo y querrás regresar la alabanza, sin embargo, haz un trabajo interno y recuerda que si te lo dicen es porque lo sienten y porque de verdad te aprecian.
 
7.   Enfócate en que la competencia es primero contigo mismo. No te esfuerces tanto en ser perfecto como en lograr tus sueños. En ese afán de lograr la perfección puedes perder dejar de disfrutar el camino que te lleva a lograr tus metas.
 
8.   Sé paciente contigo. No tomes tus errores y fracasos tan en serio; míralos mejor como un área de oportunidad para crecer y aprender.
 
9.   Reconoce las cualidades y talentos que hay en ti y ponlos al servicio del mundo. Todos tenemos algo en lo que somos buenos, ¡descúbrelo en ti y explótalo! ¿Te gusta escribir? Pues dale vida a esas letras y ponte a escribir. Nada en este mundo es insignificante.
 
10.  Sal de ti para entrar en los demás, es decir, sirve, ayuda a alguien. Es impresionante como funciona esto del servicio:  tú ayudas y el que sale beneficiado eres tú porqué te darás cuenta de la diferencia que puedes hacer en los demás; la opinión que tienes sobre ti crecerá al sentirte útil.
 
 
La aceptación, que es prima hermana de la estima, también incluye reconocer y admitir que tienes áreas de oportunidad en las cuales crecer y que que por tu bien y el del mundo debes trabajar para mejorar. Recuerda que eres un ser muy valioso y que fuiste creado por Dios, por amor y para el amor. No esperes que alguien más reconozca tu valor. Comienza por valorarte tú y verás los milagros que empiezan a suceder en tu vida.
 
 
 
ORACIÓN:
 
Señor, despierto hoy con la esperanza depositada en tu amor, quiero escuchar tu voz en cada una de las acciones que realizarás en mi vida y descubrir que me llamas a ser feliz en cada una de ellas, porque Tú eres siempre bueno y misericordioso con todos.
 
Bendito Dios, ven y háblame para guiar mi existencia por senderos seguros que me den tranquilidad y la plena certeza de que me has creado para ser feliz, no quiero vivir en la desgracia.
 
Señor, estoy seguro de que ningún problema o tristeza me la has enviado Tú, son sólo situaciones de la vida que no podemos evitar, pero con tu ayuda vamos a vencer, porque tu amor es eterno y tu misericordia no tiene medida. Amén
 
Reflexión del Papa Francisco
 
Jesús, habla con el Padre, en este discurso, y dice: "Te ruego por ellos". Por lo tanto, Jesús ruega por nosotros. Un hecho que podría parecer un poco extraño, porque nosotros pensamos que es justo rezar a Jesús y Jesús nos da la gracia.
 
Pero Jesús reza por nosotros. Jesús que ora, Jesús el hombre-Dios que reza. Y reza por nosotros: ruega por mí, ruega por ti y por cada uno de nosotros.
 
En realidad, Jesús ya lo había dicho claramente a Pedro, asegurándole que rezaba para que su fe no decaiga.
 
En este discurso de despedida, Jesús ruega por todos los discípulos que vendrán y que creerán en Él. No ruega por el mundo, sino que ruega por ellos, diciendo al Padre que su oración es por estos que tú me diste, porque son tuyos.
Así, Jesús nos recuerda que todos nosotros somos del Padre y Él ruega por nosotros ante el Padre.
 
San Pablo, en el capítulo octavo de la Carta a los romanos, nos dice que es una oración de intercesión. De este modo, hoy, mientras nosotros rezamos aquí, Jesús ruega por nosotros, ruega por su Iglesia.
 
Y el apóstol Juan nos tranquiliza diciendo que, cuando pecamos, sabemos que tenemos un abogado ante el Padre: alguien que ruega por nosotros, nos defiende ante el Padre, nos justifica.
 
Es importante pensar mucho en esta verdad, en esta realidad: en este momento Jesús está orando por mí. Yo puedo seguir adelante en la vida porque tengo un abogado que me defiende. Si soy culpable, si tengo muchos pecados, Jesús es un buen abogado defensor y hablará al Padre de mí.
 
Y precisamente para destacar que Él es el primer abogado, nos dice: Les enviaré otro paráclito, otro abogado. Pero Él es el primero. Y ruega por mí, en la oración de intercesión que hoy después de la Ascensión al cielo Jesús hace por cada uno de nosotros.
 
Del mismo modo como cuando nosotros en la parroquia, en casa, en la familia tenemos algunas necesidades, algunos problemas, decimos "reza por mí", lo mismo debemos decir a Jesús:
 
"Señor Jesús, ruega por mí"
 
¿Y cómo ruega hoy Jesús?: amando. Pero hay una cosa que Jesús hace hoy, estoy seguro que lo hace: muestra al Padre sus llagas. Y Jesús con sus llagas ruega por nosotros. Como si dijese:
 

"Padre, este es el precio. Ayúdales, protégelos, son tus hijos a quienes yo he salvado". (Homilía en Santa Marta, 03 de Junio de 2014)


ESPECIAL BUENOS DÍAS


Debemos conocer el amor de Cristo, que excede todo conocimiento El sagrado Corazón, es una fuente inagotable, que no desea otra cosa que derramarse en el corazón de los humildes, para que estén libres y dispuestos a gastar la propia vida según su beneplácito.

Santa Margarita María de Alacoque


Peticiones y Promesas del Sagrado Corazón de Jesús:

Peticiones de Jesús:

1. -Recibir sin interrupción la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes consecutivos.

2-Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.

3-Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.


Oración:

"Oh Dios, que en el Corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, has depositado infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén. Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío."


Promesas de Jesús a los que sigan ésta devoción.

(1) Les daré todas las gracias necesarias en su estado de vida.

(2) Estableceré la paz en sus hogares.

(3) Los consolaré en todas sus aflicciones.

(4) Seré su refugio en su vida y sobre todo en la muerte.

(5) Bendeciré grandemente todas sus empresas.

(6) Los pecadores encontrarán en Mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.

(7) Las almas tibias crecerán en fervor.

(8) Las almas fervorosas alcanzarán mayor perfección.

(9) Bendeciré el hogar o sitio donde esté expuesto Mi Corazón y sea honrado.

(10) Daré a los sacerdotes el don de tocar a los corazones más empedernidos.

(11) Los que propaguen esta devoción, tendrán sus nombres escritos en Mi Corazón, y de El, nunca serán borrados.

(12) Nueve primeros viernes: Yo les prometo, en el exceso de la infinita misericordia de mi Corazón, que Mi amor todopoderoso le concederá a todos aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán en desgracia ni sin recibir los sacramentos; Mi divino Corazón será su refugio seguro en este último momento.



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jueves, 1 de junio de 2017

Buenos días, 1 de junio de 2017


“El bien que hicimos en la víspera
es el que nos trae felicidad por la mañana”.
(Proverbio hindú)
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VIDEO
la magnífica lección de vida de un entrenador de básquet lituano a un periodista


 
 
SANTORAL

Justino,
mártir (c. a. 100-c. a. 166)
 
Nuestra Señora de la Luz
(Patrona de los empleados del gas y de la electricidad).
 
Justino, Simeón, Esteban, Benito, Juvencio, Felino, Gratiniano, Tespesio, Firmo, Crescenciano, Próculo, Esquirión, Pánfilo, mártires; Gerardo, Conrado, Gaudencio, Reveriano, obispos; Floro, Cándida, Claudio, Zenón, Fortunato, confesores; Iñigo, Caprasio, abades; Juan, soldado; Simeón, Bernardo, monjes.
 
 


REFLEXIÓN:
 
La gente que me gusta:

Primero que todo me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, que sabe lo que hay que hacer y lo hace en menos tiempo del esperado.

Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus actuaciones. La que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, que no pierde de vista que somos humanos y que podemos equivocarnos.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales. 

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonados a las decisiones de su jefe.

Me gusta la gente de criterio. La que no traga entero. La que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó. Y la que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente: a estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideales se trata.

Me gusta la gente de garra, que entiende los obstáculos como un reto.

Me gusta la gente que trabaja por resultados.

Con gente como esta me comprometo a lo que sea, así no reciba retribución económica alguna. Con haber tenido esa gente a mi lado, me doy por recompensado.

 
ORACIÓN:
 
Señor Jesús, en este día que comienza, quiero suplicarte que me regales la gracia de pensar en Ti en todo momento, de darte en rol principal en mi vida, en mi historia, porque solamente en tu presencia, mi vida tiene sentido y cada jornada tiene un propósito, santificante, justo y bueno.
 
Gracias por permitirme este momento de encuentro sincero contigo, gracias por amarme tal como soy, gracias por ayudarme a ser mejor, gracias por este día y por tantos proyectos que deseo compartir contigo, mi amigo, mi todo, mi Dios, te alabo, te bendigo, te ofrezco mi alabanza en tributo y adoración. Amén

 
Reflexión del Papa Francisco
 
Todos podemos permanecer unidos a Jesús de manera nueva. Si por el contrario uno perdiese la comunión con Él, se volvería estéril, es más, dañino para la comunidad. Y para expresar esta realidad Jesús usa la imagen de la vid y de los sarmientos.
 
Jesús es la vid, y a través de Él – como la linfa en el árbol – pasa a los sarmientos el amor mismo de Dios, el Espíritu Santo.
 
Precisamente: nosotros somos los sarmientos, y a través de esta parábola Jesús quiere hacernos entender la importancia de permanecer unidos a Él.
 
Los sarmientos no son autosuficientes, sino dependen totalmente de la vid, en donde se encuentra la fuente de su vida...
Es necesario mantenerse fieles al Bautismo, y crecer en la amistad con el Señor mediante la oración, la escucha y la docilidad a su Palabra, leer el Evangelio, la participación a los Sacramentos, especialmente a la Eucaristía y a la Reconciliación.
 
Si uno está íntimamente unido a Jesús, goza de los dones del Espíritu Santo, que – como nos dice san Pablo – son "amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia" (Gal 5,22); y en consecuencia hace tanto bien al prójimo y a la sociedad, como un verdadero cristiano.
 
De estas actitudes, de hecho, se reconoce que uno es un verdadero cristiano, así como por los frutos se reconoce al árbol. Los frutos de esta unión profunda con Jesús son maravillosos: toda nuestra persona es trasformada por la gracia del Espíritu: alma, inteligencia, voluntad, afectos, y también el cuerpo, porque somos unidad de espíritu y cuerpo.
 
Recibimos un nuevo modo de ser, la vida de Cristo se convierte también en la nuestra: podemos pensar como Él, actuar como Él, ver el mundo y las cosas con los ojos de Jesús...
 
Cada uno de nosotros es un sarmiento de la única vid; y todos juntos estamos llamados a llevar los frutos de esta pertenencia común a Cristo y a la Iglesia.
 
Confiémonos a la intercesión de la Virgen María, para que podamos ser sarmientos vivos en la Iglesia y testimoniar de manera coherente nuestra fe, coherencia de vida y de pensamiento. De vida y de fe. Conscientes que todos, según nuestras vocaciones particulares, participamos de la única misión salvífica de Jesucristo. (Reflexión antes del rezo del ángelus, 03 de mayo de 2015)
 
ESPECIAL BUENOS DÍAS

11 frases del papa Francisco a los líderes de Europa

Encuentro con los 27 presidentes de la UE para celebrar el 60º aniversario del Tratado de Roma

Contenido


Encuentro con los 27 presidentes de la UE para celebrar el 60º aniversario del Tratado de Roma 
Europa es una manera de concebir al hombre” 
Europa es solidaridad. La persona, en el centro 
Comunidad de personas” donde todos caben 
Sin miedo a los inmigrantes 
Contra los populismos 
No hay paz sin desarrollo 
El futuro de Europa 



Europa es una manera de concebir al hombre”

1. “Europa no es un conjunto de normas que cumplir, o un manual de protocolos y procedimientos que seguir. Es una vida, una manera de concebir al hombre a partir de su dignidad trascendente e inalienable y no solo como un conjunto de derechos que hay que defender o de pretensiones que reclamar”.

Europa es solidaridad. La persona, en el centro

2. “El primer elemento de la vitalidad europea es la solidaridad”.

3. “Europa encuentra de nuevo esperanza cada vez que pone al hombre en el centro y en el corazón de las instituciones”.

Comunidad de personas” donde todos caben

4. “Europa es una familia de pueblos y, como en toda familia, existen susceptibilidades diferentes, pero todos podrán crecer en la medida en que estén unidos. La Unión Europea nace como unidad de las diferencias y unidad en las diferencias. (…) Hoy la Unión Europea tiene necesidad de redescubrir el sentido de ser ante todo ‘comunidad’ de personas y de pueblos”.

5. “(…) La posibilidad de edificar sociedades auténticamente laicas, sin contraposiciones ideológicas, en las que encuentran igualmente su lugar el oriundo, el autóctono, el creyente y el no creyente”.

Sin miedo a los inmigrantes

6. “En un mundo que conocía bien el drama de los muros y de las divisiones, se tenía muy clara la importancia de trabajar por una Europa unida y abierta, y de esforzarse todos juntos por eliminar esa barrera artificial que, desde el Mar Báltico hasta el Adriático, dividía el Continente. ¡Cuánto se ha luchado para derribar ese muro! (…) Allí donde desde generaciones se aspiraba a ver caer los signos de una enemistad forzada, ahora se discute sobre cómo dejar fuera los ‘peligros’ de nuestro tiempo”.

7. “No se puede limitar a gestionar la grave crisis migratoria de estos años como si fuera solo un problema numérico, económico o de seguridad. La cuestión migratoria plantea una pregunta más profunda, que es sobre todo cultural. ¿Qué cultura propone la Europa de hoy?”.

8. “El miedo que se advierte encuentra a menudo su causa más profunda en la pérdida de ideales. Sin una verdadera perspectiva de ideales, se acaba siendo dominado por el temor de que el otro nos cambie nuestras costumbres arraigadas, nos prive de las comodidades adquiridas, ponga de alguna manera en discusión un estilo de vida basado sólo con frecuencia en el bienestar material”.

Contra los populismos

9. “Europa vuelve a encontrar esperanza en la solidaridad, que es también el antídoto más eficaz contra los modernos populismos. (…) Los populismos, al contrario, florecen precisamente por el egoísmo, que nos encierra en un círculo estrecho y asfixiante y no nos permite superar la estrechez de los propios pensamientos ni ‘mirar más allá’. Es necesario volver a pensar en modo europeo, para conjurar el peligro de una gris uniformidad o, lo que es lo mismo, el triunfo de los particularismos”.

No hay paz sin desarrollo

10. “Europa vuelve a encontrar esperanza cuando invierte en el desarrollo y en la paz. (…). No hay paz allí donde falta el trabajo o la expectativa de un salario digno. No hay paz en las periferias de nuestras ciudades, donde abunda la droga y la violencia”.

El futuro de Europa

11. “Europa vuelve a encontrar esperanza cuando se abre al futuro. Cuando se abre a los jóvenes, ofreciéndoles perspectivas serias de educación, posibilidades reales de inserción en el mundo del trabajo. Cuando invierte en la familia, que es la primera y fundamental célula de la sociedad. Cuando respeta la conciencia y los ideales de sus ciudadanos. Cuando garantiza la posibilidad de tener hijos, con la seguridad de poderlos mantener. Cuando defiende la vida con toda su sacralidad”. (…) La Unión Europa no tiene ante ella una inevitable vejez, sino la posibilidad de una nueva juventud”.

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miércoles, 31 de mayo de 2017

Buenos días, 31 de mayo de 2017


A veces nuestro destino semeja un árbol frutal, en invierno
¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán?
Más esperamos que así sea y sabemos que así será.


VIDEO

MAPA DE LA MATERNIDAD EN ESPAÑA​



SANTORAL
La Visitación de María a Isabel
Petronila, virgen; Cancio, Canciano, Cancianila, Crescenciano, Hermias, mártires; Pascasio, Gertrudis, Vidal, Gala, Alejandro, confesores; Silvio, Lupicino, obispos; Teodoro, monje.


REFLEXIÓN:

El problema:

Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio.
Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo. El gran maestro reunió a todos sus discípulos para escoger a quien tendría ese honor.

- “Voy a presentarles un problema —dijo—. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo”.

Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: “Este es el problema”. Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor... ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados. Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el vaso con determinación y lo tiró al suelo. “Usted es el nuevo guardián —le dijo el gran maestro, y explicó—: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema.

Moraleja:  No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos.

Puede tratarse de un vaso de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: atacarlos de frente. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo. Los problemas tienen un raro efecto sobre la mayoría de nosotros: nos gusta contemplarlos, analizarlos, darles vuelta, comentarlos... Sucede con frecuencia que comparamos nuestros problemas con los de los demás y decimos: “Su problema no es nada... ¡espere a que le cuente el mío!”

Se ha dado en llamar “parálisis por análisis” a este proceso de contemplación e inacción. ¿Y la solución?



ORACIÓN:

Señor, hoy quiero que mi corazón se abra a tu voluntad y funcione a través de tu compasión y de tu caridad.

Gracias por escuchar mis ruegos cuando clamo a Ti con honestidad y humildad.
Hazme dócil y sensible a tus inspiraciones, que pueda vivir para Ti, amarte y abrirme a nuevas experiencias de bendición que la vida me regala.

Ven y camina conmigo, protégeme de todo aquello que puede hacerme daño
Condúceme hoy por sendas de amor y guíame con tu sabiduría en todas las decisiones que voy a tomar para que me ayuden a avanzar realmente hacia el camino que, junto a Ti y al Padre, deseo alcanzar, por el bien personal de mi alma y la de los míos. Amén

Reflexión del Papa Francisco

Jesús, por decirlo de modo un poco fuerte, nos desafía a que oremos, y dice así:
"Todo lo que pidan en mi Nombre lo haré, de manera que el Padre sea glorificado en su Hijo".

Si me piden algo en mi nombre, yo lo haré… ¡Esto es muy fuerte!
¿Tenemos el valor de ir a Jesús y pedirle así: Tú nos has dicho esto, ¡hazlo! Haz que la fe vaya adelante, haz que la evangelización avance, haz que este problema que yo tengo se resuelva…? ¿Tenemos esta valentía en la oración?
¿O rezamos un poco así, como se puede, empleando poco tiempo en la oración? ¿Y el valor, la parresía –la audacia para decir la verdad- también en la oración?.
En la Biblia leemos que Abraham y Moisés tuvieron el valor de negociar con el Señor. Un valor a favor de los otros, a favor de la Iglesia, que hoy también es necesario.

Cuando la Iglesia pierde la valentía, entra en ella la atmósfera de tibieza. Los tibios, los cristianos tibios, sin valor… eso hace tanto daño a la Iglesia, porque la tibieza te lleva hacia dentro, y comienzan los problemas entre nosotros: no tenemos horizontes, no tenemos valor, ni la valentía de la oración hacia el Cielo, ni tampoco el valor de anunciar el Evangelio.

Somos tibios… Nos centramos entonces en nuestras cosas pequeñas, en nuestros celos, en nuestras envidias, en el carrerismo, en el avanzar de modo egoísta… en todas estas cosas. Pero eso no hace bien a la Iglesia: ¡la Iglesia debe ser valerosa!

Todos nosotros debemos ser valientes en la oración, desafiando a Jesús. Que el Señor nos dé a todos la gracia de la valentía y la perseverancia en la oración. (Homilía en Santa Marta, 02 de mayo de 2013)

ESPECIAL BUENOS DÍAS






El cementerio jesuita más enigmático del mundo

Al sur de la isla española de La Palma se encuentra un peculiar cementerio en el que nadie podrá encender ninguna vela

Este inusual cementerio es visitado en la actualidad sobre todo por los amantes del buceo. Mientras tanto, hace casi 500 años, 40 jesuitas “bucearon” allí en contra de su voluntad, ahogándose en las profundidades del océano Atlántico, principalmente a causa de no disponer de brazos ni piernas… Sí, la historia de los mártires de Tazacorte es sangrienta y brutal, y al mismo tiempo muy interesante.

Esta historia comienza en el corazón y la mente del beato Padre Ignacio de Azevedo.

Este jesuita portugués después de una misión dos años en Brasil – conmovido por la pobreza de allí, tanto material como espiritual – decidió organizar un grupo de clérigos, dispuestos para llevar a cabo allí la actividad evangelizadora. En poco tiempo logró convencer al general de los jesuitas, Francisco de Borja y 69 voluntarios para viajar a la colonia portuguesa y apoyar la misión de la evangelización.

La iniciativa incluso fue bendecida por el Papa Pío V, entregándole al beato Ignacio la imagen de la Virgen de la Basílica de Santa María la Mayor del Vaticano. Después de 5 meses de preparativos, el 5 de julio de 1570, siete barcos y una carabela partieron en dirección a Madeira, a la que llegaron después de una semana de navegación. Y allí terminó la parte agradable del viaje.

Pues bien, en la isla los misioneros oyeron rumores de que en las aguas circundantes merodeaban piratas franceses, que además de la conocida hostilidad hacia los demás participantes en el tráfico marítimo, tenían una aversión particular hacia los católicos, porque eran hugonotes. Una parte importante de la expedición decidió quedarse en Madeira, excepto los 39 jesuitas temerarios y el beato Ignacio, quienes a pesar de todo zarparon en el barco “San Jacobo” (Santiago) en dirección a la isla de La Palma. Pero éste aún no es el momento en que los misioneros se toparon con los corsarios franceses.

En la isla de la Palma, el Padre Ignacio se encontró con su amigo de la escuela, quien invitó a su casa durante unos días a toda la expedición. Según la leyenda, el beato Ignacio celebró una misa en la capilla local, donde tuvo la visión de su martirio. Al parecer, la revelación le estremeció tanto que dejó huellas de sus dientes en el cáliz litúrgico. ¿Es cierto? No se sabe, aunque a día de hoy se sigue conservando la casulla en la que el beato celebró aquella misa.

El 13 de julio, el equipo decidió navegar al otro lado de la isla hasta el puerto de Santa Cruz. Pero cuando estaban más o menos en la mitad de su camino, se encontraron con los barcos franceses, que estaban bajo el mando del pirata Jacques de Sores. Eran mucho más rápidos que Santiago, por lo que en muy poco tiempo tres piratas saltaron a bordo del barco de los misioneros. Sin embargo, no se pudieron entretener mucho tiempo allí, ya que el equipo de Santiago les superaba en número mandándoles “de viaje” rápidamente a otro mundo. Naturalmente, esto enfurecería al resto de los alborotadores.

El Padre Ignacio decidió sacar de debajo de la cubierta la imagen de la Virgen donada por el Papa, la colocó en el mástil principal y llamó a la tripulación a las oraciones comunes. Si a alguien le parece extraña la decisión pacifista del monje, que piense en el mayor número de piratas frente a jesuitas desarmados y los rápidos barcos de los corsarios – la sentencia de muerte se firmó en un momento en que los hugonotes franceses aparecieron en el horizonte.

Los que tomaron por asalto el barco de Santiago, comenzaron una verdadera masacre. Cortaban las cabezas de los jesuitas que rezaban de rodillas. A algunos de ellos les cortaban las manos y los pies, tirando sus cuerpos en el mar para que se ahogaran en las profundidades del océano sin poder hacer nada.

¿Cómo podemos conocer el relato con tantos detalles? Aunque los piratas mataban con especial crueldad a todos los que llevaba sotana, un jesuita se salvó. Juan Sánchez sobrevivió sólo porque era cocinero y los corsarios justo necesitaban uno. El jesuita se escapó cuando llegaron al puerto más cercano.

Entre otros, gracias a su relato, el 11 de mayo de 1854 el Papa Pío IX beatificó a los 40 mártires de La Palma. En el año 2000, en honor a su memoria, se hundieron allí 40 grandes y pesadas cruces de piedra. Los residentes locales creen que gracias a ellos las aguas del océano, por lo general muy movidas en este lugar, se calmaron. Como si quisiera honrar la memoria de los jesuitas con su silencio.

Tal vez alguien se pregunte por qué los mártires suman 40, cuando uno de ellos logró huir. Fue por el sobrino del capitán del barco, Juan de San Juan, de catorce años de edad y candidato a la Orden, quien fue considerado como uno de los mártires.


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